King Kong (1933): película clásica de terror y stop-motion
King Kong (1933): clásico del cine de terror y stop-motion, la épica de Kong con animación de Willis O'Brien, Fay Wray y legado histórico-cultural imprescindible.
King Kong es una película de terror estadounidense de 1933 en blanco y negro. Fue dirigida y producida por Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack. El guión fue obra de Ruth Rose y James Ashmore Creelman. Se basaron en una historia de Cooper y Edgar Wallace. La película está protagonizada por Fay Wray, Bruce Cabot y Robert Armstrong. Se estrenó en Nueva York el 2 de marzo de 1933 con buenas críticas.
La película trata de una enorme criatura simiesca llamada Kong que muere en un intento de poseer a una hermosa joven. Kong es famoso por su animación en stop-motion realizada por Willis O'Brien. La música fue escrita por Max Steiner. En 1991, la película fue considerada "cultural, histórica y estéticamente significativa" por la Biblioteca del Congreso y seleccionada para su conservación en el Registro Nacional de Películas. Se ha rehecho dos veces: una en 1976 y otra en 2005.
Trama (resumen)
Un ambicioso cineasta llamado Carl Denham organiza una expedición en busca de aventuras desconocidas y convence a una joven actriz, Ann Darrow, para unirse al rodaje. La tripulación llega a la misteriosa Isla Calavera (Skull Island), donde encuentran criaturas prehistóricas y a Kong, un gigantesco simio que se encapricha de Ann. Tras capturar a Kong y llevarlo a Nueva York para mostrarlo al público, la criatura se libera y causa destrucción culminando en la famosa escena de Kong en lo alto del Empire State Building.
Elenco principal
- Fay Wray — Ann Darrow
- Bruce Cabot — Jack Driscoll
- Robert Armstrong — Carl Denham
Producción y efectos especiales
King Kong destacó por sus innovaciones técnicas y por el uso pionero de efectos especiales para la época. Willis O'Brien fue el responsable de la animación en stop-motion que dio vida a Kong y a las criaturas de la isla. La producción combinó modelos a escala, miniaturas, maquetas de escenarios, proyecciones traseras (rear projection) y matte paintings para integrar a los actores con los efectos. Estas técnicas, junto con cuidadosos encuadres y montaje, permitieron crear la ilusión de tamaño y movimiento que hoy se considera un hito en la historia del cine fantástico.
Música
El compositor Max Steiner realizó una partitura expresiva que apoyó fuertemente la narrativa y las emociones de la película. Steiner empleó temas recurrentes (leitmotifs) para los personajes y las situaciones, contribuyendo a establecer el patrón de la música cinematográfica moderna en filmes de aventuras y suspense.
Recepción y legado
Desde su estreno, King Kong recibió elogios por su espectáculo, su atmósfera y sus efectos, aunque también generó debate por su violencia y por la representación del monstruo. Con el paso del tiempo se consolidó como una obra influyente que sentó las bases del género de monstruos y del cine de efectos especiales. La imagen de Kong encaramado al Empire State Building y la silueta del gigantesco simio frente a la ciudad se han convertido en iconos culturales recurrentes.
Además de su inclusión en el Registro Nacional de Películas en 1991, la película ha sido objeto de restauraciones y ediciones especiales que han permitido conservar y difundir su valor histórico y artístico a nuevas generaciones. Ha inspirado cómics, novelas, obras de teatro, series de radio y múltiples adaptaciones cinematográficas y televisivas.
Remakes, secuelas y legado moderno
King Kong fue rehecha en 1976 y de nuevo en 2005 (dirigida por Peter Jackson). En años recientes el personaje ha vuelto a la pantalla grande dentro de nuevas aproximaciones y franquicias, como las películas que rescatan y reinterpretan el mito de la isla y el enfrentamiento con otros monstruos (por ejemplo, entregas del universo cinematográfico de monstruos estrenadas a partir de la segunda década del siglo XXI).
Importancia cultural
King Kong no solo marcó un avance técnico, sino que también planteó temas perdurables: el choque entre naturaleza y civilización, la explotación mediática de lo exótico y la relación ambivalente entre temor y compasión hacia lo desconocido. Su influencia es patente en directores y creadores que, desde entonces, han trabajado con criaturas fantásticas y efectos visuales, consolidando a Kong como una de las figuras más reconocibles del cine mundial.

El programa de teatro de 1933
Echar
- Fay Wray como Ann Darrow
- Bruce Cabot como Jack Driscoll
- Robert Armstrong como Carl Denham
- Frank Reicher como Capitán Englehorn
- James Flavin como Briggs
- Victor Wong como Charlie el cocinero
- Sam Hardy como Charles Weston
Historia
Es la Gran Depresión. Ann Darrow es una joven pobre. Acepta ir a una isla lejana para hacer una película con el director Carl Denham. En la isla, Ann es secuestrada por los nativos y es presentada como ofrenda a un gorila gigante llamado Kong. Éste se enamora de ella y la lleva a su lugar secreto en la selva. Ella es rescatada por Denham y la tripulación del barco. Kong es capturado y llevado a Nueva York para ser exhibido. Se escapa. Captura a Ann y la lleva a la cima del Empire State Building. Es derribado por aviones del ejército.
Recepción
Variety pensó que la película era una aventura impactante. El New York Times pensó que la película era una aventura fascinante. La película no se proyectó en la Alemania nazi porque se consideraba una amenaza para la mujer aria. En 2002, Roger Ebert escribió que los efectos especiales no están a la altura de los estándares modernos, pero la película sigue siendo una "que de alguna manera funciona". En 2009, King Kong tenía una puntuación media de 100% "Certified Fresh" basada en 46 críticas en Rotten Tomatoes. La película recaudó unos 2 millones de dólares en su estreno. Su fin de semana de estreno se estimó en 90.000 dólares. Después del reestreno en 1952, Variety estimó que la película había hecho 4 millones de dólares en alquileres domésticos acumulados para ese año.
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