El puente Tasman es un puente de cinco carriles que cruza el río Derwent, cerca del distrito comercial central de Hobart, Tasmania. El puente sustituyó a un puente flotante de hormigón de 1943 que tenía una sección central elevable para permitir el paso de los barcos. Las obras del puente Tasman comenzaron en abril de 1960 y se terminaron el 23 de diciembre de 1964. Fue inaugurado oficialmente por el Duque de Gloucester el 18 de marzo de 1965. Lleva el nombre de Abel Tasman, el explorador holandés que fue el primer europeo en visitar Tasmania en 1642.
Historia y contexto
Antes de la construcción del puente Tasman, el cruce del río Derwent en Hobart dependía de un puente flotante y de servicios de ferry. La necesidad de una conexión más segura y rápida entre la ciudad y las localidades del otro lado del río motivó el proyecto de un puente fijo. La construcción en la década de 1960 respondió al crecimiento urbano y al aumento del tráfico motorizado en la región.
Principales características
- Configuración de carriles: el puente tiene cinco carriles; el carril central se utiliza de forma reversible para adaptarse a las horas punta y mejorar la capacidad en la dirección más demandada.
- Función: conecta el centro de Hobart con los suburbios orientales y las rutas hacia el sur y el interior de Tasmania, siendo una vía clave para el transporte diario, el comercio y el turismo.
- Estructura: se diseñó como una solución de ingeniería para cruzar el amplio cauce del Derwent, permitiendo el paso marítimo por el canal de navegación mediante huecos entre pilares y luces de suficiente envergadura.
El accidente de 1975 y la reconstrucción
El puente Tasman fue escenario de un grave accidente el 5 de enero de 1975, cuando el buque granelero Lake Illawarra colisionó contra los pilares del puente, provocando el derrumbe de varias secciones centrales. El colapso causó la caída de vehículos al agua y la pérdida de vidas; en total murieron 12 personas. El suceso dejó aisladas por carretera amplias zonas al sur del Derwent, obligando a establecer servicios de ferry de emergencia y a planificar soluciones alternativas de transporte.
Tras el accidente se llevó a cabo una reparación y reconstrucción importantes del puente. Además de reparar los tramos dañados se introdujeron mejoras en la protección de los pilares, en la señalización y en los sistemas de control del tráfico marítimo. El puente volvió a reabrirse al tráfico tras la reconstrucción, y la experiencia influyó en la planificación de infraestructuras complementarias en la región.
Medidas posteriores y alternativas
- Para reducir la vulnerabilidad de la red viaria, se construyeron y planificaron cruces alternativos a lo largo del tiempo, mejorando la resiliencia del sistema de transporte regional.
- Desde entonces se han implementado sistemas de monitoreo, controles de navegación más estrictos y barreras de protección para minimizar el riesgo de colisiones navales.
- El mantenimiento periódico y las mejoras estructurales han sido constantes para asegurar la seguridad y prolongar la vida útil del puente.
Importancia actual
Hoy el puente Tasman sigue siendo una arteria vital para Hobart. Además de facilitar el transporte diario de miles de vehículos, tiene relevancia para la economía local, el acceso a servicios y el turismo. Por su historia y su impacto en la comunidad, el puente es también un símbolo urbano y un referente en la memoria colectiva de Tasmania.
Visitas y recomendaciones
Si se visita Hobart, el área alrededor del puente ofrece buenas vistas del río Derwent y de la ciudad. Al cruzarlo, es importante respetar las normas de tráfico y las indicaciones de seguridad, sobre todo en episodios de condiciones meteorológicas adversas o cuando haya obras de mantenimiento en curso.

