El impuesto para compradores extranjeros es un impuesto de transferencia de propiedad del 15% sobre la propiedad residencial adquirida por compradores extranjeros en Colombia Británica. El impuesto sobre la transferencia de propiedades se paga una sola vez por cada propietario, mientras que los impuestos sobre la propiedad se pagan cada año.

El impuesto implicaba la modificación de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, que imponía un impuesto adicional sobre las transmisiones patrimoniales del 15 % del valor de tasación de los inmuebles adquiridos por quienes no son ciudadanos ni residentes en Canadá. Forma parte de la ley ómnibus de Enmienda de los Estatutos Varios (Iniciativas de Prioridad de Vivienda) de 2016. Se introdujo tras los llamamientos en los que se instaba al gobierno provincial de Columbia Británica a intervenir en el mercado de la vivienda y frenar la inversión extranjera que se consideraba un factor importante en el rápido aumento de los precios de la vivienda.