La República de China (ROC) fue el régimen que gobernó la mayor parte de China continental desde su creación en 1912 hasta 1949. Nació tras la Revolución Xinhai, que puso fin a la dinastía Qing. Su primer presidente fue Sun Yat-sen, líder del Kuomintang (KMT). Tras la victoria republicana, la transición política sería inestable: el poder efectivo pasó rápidamente a manos de comandantes militares provinciales y, más tarde, a facciones rivales.
Los primeros años: Sun Yat-sen, Yuan Shikai y la república en construcción (1912–1916)
Sun Yat-sen fue nombrado presidente provisional en enero de 1912, pero cedió el cargo al general Yuan Shikai para lograr la reunificación y la abdicación del último emperador. Yuan, líder del ejército de Beiyang, consolidó su autoridad entre 1912 y 1916. Entre finales de 1915 y principios de 1916 intentó proclamarse emperador, lo que provocó rechazo generalizado y la llamada Guerra de la Protección Nacional. Tras la crisis y la pérdida de apoyo, Yuan murió en 1916 y el poder central quedó gravemente debilitado.
La Era de los Señores de la Guerra (1916–1928)
Con la muerte de Yuan Shikai, el control del territorio quedó fragmentado. Diversos caudillos militares —los llamados señores de la guerra— gobernaron provincias enteras como entes casi independientes y se enfrentaron en frecuentes conflictos. El gobierno central, conocido como el gobierno de Beiyang, perdió eficacia política y fiscal. Esta fragmentación afectó gravemente al comercio, a la inversión y al transporte, y provocó inestabilidad social en muchas regiones.
El ascenso del Kuomintang y la coalición con el Partido Comunista (1921–1927)
En 1921 se fundó en Shanghai el Partido Comunista de China (PCC). Al mismo tiempo, el Kuomintang reorganizó su proyecto político y en 1923 recibió apoyo político y material de la Unión Soviética, que facilitó la colaboración entre KMT y PCC en un primer momento. En 1921 el KMT estableció además un gobierno rival en Cantón, con el objetivo de reconstruir y unificar el país.
La Expedición al Norte y la ruptura entre nacionalistas y comunistas (1926–1928)
Tras la muerte de Sun, Jiang Jieshi (Chiang Kai-shek) asumió el mando del KMT. En 1926 lideró la llamada Expedición al Norte para derrotar a los señores de la guerra y reunificar China. La campaña tuvo éxito: en 1928 el gobierno de Beiyang fue derrocado y el KMT logró establecer un gobierno nacional en Nanjing. No obstante, las tensiones internas llegaron a un punto crítico en abril de 1927, cuando Jiang ordenó la masacre de presuntos comunistas y simpatizantes en Shanghai. El episodio, conocido como la Masacre de Shanghai, provocó la ruptura de la alianza KMT–PCC y empujó al PCC a organizar una guerrilla y a prepararse para la lucha armada, iniciando la larga Guerra Civil China.
Economía, modernización y tensiones internas
Durante las décadas de 1920 y 1930 China vivió procesos de industrialización y modernización en las áreas urbanas y costeras: construcción de ferrocarriles, desarrollo de industria ligera y crecimiento de ciudades como Shanghai y Guangzhou. Sin embargo, el progreso estuvo limitado por la corrupción, la débil autoridad central, los conflictos entre el gobierno de Nankín, el PCC, los señores de la guerra y las presiones extranjeras, especialmente de potencias imperialistas.
La agresión japonesa y la Segunda Guerra Sino-Japonesa (1931–1945)
La expansión japonesa en Manchuria y el creciente intervencionismo de Tokio agravaron la crisis china. En 1931 Japón ocupó Manchuria y estableció el estado títere de Manchukuo; la escalada culminó en 1937 cuando el Ejército Imperial Japonés lanzó una invasión a gran escala, dando inicio a la Segunda Guerra Sino-Japonesa. La guerra supuso una devastación generalizada: ciudades destruidas, millones de muertos y desplazados, y episodios atroces como la Masacre de Nanjing. Aunque el KMT seguía siendo el gobierno reconocido internacionalmente, la lucha contra Japón obligó a nacionalistas y comunistas a formar un frente unido en momentos, con treguas y alianzas tácticas.
La derrota japonesa y la reanudación de la guerra civil (1945–1949)
En 1945 Japón se rindió tras la derrota en la Segunda Guerra Mundial, y las tropas japonesas en China se entregaron o se retiraron. La victoria aliada no resolvió los conflictos internos: en 1946 la confrontación entre el KMT y el PCC se reanudó abiertamente. La guerra civil, marcada por combates convencionales y por la eficaz estrategia guerrillera comunista, se decantó a favor del Partido Comunista a medida que el KMT sufría problemas económicos, hiperinflación, corrupción y pérdida de apoyo popular.
Triunfo comunista y consecuencia inmediata (1949)
En 1949 las fuerzas del PCC lograron la victoria sobre el KMT y controlaron la mayor parte del territorio continental. Ese año se proclamó la República Popular China (RPC en Pekín, mientras que Jiang Jieshi y buena parte del gobierno del KMT huyeron a Taiwán, donde la República de China continuó existiendo como gobierno en exilio. La partición política de facto entre el continente (bajo el gobierno comunista) y la isla de Taiwán (bajo el KMT) marcaría la geopolítica de la región durante las décadas siguientes.
Legado
El periodo 1912–1949 transformó profundamente a China: terminó la monarquía milenaria, surgieron nuevas fuerzas políticas (KMT y PCC), se aceleró la modernización en algunos sectores y se experimentó una violencia prolongada que dejó cicatrices demográficas, económicas y sociales. El triunfo comunista estableció un nuevo régimen en el continente, mientras que la República de China sobrevivió en Taiwán, donde desarrollaría en las décadas posteriores un rumbo político y económico propio.
Resumen de hitos principales: creación tras la Revolución Xinhai (1912); presidencia y tentativa monárquica de Yuan Shikai (1912–1916); Era de los Señores de la Guerra (ca. 1916–1928); reorganización del Kuomintang y alianza inicial con el PCC; Expedición al Norte y establecimiento de un gobierno en Nanjing (1926–1928); ruptura KMT–PCC y comienzo de la Guerra Civil China; invasión japonesa y la Segunda Guerra Sino-Japonesa (1937–1945); rendición japonesa (1945); reanudación de la guerra civil y victoria comunista (1946–1949); establecimiento de la República Popular China (RPC en el continente y retirada del KMT a Taiwán.