Neolítico: definición, origen y agricultura en la Edad de Piedra

Neolítico: origen y agricultura en la Edad de Piedra. Descubre el nacimiento de la agricultura, la domesticación animal y cómo transformó las sociedades humanas.

Autor: Leandro Alegsa

El neolítico es la parte más joven de la Edad de Piedra. La palabra "neolítico" viene de dos palabras en griego que significan "nuevo" y "lítico", que significa "piedra". El neolítico es la época en la que se inventó la agricultura y en la que se empezó a cuidar de los animales, como vacas, ovejas y cerdos. El neolítico comienza en diferentes momentos en diferentes lugares, ya que no todos empezaron a cultivar al mismo tiempo. Después del neolítico llegó la Edad de Bronce.

Origen y cronología

El Neolítico no tiene una fecha única de inicio: comenzó en distintos momentos según la región. En el Creciente Fértil (el área del Levante y Mesopotamia) se sitúa tradicionalmente su inicio alrededor del 10.000–9.000 a.C., tras el fin de la última glaciación. Desde allí las técnicas agrícolas y la vida sedentaria se difundieron, con variaciones, hacia Europa, Asia y África. En otras partes del mundo —como China, el sureste asiático, África subsahariana y Mesoamérica— la agricultura surgió de forma independiente y en momentos distintos, normalmente entre el 9.000 y el 2.000 a.C.

Agricultura y ganadería

La característica esencial del Neolítico fue el paso de sociedades de cazadores-recolectores a comunidades que cultivaban plantas y domesticaban animales. Esto supuso:

  • Domesticación de plantas: cultivo de cereales (trigo, cebada), leguminosas y otras plantas útiles para cada región.
  • Domesticación de animales: ovejas, cabras, cerdos y bovinos proporcionaron carne, leche, cuero y fuerza de trabajo.
  • Almacenamiento: aparecieron silos y recipientes para guardar excedentes, lo que permitió seguridad alimentaria y mayor densidad de población.

Tecnología y vida cotidiana

El Neolítico se distingue por una serie de innovaciones tecnológicas y cambios en la vida diaria:

  • Herramientas pulidas: las hachas y herramientas de piedra se empezaron a pulir para obtener superficies más duraderas.
  • Cerámica: la fabricación de vasos y recipientes de barro permitió cocinar, almacenar y transportar alimentos.
  • Tejidos y cestería: el tejido de fibras vegetales y la cestería se hicieron comunes para ropa y recipientes.
  • Molinos y hoces: para procesar cereales y facilitar la alimentación humana.

Asentamientos y organización social

La sedentarización favoreció la aparición de aldeas y poblados permanentes o de larga duración. Algunos rasgos importantes:

  • Casas construidas con adobe, piedra o madera; en algunos yacimientos famosas como Çatalhöyük (Anatolia) o Jericó se documentan grandes asentamientos.
  • Mayor especialización del trabajo (alfareros, tejedores, carpinteros) y redes de intercambio (obsidiana, sal, materias primas).
  • Surgen diferencias sociales más marcadas: propiedad de la tierra, acumulación de excedentes y jerarquías.
  • Prácticas rituales y funerarias más complejas, con enterramientos que muestran ofrendas y símbolos de identidad grupal.

Impactos en la salud y el medio ambiente

El cambio de estilo de vida tuvo consecuencias notables:

  • Salud: el sedentarismo y la dependencia de cultivos condujeron a una dieta más monoalimentaria; aparecieron caries dentales y enfermedades infecciosas transmitidas por el contacto con animales y densidades de población mayores.
  • Medio ambiente: la deforestación para abrir campos, la irrigación y la domesticación de especies transformaron paisajes y ecosistemas.

Variantes regionales y transición

El Neolítico no fue idéntico en todas partes. Aunque comparte rasgos generales —agricultura, cerámica, sedentarismo— las especies cultivadas, las especies animales domesticadas, las técnicas constructivas y los ritmos históricos varían según el área. En muchas regiones la transición al metal (edad del cobre y posteriormente la Edad de Bronce) marcó el fin del Neolítico o la aparición de periodos intermedios (Calcolítico o Edad del Cobre).

Legado

El Neolítico constituye una de las transformaciones más profundas en la historia humana: estableció las bases de la agricultura, la vida en asentamientos permanentes, la especialización económica y las primeras formas de organización social compleja. Muchas de las prácticas y tecnologías desarrolladas entonces continuaron evolucionando y forman parte de la historia cultural y material de las sociedades posteriores.

Características clave del Neolítico (resumen):

  • Introducción y expansión de la agricultura.
  • Domesticación de animales.
  • Asentamientos sedentarios y poblados permanentes.
  • Desarrollo de cerámica, herramientas pulidas y tejidos.
  • Mayor complejidad social y prácticas rituales.
Diferentes colores muestran diferentes tipos de culturas en el Neolítico MedioZoom
Diferentes colores muestran diferentes tipos de culturas en el Neolítico Medio

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