El sapo de picota (Epidalea calamita, antes Bufo calamita) es una especie de sapo europea de tamaño mediano. Vive preferentemente en zonas arenosas y de brezales de Europa. Los adultos miden normalmente entre 60 y 70 mm de longitud. Se distinguen de otros sapos por presentar una línea dorsal amarilla bien definida a lo largo del centro de la espalda (esta línea puede ser continua o estar algo interrumpida). Su piel es verrugosa y su coloración varía desde tonos pardos y grisáceos hasta verdosos, lo que les ayuda a camuflarse en su hábitat. Tienen las patas relativamente cortas, lo que les confiere una marcha característica: caminan o corren en lugar de dar los grandes saltos típicos de muchas otras especies de sapos.

Descripción

  • Tamaño: 60–70 mm de longitud en adultos, aunque hay variaciones locales.
  • Coloración: tonos pardos, grisáceos o verdosos; línea dorsal amarilla muy característica.
  • Morfoanatomía: piel rugosa con verrugas, glándulas parotoides menos prominentes que en otros bufonidos y pupila horizontal.
  • Movimiento: marcha característica con patas cortas; tienden a caminar o a “correr” sobre el sustrato.

Hábitat y distribución

El sapo de picota ocupa principalmente hábitats abiertos y secos con sustratos arenosos: dunas costeras, brezales, praderas arenosas, claros de matorral y zonas agrícolas con suelos sueltos. Requiere lugares con áreas temporales de agua poco profundas para reproducirse, por lo que se asocia a charcas efímeras y zonas encharcadas en primavera. Su distribución abarca gran parte de Europa occidental y central, adaptándose a climas templados y mediterráneos y con poblaciones más localizadas en las regiones más frías o sombreadas.

Reproducción y canto

La reproducción se produce en primavera y principios del verano, aunque el momento exacto varía según la latitud y el clima. Los machos emiten un canto de apareamiento muy potente y distintivo —es audible a larga distancia y sirve para atraer a las hembras—; en inglés se conoce a la especie como “natterjack toad”. Los machos llaman desde charcas poco profundas y cálidas. Las hembras depositan los huevos en largas hileras (cintas o cordones) en aguas someras; las larvas (renacuajos) se desarrollan con rapidez, adaptadas a completar su metamorfosis antes de que se sequen las charcas temporales.

Alimentación y depredadores

Su dieta es insectívora: se alimenta de artrópodos y otros invertebrados terrestres como coleópteros, dípteros, hormigas, orugas, lombrices y pequeños arácnidos. Entre sus depredadores naturales figuran aves, pequeños mamíferos, reptiles y algunos grandes invertebrados. Como otros sapos, posee toxinas cutáneas que proporcionan cierta defensa frente a depredadores, aunque no son totalmente invulnerables.

Comportamiento

Es principalmente nocturno, activo en noches cálidas y húmedas, y es más visible durante la época de reproducción. Fuera de la temporada reproductora suele refugiarse bajo vegetación densa, en madrigueras poco profundas o en grietas del suelo. La preferencia por desplazarse caminando y su capacidad para ocupar hábitats abiertos y arenosos lo diferencian del comportamiento de muchos otros bufonidos.

Conservación y amenazas

Aunque a escala global la especie no está entre las más amenazadas, muchas poblaciones locales han sufrido declives. Entre las amenazas más importantes están la pérdida y fragmentación de hábitats (drenaje de humedales, urbanización costera y agrícola, desaparición de charcas temporales), la contaminación, el uso de pesticidas, la mortalidad por tráfico en épocas de migración reproductora y la introducción de especies exóticas. En algunas regiones figura en listados de especies protegidas y se realizan medidas de conservación como la creación y mantenimiento de charcas temporales, la gestión de dunas y brezales y la instalación de pasos o vallas para reducir la mortalidad vial durante la época reproductora.

Importancia y curiosidades

  • El canto del macho es inconfundible por su potencia; suele escucharse en noches templadas durante la primavera.
  • Su adaptación a charcas efímeras le permite explotar entornos donde otras especies de anfibios no pueden reproducirse con tanta eficacia.
  • El cambio taxonómico de Bufo calamita a Epidalea calamita refleja revisiones modernas de la clasificación de los bufonidos basadas en estudios moleculares.

La conservación del sapo de picota requiere proteger y recuperar hábitats adecuados, mantener charcas temporales y reducir amenazas locales para asegurar poblaciones viables a largo plazo.