En el judaísmo Dios recibe muchos nombres y títulos, cada uno con matices teológicos y usos concretos. El más sagrado y central es el Tetragrammaton, es decir, la "Palabra de cuatro letras": יהוה, habitualmente transliterada como YHWH o YHVH. Por respeto y por una larga tradición halájica, los judíos observantes evitan pronunciar este nombre tal como aparece en el texto bíblico; en las oraciones y en la lectura pública de la Torá se sustituye por Adonai ("mi Señor"). En la conversación cotidiana, es común referirse a Dios como Hashem ("El Nombre"), evitando así emplear directamente ninguno de los nombres divinos más reverenciados. Asimismo, por ley judía no está permitido borrar los nombres divinos escritos en hebreo, motivo por el que el Tetragrammaton se escribe prácticamente sólo en los libros sagrados y en los rollos de la Torá.

Tetragrammaton: pronunciación, vocalización e historia

El Tetragrammaton (יהוה) aparece sin vocales en los manuscritos masóréticos. Para indicar que debe leerse como Adonai, los masoretas colocaron las señales vocálicas de "Adonai" sobre las consonantes YHWH; esa combinación dio lugar, en la tradición occidental, a formas híbridas como "Jehová" (una latinización que surgió de unir las consonantes YHWH con las vocales de Adonai). La reconstrucción académica más aceptada por muchos especialistas es "Yahweh", pero ese uso no forma parte de la práctica religiosa judía contemporánea.

Uso y respeto: por qué no se pronuncia ni se borra

La evitación de pronunciar y borrar el nombre divino se basa en interpretaciones del tercer mandamiento y en la tradición rabínica que busca proteger la santidad del Nombre. En la lectura pública de la Torá y en la mayoría de las liturgias se dice Adonai cuando el texto tiene יהוה; fuera de la sinagoga muchos judíos dicen Hashem o fórmulas como "Baruj HaShem" ("Bendito sea el Nombre"). En textos no religiosos o en contextos donde se teme que el escrito pueda ser desechado, algunas personas escriben el nombre de forma abreviada o lo alteran (por ejemplo, "D‑s" en inglés o dejar una letra fuera) para no escribir un nombre divino completo sobre material que podría ser destruido.

Otros nombres y títulos importantes

Además del Tetragrammaton, la tradición bíblica y rabínica emplea diversos nombres que expresan atributos de la Divinidad. Entre los más comunes están:

  • Elohim (אֱלֹהִים): "Dios" o "poder divino"; morfológicamente plural, pero frecuentemente usado con sentido singular para la divinidad única.
  • El (אֵל) o Elokim en algunas pronunciaciones tradicionales: forma simple para "Dios".
  • Shaddai (שַׁדַּי): suele traducirse por "Todopoderoso" o "Omnipotente"; aparece en fórmulas como El Shaddai.
  • Tzeva'ot (צְבָאוֹת): "de los ejércitos" o "de las huestes", comúnmente traducido en expresiones como "Señor de los Ejércitos" o "Señor de los Poderes".
  • 'Elyon (עֶלְיוֹן): "El Altísimo" o "Sumamente Alto".
  • Ehyeh-Asher-Ehyeh (אֶהְיֶה אֲשֶׁר אֶהְיֶה): frase que aparece en Éxodo 3:14 y suele traducirse "Yo soy el que soy" o "Seré el que seré"; en hebreo se pronuncia aproximadamente "Ehyeh Asher Ehyeh".

Pronunciación y costumbres contemporáneas

La pronunciación y el uso varían entre comunidades (ashkenazíes, sefardíes, mizrajíes) y según el contexto (litúrgico, académico o coloquial). En la liturgia se emplean formas establecidas como Adonai y en el habla diaria es habitual el uso de HaShem o expresiones reverentes. En los estudios académicos y en traducciones se usan transliteraciones como YHWH o Yahweh para referirse al Tetragrammaton con fines históricos y lingüísticos.

En resumen, los múltiples nombres de Dios en el judaísmo reflejan dimensiones distintas —esencial, soberana, misericordiosa, trascendente— y están regulados por costumbres y normas que subrayan el respeto y la santidad atribuida a la Divinidad.