Saltar al contenido
Inicio

Atahuallpa, último emperador soberano del Tahuantinsuyo (c. 1502–1533)

Atahuallpa (c.1502–1533), decimotercer y último emperador soberano del Tahuantinsuyo: su ascenso tras vencer a Huáscar, la guerra civil, la captura por los españoles, el rescate y su ejecución.

Atahuallpa (también escrito Atawallpa) (c. 1502 – 1533) fue el decimotercer y último emperador soberano del Tahuantinsuyo, el gran Estado andino conocido como Imperio Inca. Llegó al poder tras derrotar a su hermanastro Huáscar en una guerra que debilitó profundamente la estructura política del imperio. Su captura por los españoles y su ejecución marcaron el inicio del fin del imperio incaico como entidad independiente.

Galería de imágenes

10 Imágenes

Contexto familiar y ascenso

Atahuallpa fue uno de los hijos del inca Huayna Cápac. La muerte de Huayna Cápac por una enfermedad —descrita en las crónicas como una enfermedad infecciosa que pudo haber sido malaria o viruela— provocó una crisis sucesoria que desembocó en enfrentamientos entre facciones leales a distintos herederos.

  • Apoyo regional: Atahuallpa contó principalmente con el respaldo militar y político de las provincias del norte andino.
  • Oposición: Huáscar fue reconocido por las élites de Cuzco y partes del sur del imperio.
  • Resultado: Atahuallpa venció a Huáscar tras una serie de batallas y tomó el control efectivo del Estado inca.

Guerra civil entre hermanos

La rivalidad dinástica se transformó en una guerra civil que debilitó al Tahuantinsuyo justo cuando llegaron los primeros expedicionarios europeos a la costa del Pacífico suramericano. La lucha interna alteró comunicaciones, desplazó tropas y fragmentó la autoridad central.

Encuentro con los españoles

En 1532, mientras Atahuallpa se consolidaba tras la victoria sobre Huáscar, la expedición de Francisco Pizarro llegó al territorio imperial. El encuentro culminó en la captura de Atahuallpa en la plaza de Cajamarca, un hecho decisivo que los europeos aprovecharon para imponer su poder.

El rescate y el juicio

Tras su detención, Atahuallpa ofreció un rescate extraordinario: la promesa de llenar una habitación con oro y otra con plata para obtener su libertad. Aunque los españoles recibieron grandes cantidades de metal precioso, el cautiverio continuó y se celebró un juicio bajo la autoridad de los conquistadores y de misioneros españoles.

  • Cargos formulados (según las crónicas españolas): conspiración, asesinato de su hermano y prácticas religiosas consideradas idólatras.
  • Decisión: pese al pago del rescate, Atahuallpa fue condenado y ejecutado en 1533.

Ejecución y fecha

La muerte de Atahuallpa, en julio de 1533, fue el resultado de una resolución por parte de las autoridades militares y eclesiásticas españolas. Las circunstancias precisas del procedimiento judicial y del método de ejecución han sido objeto de discusión entre los historiadores, pero la consecuencia política fue inmediata: la eliminación del jefe que podía articular una resistencia organizada.

Consecuencias para el Tahuantinsuyo

La captura y ejecución de Atahuallpa aceleraron la descomposición del Imperio. Entre las consecuencias más relevantes se cuentan:

  1. La imposición de gobernantes títeres por parte de los españoles.
  2. La pérdida de cohesión administrativa y militar del Estado incaico.
  3. El aprovechamiento por parte de los conquistadores de las divisiones internas.
  4. La devastación demográfica y social por enfermedades introducidas por los europeos, que afectaron la capacidad de respuesta indígena.

Fuentes históricas y debates

La reconstrucción del episodio se basa en cronistas españoles, testimonios indígenas recopilados más tarde y estudios arqueológicos. Estas fuentes pueden contener sesgos o lagunas; por eso los historiadores discuten aspectos como:

  • La naturaleza exacta de la enfermedad que mató a Huayna Cápac y provocó la crisis sucesoria (posibles agentes: malaria, viruela, entre otros).
  • Las motivaciones reales detrás del juicio y la ejecución.
  • El grado en que la guerra civil interna facilitó la conquista española.

Legado

Atahuallpa es figura central en la memoria histórica andina y en la narración de la conquista. Su historia simboliza:

  • El impacto de las rivalidades internas frente a invasiones externas.
  • La combinación de factores militares, políticos y epidemiológicos que favorecieron la dominación europea.
  • El inicio de un proceso que transformó radicalmente las sociedades andinas y su organización política.

Cronología resumida

  1. c. 1502: nacimiento aproximado de Atahuallpa.
  2. Década de 1520: muerte de Huayna Cápac por una enfermedad infecciosa y estallido de la guerra civil entre Huáscar y Atahuallpa.
  3. 1532: llegada de la expedición de Francisco Pizarro y captura de Atahuallpa en Cajamarca.
  4. 1533: rescate, juicio y ejecución de Atahuallpa; consolidación inicial del dominio español sobre el Imperio Inca.

Guerra civil

A la muerte de su padre, el emperador Huayna Capac, y de su hermano mayor, Ninan Cuyochi, que había sido el heredero, el imperio se dividió entre los dos hermanos supervivientes, Huáscar y Atahualpa. Huáscar se quedó con la mayor parte, con la capital Cuzco, y Atahualpa con las partes del norte, incluida Quito (actual capital de Ecuador). Durante un par de años, los dos hermanos reinaron sin problemas. Pero Huascar exigió a Atahuallpa que le hiciera un juramento. Atahuallpa se negó y comenzó la guerra civil.

La batalla final tuvo lugar en Quipaipan, donde Huascar fue capturado. Atahuallpa descansaba en la ciudad de Cajamarca, en los Andes, con su ejército de 80.000 soldados que se dirigía al sur y al Cusco para reclamar su trono.

Para entonces, el conquistador español Francisco Pizarro había establecido la ciudad de Piura, el primer asentamiento español en Perú, en julio de 1532. Después de dos meses de marcha, Pizarro llegó a Cajamarca con sólo 168 hombres a su cargo y envió a Hernando de Soto, al fraile Vicente de Valverde y al intérprete nativo Felipillo para hablar con Atahuallpa sobre la presencia española.

Los enviados españoles regresaron a Pizarro, quien preparó un ataque sorpresa contra el ejército de Atahuallpa en lo que se convirtió en la Batalla de Cajamarca el 16 de noviembre de 1532.

Según la ley española, los españoles declararon oficialmente la guerra al pueblo inca. Cuando Atahuallpa preguntó fríamente al sacerdote Valverde con qué autoridad él y su pueblo podían decir tales cosas, Valverde le ofreció una Biblia, diciendo que la autoridad provenía de las palabras en ella. La examinó y luego preguntó por qué no le hablaba. Entonces la tiró al suelo. Esto dio a los españoles la excusa que necesitaban para hacer la guerra a los incas. Abrieron fuego, y en el transcurso de dos horas murieron más de dos mil soldados incas. Los españoles encarcelaron a Atahuallpa en el Templo del Sol.

Atahuallpa aún no podía creer que los españoles pretendieran tomar el control de su reino. Pensó que si les daba el oro y la plata que buscaban se irían. A cambio de su liberación, accedió a llenar una gran sala de oro y prometió a los españoles el doble de esa cantidad en plata. Aunque la oferta le sorprendió, Pizarro no tenía intención de liberar al Inca porque necesitaba la influencia del gobernante sobre los nativos para mantener el orden en el país circundante.

Pero entonces Pizarro decidió ejecutarlo porque temía que pudiera ser liberado por un general inca. Pizarro organizó un simulacro de juicio y declaró a Atahuallpa culpable de rebelarse contra los españoles y de asesinar a Huáscar, su propio hermano. Atahuallpa fue condenado a la hoguera. Se sintió horrorizado, ya que los incas creían que el alma no podría pasar a la otra vida si el cuerpo era quemado. Fray Vicente de Valverde, que antes había ofrecido la Biblia a Atahuallpa, intervino de nuevo, diciéndole que si aceptaba convertirse al cristianismo convencería al resto para que le conmutaran la pena. Atahualpa aceptó ser bautizado en la fe cristiana. Se le dio el nombre de Juan Santos Atahualpa y luego fue estrangulado con un garrote en lugar de ser quemado. Atahuallpa murió el 29 de agosto de 1533. A Atahuallpa le sucedió su hermano, el inca títere Tupac Huallpa, y más tarde otro hermano, Manco Inca Yupanqui.



Preguntas y respuestas

P: ¿Quién era Atahualpa?

R: Atahualpa fue el decimotercer y último emperador soberano del imperio inca.

P: ¿Cómo se convirtió Atahualpa en emperador?

R: Atahualpa se convirtió en emperador tras derrotar a su hermanastro menor Huáscar en una guerra civil que siguió a la muerte del padre de ambos, el inca Huayna Capac, a causa de una enfermedad infecciosa.

P: ¿Quién llegó durante la guerra civil?

R: El español Francisco Pizarro llegó durante la guerra civil.

P: ¿Qué hizo Francisco Pizarro con Atahualpa?

R: Francisco Pizarro capturó a Atahualpa y lo utilizó para controlar el imperio inca.

P: ¿Sobrevivió Atahualpa al encuentro con los españoles?

R: No, Atahualpa fue finalmente ejecutado por los españoles.

P: ¿Qué ocurrió con el Imperio Inca tras la muerte de Atahualpa?

R: El Imperio Inca terminó tras la muerte de Atahualpa, aunque le sucedieron varios débiles sucesores títeres.

P: ¿Qué enfermedad fue responsable de la muerte del Inca Huayna Capac?

R: El Inca Huayna Capac murió de una enfermedad infecciosa, posiblemente malaria o viruela.

Artículos relacionados

Autor

AlegsaOnline.com Atahuallpa, último emperador soberano del Tahuantinsuyo (c. 1502–1533)

URL: https://es.alegsaonline.com/art/6881

Compartir