Les Demoiselles d'Avignon (Las señoritas de Avignon) es un cuadro cubista de 1907 realizado por Picasso. Representa a cinco mujeres en un burdel. Tardó nueve meses en pintarlo. Picasso renunció a todo intento de pintura tradicional en este primer cuadro cubista. Distorsionó las figuras femeninas de una manera que mostraba la influencia del arte africano. Cuando el cuadro de 0,74 metros cuadrados2 se mostró en su estudio a un grupo de pintores y críticos, éstos se indignaron. Henri Matisse lo calificó de engaño y de intento de pintar la cuarta dimensión, El crítico de arte André Salmon escribió: "Fue la fealdad de los rostros lo que congeló de horror a los medio conversos". Otro pintor, André Derain, escribió: "Un día encontraremos que Pablo se ha ahorcado detrás de su gran lienzo". Ha sido calificado como uno de los cuadros más significativos del siglo XX. Las dos figuras de la derecha aparecen con rasgos de máscara africana, un interés de Picasso en aquella época.