En la mitología griega, Andrómeda (en griego: Ἀνδρομέδα, Androméda o Ἀνδρομέδη, Andromédē) es una princesa etíopica, hija del rey Cefeo y su esposa Casiopea. Cuando Casiopea se jactó de que su hija era más bella que las Nereidas, esto enfureció al dios del mar Poseidón, que envió al monstruo marino Ceto a asolar la tierra como castigo. Desesperado, el rey Cefeo consultó al Oráculo de Delfos, que dijo que Andrómeda debía ser ofrecida en sacrificio al monstruo marino; entonces, Andrómeda fue encadenada a una roca de la costa. Cuando el héroe Perseo vio a Andrómeda (que había volado tras decapitar a Medusa), mató al monstruo marino y salvó a Andrómeda. Pronto se casaron y Perseo fundó la ciudad de Micenas. De Perseo, es madre de Perses, Alcaeus, Heleus, Mestor, Sthenelus y Electryon, así como de dos hijas, Autochthe y Gorgophone. Andrómeda es también la bisabuela de Heracles.
El mito: versiones y detalles
El núcleo del mito —la jactancia de Casiopea, la ira de Poseidón, el envío de Ceto, la consulta al Oráculo de Delfos y el sacrificio de Andrómeda— aparece en varias fuentes antiguas, pero existen diferencias en los detalles según la tradición. En la versión más difundida, Perseo regresa del encuentro con Medusa, observa a Andrómeda encadenada y, conmovido, persuade a sus padres para casarse con ella a cambio de matar al monstruo. En otras variantes, la forma en que se mata a Ceto varía: Perseo lo hiere con su espada, lo espanta o utiliza la cabeza de Medusa para convertirlo en piedra.
Otro episodio habitual en la tradición relata el conflicto con rivales de Perseo: algunos pretendientes o familiares de Andrómeda (según las versiones, entre ellos Forciníc o su tío) se oponen a la unión y atacan; Perseo, en respuesta, usa la cabeza de Medusa para petrificar a sus oponentes y así asegurar el matrimonio.
Fuentes antiguas
El relato aparece en autores como Pseudo-Apolodoro (Bibliotheca), Ovidio (en las Metamorfosis), Higino y Diodoro Sículo, y es mencionado por varios poetas y cronistas griegos y romanos. Las diferencias entre las versiones reflejan la larga transmisión del mito y la flexibilidad de sus motivos (la doncella sacrificial, el héroe que rescata, el monstruo marino).
Descendencia y destinos posteriores
Tras casarse con Perseo, Andrómeda y él tuvieron varios hijos —entre ellos Perses, Alcaeus, Heleus, Mestor, Sthenelus y Electryon— y dos hijas, Autochthe y Gorgophone. La descendencia de Andrómeda enlaza a Perseo con líneas heroicas posteriores: a través de Electryon llega a Alcmene, madre de Heracles, de modo que Andrómeda es considerada su bisabuela/generación anterior. En algunas tradiciones, Perses queda en la región donde se desarrolló el mito y se le asocia con los orígenes de ciertos pueblos, lo que muestra cómo los mitos servían también para explicar grados de parentesco entre pueblos y monarquías.
Representación en el arte y la cultura
La escena de Andrómeda encadenada y su rescate por Perseo fue tema popular en la cerámica griega, mosaicos romanos y, más tarde, en la pintura y escultura renacentistas y modernas. Artistas como Titian, Rubens, Edward Poynter y Frederick Leighton, entre otros, realizaron versiones de Perseo y Andrómeda que enfatizan el dramatismo, la belleza femenina y el heroísmo. El motivo también aparece en la literatura, la ópera y el cine, y ha sido reinterpretado desde enfoques románticos, feministas y psicoanalíticos.
En astronomía, Andrómeda dio nombre a la constelación Andromeda, vecina de las constelaciones de Perseus, Cassiopeia y Cepheus, y es la fuente del nombre de la famosa Galaxia de Andrómeda (M31), visible a simple vista desde latitudes templadas.
Interpretaciones
Los estudios modernos interpretan el mito en varios niveles: como explicación de fenómenos naturales (p. ej. sacrificios para apaciguar al mar), como un arquetipo narrativo del héroe salvador, o como construcción de legitimidad dinástica (vínculos entre reyes míticos y pueblos). La figura de Andrómeda también sirve para analizar representaciones de género y de vulnerabilidad femenina en la tradición clásica y en su recepción posterior.
Etimología
En griego, su nombre significa "gobernante de los hombres", de ἀνήρ, ἀνδρός (anēr, andrós - "[del] hombre"), y medon ("gobernante").

