El Fuerte de Vellore es una imponente fortaleza del siglo XVI situada en el centro de la ciudad de Vellore, en el estado de Tamil Nadu, India, y fue construido por los reyes Vijayanagara. Durante un tiempo, el fuerte sirvió como sede de la dinastía Aravidu del Imperio Vijayanagara, una de las últimas grandes potencias del sur de la India. Su ubicación estratégica y sus sólidas defensas lo convirtieron en un punto clave para controlar la región y resistir ataques durante siglos.

La fortaleza destaca por sus enormes murallas de piedra, sus bastiones y su amplio foso, que en otro tiempo funcionó como una barrera defensiva natural. El conjunto combina escala militar y planificación urbana, con espacios interiores que reflejan los cambios de poder que vivió el lugar a lo largo de su historia. Con el paso del tiempo, la propiedad del fuerte pasó de los reyes de Vijayanagara a los sultanes de Bijapur, después a los Marathas, luego a los Nawabs de Carnatia y, finalmente, a los británicos, que lo conservaron hasta la independencia de la India. Hoy, el gobierno indio lo mantiene a través del Departamento de Arqueología como un importante monumento histórico y patrimonial.

El fuerte también es conocido por albergar varios lugares de culto que muestran la diversidad religiosa de la región: el templo hindú Jalakanteswarar, la iglesia cristiana de San Juan y una mezquita musulmana. De ellos, el templo Jalakanteswarar es especialmente célebre por sus magníficas tallas y su ornamentación detallada, consideradas una de las mejores expresiones artísticas del conjunto. Durante el periodo colonial británico, el fuerte fue utilizado como prisión, y allí estuvieron recluidos la familia de Tipu Sultan y Sri Vikrama Rajasinha, el último rey de Sri Lanka.

El Fuerte de Vellore ocupa además un lugar destacado en la historia militar de la India porque en él estalló, en 1806, la primera gran rebelión de soldados contra el dominio británico. Ese levantamiento, provocado por tensiones disciplinarias, religiosas y políticas dentro del ejército colonial, anticipó los futuros movimientos de resistencia contra los británicos. A esto se suma otro episodio trágico de su pasado: el fuerte fue testigo de la masacre de la familia real Vijayanagara de Sriranga Raya, un hecho que reforzó su fama como escenario de luchas de poder, cambios dinásticos y momentos decisivos de la historia del sur de Asia.