J.P. Morgan Chase & Co. es un banco de inversión multinacional estadounidense y una empresa de servicios financieros con sede en la ciudad de Nueva York. JPMorgan Chase es el mayor banco de los Estados Unidos y, según diversas mediciones por activos totales, figura entre los primeros bancos del mundo. En 2018 sus activos totales se cifraron en aproximadamente 2,535 billones de dólares (escala corta, equivalente a 2,535 trillions en inglés). Es, además, uno de los bancos con mayor valor por capitalización bursátil. Como banco "Bulge Bracket", ofrece una amplia gama de servicios financieros y de banca de inversión. Es uno de los cuatro grandes bancos estadounidenses, junto con Bank of America, Citigroup y Wells Fargo. JPMorgan Chase se considera un banco universal y un banco depositario.
La marca J.P. Morgan, históricamente conocida como Morgan, identifica las divisiones de banca de inversión, gestión de activos, banca privada, gestión de patrimonios privados y servicios de tesorería y valores. La actividad fiduciaria dentro de la banca privada y la gestión de patrimonios privados se administra a través de JPMorgan Chase Bank, N.A., que actúa como fiduciario. Por su parte, la marca Chase se utiliza para los servicios de tarjetas de crédito en Estados Unidos y Canadá, la banca minorista en Estados Unidos y la banca comercial. Tanto la banca minorista como la comercial, además de la sede corporativa, están situadas en el 270 de Park Avenue, en Midtown Manhattan, Nueva York.
La compañía tal como existe hoy se formó en 2000, cuando Chase Manhattan Corporation se fusionó con J.P. Morgan & Co. Desde entonces ha crecido tanto de forma orgánica como mediante adquisiciones y fusiones, consolidándose como uno de los actores más importantes del sistema financiero global.
Dimensiones y actividades principales
JPMorgan Chase opera en múltiples líneas de negocio: banca de inversión, mercados y ventas, gestión de activos, banca minorista y tarjetas, banca comercial y gestión de patrimonios. En 2017 la entidad figuraba entre las mayores gestoras de activos del mundo, con alrededor de 2,789 billones de dólares en activos gestionados y cerca de 30 billones de dólares en activos bajo custodia. La unidad de fondos de cobertura de JPMorgan Chase también destaca entre las mayores de Estados Unidos, con decenas de miles de millones en activos gestionados.
Gobierno y liderazgo
Desde 2005, Jamie Dimon ha sido la cara visible del banco como presidente y consejero delegado (CEO). Bajo su dirección la entidad ha ampliado sus actividades globales y ha reforzado su posición en banca de inversión y gestión de activos, aunque también ha afrontado desafíos regulatorios y litigios vinculados a la crisis financiera y a prácticas de mercado.
Presencia global y plantilla
JPMorgan Chase cuenta con una amplia presencia internacional: oficinas y filiales en América, Europa, Asia, África y Oceanía. Emplea a cientos de miles de personas en todo el mundo y presta servicios a millones de clientes minoristas, empresas e instituciones.
Regulación, sanciones y reputación
Como uno de los bancos sistémicamente importantes a nivel global, JPMorgan Chase está sujeto a estrictas normas regulatorias en Estados Unidos y en otros mercados. A lo largo de su historia reciente ha enfrentado multas y acuerdos relacionados con prácticas hipotecarias, manipulación de mercados y fallos de cumplimiento, lo que ha supuesto importantes desembolsos y reformas internas para mejorar controles y gobierno corporativo.
Responsabilidad corporativa y filantropía
La entidad desarrolla iniciativas de responsabilidad social corporativa enfocadas en inclusión financiera, financiación de pequeñas empresas, educación y desarrollo comunitario. Además, la fundación y los programas filantrópicos del banco colaboran con organizaciones sin ánimo de lucro y autoridades locales para apoyar proyectos económicos y sociales.
Conclusión
J.P. Morgan Chase & Co. es un actor central del sistema financiero global, con una oferta diversificada que abarca desde la banca minorista y tarjetas hasta la banca de inversión y la gestión de patrimonios. Su tamaño, alcance y capitalización bursátil la sitúan entre los bancos más influyentes del mundo, aunque esa misma dimensión trae consigo un intenso escrutinio regulatorio y responsabilidades adicionales en materia de gobierno y cumplimiento.