Resumen

El alfabeto español es una variante del alfabeto latino que hoy consta de 27 letras y se utiliza para escribir el idioma español. Comparte la base del alfabeto latino y del alfabeto básico ISO ISO, con la letra adicional ñ, llamada eñe. Además de las letras, la ortografía española emplea signos diacríticos como la tilde (acento ortográfico) y la diéresis.

Las letras y su orden

El conjunto actual incluye: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z. La ñ es la letra distintiva añadida al alfabeto latino y aparece entre la n y la o. En la ordenación alfabética moderna las combinaciones como ch y ll se consideran secuencias de dos letras.

Características ortográficas

El español es relativamente fonémico: muchas grafías se corresponden con sonidos concretos, aunque hay excepciones (por ejemplo, c, g, j, b/v). La tilde se usa para señalar la sílaba tónica cuando las reglas generales no bastan y también para distinguir palabras homógrafas (por ejemplo: vs si, vs tu, más vs mas). La diéresis (ü) indica que la u se pronuncia en secuencias gue/gui, como en pingüino. Las reglas de acentuación se aplican tanto en minúsculas como en mayúsculas.

Historia y evolución

El alfabeto castellano se fue formando a partir del latín medieval y de la influencia de otras lenguas ibéricas. Durante el siglo XX la Real Academia Española revisó la lista de letras: hasta 1994 algunas digrafías como ch y ll se trataban como letras separadas en ordenaciones habituales, pero desde las reformas se consideran combinaciones de dos letras. La incorporación de la ñ deriva de una abreviatura medieval de la doble n latina.

Usos, pronunciación y variantes

La pronunciación de varias letras varía según la región: por ejemplo existe seseo y ceceo en distintos países, y en España central la z y la c ante e/i suelen pronunciarse como /θ/. La ortografía busca reflejar la pronunciación estándar, pero las diferencias dialectales hacen que no siempre sea un reflejo exacto. Para información sobre acentos y fonética consúltese la sección de acentos y de pronunciación.

Datos relevantes y usos prácticos

  • Las letras no cambian según el contexto; los signos diacríticos modifican la lectura pero no constituyen letras independientes.
  • En informática y codificación, la ñ y las vocales acentuadas requieren soporte adecuado de caracteres para evitar problemas de visualización.
  • En alfabetización y enseñanza de la lengua, conocer la correspondencia grafema-fonema ayuda a aprender a leer y escribir.

En conjunto, el alfabeto español combina una base latina reconocible con rasgos propios —como la ñ y unas reglas claras de acentuación— que facilitan la escritura y la transmisión del idioma en sus diversas variantes.