La Super Bowl XXXIV (o Super Bowl 34) fue un partido de la Super Bowl entre los Rams de San Luis y los Titanes de Tennessee en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) campeón de la temporada regular de 1999. Los Rams ganaron a los Titans 23-16. El partido se jugó el 30 de enero de 2000 en el Georgia Dome de Atlanta, Georgia. Se recuerda sobre todo por la última jugada del partido, en la que Mike Jones, de San Luis, placó a Kevin Dyson, de Tennessee, en la línea de una yarda cuando el tiempo se agotaba, impidiendo así que Tennessee anotara un touchdown que podría haber empatado el partido.

Contexto y protagonistas

La final enfrentó a dos equipos con historias distintas aquella temporada. Los Rams, dirigidos por el entrenador Dick Vermeil y con un ataque conocido como “The Greatest Show on Turf”, habían desplegado un juego aéreo explosivo liderado por el mariscal Kurt Warner y corredores como Marshall Faulk. Los Titans, bajo el mando de Jeff Fisher, llegaron impulsados por una defensa agresiva y la figura de su mariscal Steve McNair y el corredor Eddie George. Fue la primera aparición en una Super Bowl para la franquicia con el nombre de Titans y la consagración definitiva de los Rams como potencia ofensiva.

Desarrollo del partido

El encuentro fue parejo y tenso. Los Rams impusieron su estilo ofensivo con jugadas profundas y aprovechando la movilidad de sus receptores y corredores; por su parte, Tennessee respondió con ataques más terrestres y series que consumieron reloj. A lo largo del partido se vieron momentos destacados de ambos bandos: pases largos, conversiones importantes en tercera oportunidad y acciones defensivas que mantuvieron la diferencia en un margen alcanzable para los Titans.

La jugada final: "The Tackle"

La jugada que quedó para la historia —conocida habitualmente como "The Tackle" o simplemente el placaje de Mike Jones— se produjo en la última serie ofensiva de Tennessee. Con el tiempo prácticamente agotándose, los Titans avanzaron por el campo y completaron un pase hacia Kevin Dyson que lo dejó a escasa distancia de la zona de anotación. En la jugada decisiva, Mike Jones realizó el placaje en la línea de una yarda justo cuando sonó el silbato final, imposibilitando el touchdown y preservando la victoria de los Rams por 23-16. Esa detención es recordada como una de las más dramáticas y famosas en la historia de los Super Bowls.

Jugadores destacados y premios

Kurt Warner fue elegido MVP del partido gracias a una actuación sobresaliente en la que condujo el ataque aéreo de los Rams en momentos clave. Isaac Bruce, Marshall Faulk y otros integrantes del ataque tuvieron acciones determinantes, mientras que por Tennessee Steve McNair y Kevin Dyson lideraron las opciones de anotación hasta el último segundo. En defensa, la placa decisiva de Mike Jones se convirtió en el acto definitorio de la noche.

Legado

La Super Bowl XXXIV consolidó la reputación de los Rams como uno de los ataques más eléctricos de la época y consagró la trayectoria personal de Kurt Warner, cuya historia de ascenso a la fama es narrada frecuentemente como ejemplo de perseverancia. Para Tennessee, la derrota fue dramática pero la campaña de 1999 quedó marcada por su competitividad y por momentos memorables en los playoffs. La última jugada del encuentro sigue siendo una de las imágenes más citadas cuando se habla de finales cerrados y de cómo un solo placaje puede decidir un campeonato.

En conjunto, este partido es considerado uno de los Super Bowls más emocionantes por el desenlace en el último segundo y por la calidad de las actuaciones individuales y colectivas que se dieron en Atlanta aquella noche.