Dinastía de los Severos: emperadores romanos (193–235)
Explora la Dinastía de los Severos (193–235): Septimio Severo, intrigas familiares, crisis política y el fin del Principado que anticipó la crisis del siglo III.
La dinastía de los Severos fue una dinastía imperial romana que gobernó el Imperio Romano entre 193 y 235. La dinastía fue fundada por el general romano SeptimioSevero, que subió al poder durante la guerra civil de 193, conocida como el Año de los Cinco Emperadores.
Aunque Septimio Severo logró restablecer la paz tras la agitación de finales del siglo II, la dinastía se vio perturbada por la inestabilidad de las relaciones familiares y la constante agitación política. Presagiaba la llegada de la crisis del siglo III. Fue el último linaje del Principado fundado por Augusto.
Contexto y origen
La dinastía se originó en un momento de gran tensión política y militar. Septimio Severo, nacido en Leptis Magna (África del Norte), utilizó el apoyo de las legiones para imponerse frente a otros contendientes. Su acceso al trono marcó el ascenso definitivo de generales provinciales y el peso creciente del Ejército en la política imperial.
Emperadores severos y sucesión
- Septimio Severo (193–211): consolidó el poder, reformó el Ejército y fortaleció la administración imperial.
- Caracalla (co-emperador desde 198, emperador único 211–217): famoso por la Constitutio Antoniniana de 212, que otorgó la ciudadanía romana a la mayoría de los habitantes libres del Imperio, y por sus políticas militaristas y autoritarias.
- Geta (co-emperador 209–211): su rivalidad con Caracalla terminó con su asesinato en 211.
- Heliogábalo (Elagabalus) (218–222): miembro de la familia severa gracias a la intervención de la dinastía oriental; su mandato estuvo marcado por controversias religiosas y escándalos en la corte.
- Alejandro Severo (222–235): el último emperador severo, intentó políticas de reforma y restauración del orden, pero su asesinato por tropas propias abrió la inestabilidad que llevaría a la crisis del siglo III.
Políticas y reformas
La dinastía dio prioridad al Ejército: aumentó el salario de las tropas, amplió el reclutamiento entre las provincias y colocó a hombres de carrera militar en puestos clave. Esto fortaleció la seguridad a corto plazo pero incrementó el peso fiscal del Estado. En lo administrativo, se privilegió al orden ecuestre frente al senatorial en cargos militares y financieros.
En el terreno legal y cultural, la corte severa atrajo a destacados juristas cuya obra influyó en la jurisprudencia romana. También promovieron obras públicas (como el Arco de Septimio Severo en el Foro Romano) y restauraciones que dejaron huella en la arquitectura y la imagen imperial.
Religión y conflictos internos
La familia severa estuvo marcada por tensiones dinásticas y luchas internas: la rivalidad fratricida entre Caracalla y Geta, las intrigas de las familias imperiales orientales (como la de Julia Domna y sus parientes), y la impopular exaltación de cultos orientales bajo Elagábalo, que provocaron rechazo en la élite romana tradicional.
Legado y caída
El gobierno severo transformó el Imperio: acentuó la militarización de la política, amplió la participación provincial en la administración y dejó importantes reformas legales y urbanísticas. Sin embargo, el coste económico de las campañas y el mantenimiento de un Ejército mayor, junto con la inestabilidad sucesoria, contribuyeron a debilitar el sistema político.
La muerte de Alejandro Severo en 235 y la posterior serie de usurpaciones y guerras civiles marcaron el fin efectivo de la dinastía y el inicio de la crisis del siglo III, un periodo de convulsiones políticas, económicas y militares que puso a prueba la supervivencia del Imperio Romano.

El Tondo Severo, mostrando a Septimio Severo y sus hijos
Secuencia
Las fechas representan el estatus de Augusto.
- Septimio Severo (193-211)
- Caracalla (198-217): hijo mayor. Cruel y traicionero; asesinó a su hermano. Se dice que 20.000 personas fueron asesinadas o proscritas (declaradas "enemigas del Estado") por él.
- Geta (209-211) hijo menor; coemperador menor a la muerte de su padre. Fue asesinado por Caracalla.
- Macrino (217-218): No es un pariente; fue el prefecto pretoriano que asesinó a Caracalla.
- Elagabalus (Varius Avitus Bassianus, 218-222): pariente y adolescente (n. ~203/205), del que se rumorea que era transexual y bisexual. Asesinado por la Guardia Pretoriana.
- Alejandro Severo (222-235): primo de Elagábalo; también adolescente. El mejor de los últimos Severos, gobernó bien con la ayuda de su hábil madre. Gestionó mal una guerra contra los germanos que invadían la Galia y fue derrocado por los soldados.
El final de los Severos marcó el inicio de la crisis del siglo III.
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