SARM (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina): definición y síntomas
SARM: descubre qué es, síntomas, riesgos y cómo prevenir infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina.
El SARM es una cepa de Staphylococcus aureus resistente a la meticilina. Se trata de una bacteria que causa infecciones en diferentes partes del cuerpo. Es más difícil de tratar que otras cepas de Staphylococcus aureus -o "estafilococo"- porque es resistente a algunos antibióticos de uso común. De hecho, ahora es resistente a todas las formas de penicilina y cefalosporina.
Qué es y por qué es resistente
El SARM (por sus siglas en inglés, Methicillin-Resistant Staphylococcus aureus) tiene alteraciones genéticas que le permiten sobrevivir a antibióticos que antes eran efectivos. Esa resistencia suele deberse a genes como mecA, que modifican las proteínas diana de los antibióticos (proteínas fijadoras de penicilina), reduciendo la eficacia del tratamiento. Existen distintas variantes de SARM: las asociadas a hospitales (HA-MRSA) y las adquiridas en la comunidad (CA-MRSA), que difieren en su comportamiento y en los grupos de riesgo.
Síntomas
Los síntomas del SARM dependen del lugar de la infección. Lo más frecuente es que provoque infecciones en la piel:
- Lesiones tipo grano o forúnculo con enrojecimiento, dolor y pus.
- Celulitis (enrojecimiento difuso de la piel), abscesos o heridas que no cicatrizan.
También puede causar infecciones más graves si invade otros órganos o el torrente sanguíneo: infectar heridas quirúrgicas, producir bacteriemia (infección en la sangre), neumonía en los pulmones, infecciones del tracto urinario o afectar huesos y articulaciones.
Transmisión
- Contacto directo piel con piel con una persona colonizada o infectada.
- Contacto con superficies u objetos contaminados (toallas, sábanas, equipo deportivo, dispositivos médicos).
- En entornos sanitarios, a través de manos del personal o instrumentos mal desinfectados.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante cultivo de la lesión, sangre, esputo o muestra de la zona afectada y un antibiograma que determine a qué antibióticos es resistente la bacteria. Existen pruebas rápidas por PCR para detectar genes de resistencia (como mecA) o hisopados nasales para identificar portadores asintomáticos.
Tratamiento
No todas las infecciones por SARM requieren el mismo enfoque:
- Muchas infecciones cutáneas pequeñas se tratan mediante drenaje del absceso y cuidados locales.
- Para infecciones más profundas o sistémicas se usan antibióticos activos frente a SARM, como vancomicina, linezolid, daptomicina u otros según el antibiograma. La elección depende de la gravedad, el lugar de la infección y la sensibilidad del aislamiento.
- Es fundamental seguir la pauta completa y evitar el uso innecesario de antibióticos para reducir la aparición de resistencias.
Prevención
- Higiene de manos frecuente con agua y jabón o geles hidroalcohólicos.
- Cubrir cortes y heridas, mantenerlas limpias y secas.
- No compartir objetos personales (toallas, maquinillas de afeitar, ropa deportiva).
- Limpieza y desinfección de superficies en hogares y centros sanitarios.
- En casos recurrentes o en entornos de alto riesgo, puede considerarse la descolonización con tratamientos locales (p. ej., mupirocina nasal y duchas con clorhexidina) bajo indicación médica.
Factores de riesgo
- Estancias prolongadas en hospitales o residencias, intervenciones quirúrgicas recientes o uso de dispositivos invasivos (catéteres, prótesis).
- Diálisis, inmunosupresión, diabetes mal controlada o enfermedades crónicas.
- Exposición en ambientes con hacinamiento o contacto cercano constante (deportistas, fuerzas armadas, prisiones).
- Uso reciente e inapropiado de antibióticos.
Complicaciones
Aunque muchas infecciones cutáneas son leves, el SARM puede ocasionar complicaciones graves: sepsis (infección generalizada), endocarditis (afectación de las válvulas cardíacas), osteomielitis (infección ósea), neumonía necrotizante o fallo multiorgánico en casos severos.
Cuándo buscar atención médica
- Si una herida o lesión cutánea empeora, presenta aumento rápido de tamaño, dolor intenso, fiebre o drenaje de pus.
- Signos de infección generalizada: fiebre alta, escalofríos, confusión, dificultad para respirar o pulso rápido.
- Si pertenece a un grupo de riesgo (hospitalizado, con dispositvos médicos) y nota signos de infección.
Aunque la mayoría de las infecciones por SARM no son fatales, algunas pueden serlo si no se tratan a tiempo. Muchos expertos en salud pública están preocupados por la propagación de cepas resistentes; por eso a veces se le llama coloquialmente "superbicho". La prevención, el diagnóstico precoz y el uso responsable de antibióticos son claves para controlar su impacto.

Micrografía electrónica de barrido de un neutrófilo humano que ingiere SARM (colores artificiales)
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Micrografía electrónica de barrido de Staphylococcus aureus resistente a la meticilina y un neutrófilo humano muerto
Causa
Los estafilococos son bacterias comunes que pueden vivir en nuestro cuerpo. Muchas personas sanas son portadoras de estafilococos sin estar infectadas por ellos. De hecho, el 25-30% de nosotros tenemos estafilococos en la nariz.
Pero el estafilococo puede ser un problema si consigue entrar en el cuerpo, a menudo a través de un corte. Una vez allí, puede causar una infección. El estafilococo es una de las causas más comunes de las infecciones cutáneas. Por lo general, éstas son menores y no necesitan un tratamiento especial. Con menos frecuencia, el estafilococo puede causar problemas graves, como heridas infectadas o neumonía.
El estafilococo suele poder tratarse con antibióticos. Pero a lo largo de las décadas, algunas cepas de estafilococo -como el SARM- se han vuelto resistentes a los antibióticos que antes las destruían. El SARM se descubrió por primera vez en 1961. Ahora es resistente a la meticilina, la amoxicilina, la penicilina, la oxacilina y muchos otros antibióticos.
Aunque algunos antibióticos siguen funcionando, el SARM se adapta constantemente. Los investigadores que desarrollan nuevos antibióticos tienen dificultades para seguir el ritmo.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es MRSA?
R: MRSA son las siglas en inglés de Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, que es una bacteria que causa infecciones en diferentes partes del cuerpo.
P: ¿Qué hace que el SARM sea más difícil de tratar que otras cepas de Staphylococcus aureus?
R: El SARM es resistente a algunos antibióticos de uso común, como la penicilina y la cefalosporina.
P: ¿Cuáles son los síntomas del SARM?
R: Los síntomas del SARM dependen de dónde se localice la infección. Puede causar granos, forúnculos o pus en la piel, o infecciones más graves en las heridas quirúrgicas, el torrente sanguíneo, los pulmones o las vías urinarias.
P: ¿Son graves todas las infecciones por SARM?
R: La mayoría de las infecciones por SARM son leves y no son graves, pero algunas pueden poner en peligro la vida.
P: ¿Por qué a veces se llama al SARM un "superbicho"?
R: El SARM se denomina a veces "superbicho" porque es difícil de tratar debido a su resistencia a los antibióticos de uso común.
P: ¿Los expertos en salud pública están preocupados por la propagación del SARM?
R: Sí, muchos expertos en salud pública están alarmados por la propagación de cepas resistentes de MRSA.
P: ¿Qué importancia tiene que el SARM sea resistente a la penicilina y a la cefalosporina?
R: Esto hace que el SARM sea más difícil de tratar que otras cepas de Staphylococcus aureus, ya que estos antibióticos se utilizan habitualmente para tratar las infecciones bacterianas.
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