Un cortocircuito es una falla en un circuito eléctrico que se produce cuando dos o más conductores que no deben entrar en contacto quedan conectados entre sí por un camino de muy baja resistencia. Como resultado puede fluir una corriente muy elevada por el circuito, capaz de destruir componentes, fundir el aislamiento de los conductores y provocar un incendio. Si existe suficiente tensión, la descarga puede formar un arco eléctrico, cuya energía aumenta el riesgo de daños y lesiones. Para limitar las consecuencias se emplean dispositivos de protección como disyuntores y fusibles, que abren el circuito cuando detectan corrientes excesivas.

Concepto y comportamiento

Una característica fundamental de un cortocircuito es que la corriente tiende a seguir la ruta de menor impedancia. Si aparece una derivación con muy poca carga útil —por ejemplo, una conexión directa entre fases o entre fase y neutro— la mayor parte de la corriente circulará por esa derivación, reduciendo la tensión disponible en los elementos restantes y aumentando el riesgo de daños térmicos y mecánicos.

Causas comunes

  • Fallo del aislamiento por envejecimiento, calor o daño mecánico.
  • Conexiones sueltas o contactos accidentales entre conductores expuestos.
  • Entrada de agua, polvo o contaminantes conductores en equipos eléctricos.
  • Errores de instalación o diseño, como protección insuficiente o dimensionado inadecuado.
  • Fallas internas en equipos (motores, transformadores, aparatos electrónicos).

Tipos de cortocircuito

  • Cortocircuito fase a fase: conexión directa entre dos fases.
  • Cortocircuito fase a neutro: suele producir corrientes elevadas en sistemas monofásicos.
  • Cortocircuito a tierra: cuando un conductor entra en contacto con una masa conectada a tierra.
  • Derivación o by-pass: corriente que evita la carga prevista y circula por una ruta de muy baja impedancia.

Efectos y riesgos

  • Generación de calor elevado que puede fundir componentes y el aislamiento.
  • Producción de chispas y arcos eléctricos que aumentan el riesgo de incendio o explosión si hay gases o polvo inflamable.
  • Daño funcional a equipos electrónicos y electrodomésticos por sobrecorriente y transitorios.
  • Riesgo de electrocución para personas que entren en contacto con partes energizadas.

Protección y detección

Para limitar el daño causado por un cortocircuito se utilizan varias medidas de protección:

  • Disyuntores automáticos que interrumpen el suministro cuando detectan corrientes superiores a un umbral.
  • Fusibles que se funden por el calor de la corriente excesiva, abriendo el circuito.
  • Conexión a puesta a tierra adecuada y sistemas de protección diferencial para reducir riesgos de choque.
  • Diseño correcto (seccionamiento, coordinación de protecciones, selectividad) y mantenimiento preventivo.

Prevención

  1. Instalación conforme a normas y buenas prácticas profesionales.
  2. Uso de conductores y componentes con aislamiento apropiado y calibre correcto.
  3. Mantenimiento regular: limpieza, apretado de bornes y revisión de aislamiento.
  4. Protecciones dimensionadas (fusibles, disyuntores, relés) y comprobación de su funcionamiento.
  5. Evitar la presencia de humedad y contaminantes en cuadros y equipos eléctricos.

Qué hacer si ocurre un cortocircuito

  • Si es seguro, desconectar la alimentación eléctrica general; no intentar tocar equipos con las manos húmedas ni sin herramientas aisladas.
  • Evitar rearmar protecciones repetidamente; identificar y corregir la causa antes de restablecer el suministro.
  • Solicitar a personal cualificado la inspección y reparación del sistema.

Uso impreciso del término

En el lenguaje cotidiano el vocablo "cortocircuito" se emplea a veces para referirse a cualquier fallo eléctrico o a un fallo lógico en sistemas no eléctricos. Técnicamente, sin embargo, debe reservarse para describir una conexión no intencionada de baja impedancia que permite el paso de corrientes anormalmente altas.