Teatro del Renacimiento inglés (drama isabelino): origen y evolución

Descubre el teatro del Renacimiento inglés: origen y evolución del drama isabelino, sus teatros, dramaturgos (Shakespeare, Marlowe) y su impacto cultural.

Autor: Leandro Alegsa

El drama renacentista inglés se denomina a veces drama isabelino, ya que sus desarrollos más importantes comenzaron cuando Isabel I era reina de Inglaterra, de 1558 a 1603. Pero este nombre no es muy exacto; el drama continuó después de la muerte de Isabel, en los reinados de Jacobo I (1603-1625) y de su hijo Carlos I (1625-1649). Shakespeare, por ejemplo, empezó a escribir obras en los últimos años del reinado de Isabel, pero continuó hasta el reinado de Jaime. Cuando se habla de obras del reinado de Jacobo, los estudiosos y críticos utilizan a veces el término drama jacobino; las obras del reinado de Carlos I se denominan drama carolino. (Estos nombres provienen de las formas latinas de los nombres de los dos reyes, "Jacobus" para Jaime y "Carolus" para Carlos). Pero para el tema en su conjunto, términos como drama o teatro del Renacimiento inglés son más precisos.

Contexto histórico y social

El teatro isabelino surge en un periodo de intensos cambios culturales, económicos y políticos: la consolidación del estado moderno, el florecimiento de las letras y una creciente urbanización. El año 1576 fue una fecha clave, ya que se construyó el primer edificio de teatro permanente en Londres. Se llamaba simplemente The Theatre, porque era el único lugar de este tipo en Inglaterra en aquella época. Antes de 1576, las obras se representaban en salones públicos y grandes casas, y en posadas y plazas públicas y patios y otros espacios abiertos, por tropas de actores que en su mayoría viajaban por el campo entre ciudades y pueblos. Una vez que los actores disponían de un lugar permanente para representar obras, podían desarrollar su arte sin la necesidad constante de viajar. A este teatro le siguieron otros en la zona de Londres; estaban el Curtain, el Rose, el Swan, el Globe y otros más. Más obras fueron escritas por más dramaturgos para llenar estos teatros.

Espacios, puesta en escena y público

Los teatros isabelinos estaban diseñados como escenarios de empuje (thrust stages): una plataforma saliente hacia el patio o "pit" donde se colocaba a la gente de menor poder adquisitivo, mientras que los espectadores acomodados ocupaban las galerías cubiertas. Las representaciones se celebraban generalmente por la tarde, aprovechando la luz natural. El escenario contaba con elementos como la "tiring house" (área de bastidores y cambio de vestuario), trampillas o puertas secretas, y un techo pintado llamado "heavens" desde el que se colgaban decorados o se simulaban apariciones celestes.

No se buscaba el realismo escenográfico moderno; en general no había decoración detallada, por lo que el texto y los gestos servían para situar la acción. Los efectos especiales incluían fuegos artificiales, máquinas para volar personajes y humos para batallas o llamas. Las voces, la música y el canto eran elementos habituales. Las mujeres no actuaban en público: los papeles femeninos eran interpretados por jóvenes varones, lo que condicionó las formas de representación y los juegos de género en la escena. El público era variado: desde la población popular que ocupaba el patio y era ruidosa y participativa, hasta la nobleza y la burguesía que asistían en galerías y palcos.

Géneros, formas y lenguaje

Los dramaturgos trabajaron en los dos tipos clásicos de drama, la tragedia y la comedia. También iniciaron su propio tipo de obra de historia, principalmente sobre reyes ingleses anteriores y los acontecimientos de sus reinados. Ricardo III, de Shakespeare, y Eduardo II, de Marlowe, son dos ejemplos de este tipo de obras históricas inglesas. Las obras se escribían a menudo en poesía; las primeras obras eran principalmente en verso rimado, aunque con el paso del tiempo los dramaturgos llegaron a preferir el verso en blanco sin rima. En algunas obras también se utilizaba la prosa, sobre todo para la comedia.

El verso en blanco que se hizo predominante suele basarse en el pentámetro yámbico (líneas de diez sílabas con acentos cadenciados), lo que favoreció una expresión flexible y potente del diálogo dramático. La alternancia de verso y prosa servía para distinguir niveles de hablar: la prosa para la vida cotidiana o los personajes bajos, el verso para la elevación trágica o los personajes nobles.

Dramaturgos, compañías y prácticas profesionales

Durante el Renacimiento inglés florecieron numerosos dramaturgos y compañías. Entre los más destacados figuran William Shakespeare, Christopher Marlowe, Ben Jonson, Thomas Kyd, John Webster, John Fletcher y Francis Beaumont, así como dramaturgos populares como Thomas Dekker, Thomas Middleton y John Ford. Las compañías de actores, a menudo patrocinadas por nobles, eran empresas profesionales que competían entre sí; ejemplos famosos son los Lord Chamberlain's Men (luego conocidos como King's Men) asociados a Shakespeare, y los Admiral's Men, que trabajaron con Marlowe.

La práctica del oficio incluía la colaboración: los dramaturgos a veces trabajaban en coautoría, escribían por encargo, reescribían textos y adaptaban obras. La censura oficial funcionaba mediante el Master of the Revels, que examinaba y autorizaba los textos para su representación. Además, la publicación de obras en forma de cuartetos ("quartos") y, ya post mortem en muchos casos, en folios, fue crucial para la conservación y difusión; un ejemplo capital es el First Folio de 1623 que recogió muchas obras de Shakespeare.

Economía y patrocinio

El teatro era una actividad comercial: las entradas, las suscripciones de patrocinadores privados, las representaciones en cortes y casas señoriales y la venta de textos contribuían a su financiación. Los vestuarios eran a menudo muy costosos y, en ocasiones, prestados por mecenas. La competencia entre teatros impulsó la escritura de nuevos textos y la innovación escénica para atraer al público.

Fin del periodo y legado

El drama renacentista inglés creció y se desarrolló hasta 1642, cuando se detuvo repentinamente. En los primeros años de la Guerra Civil inglesa, los puritanos que luchaban contra el rey Carlos se hicieron con el control de Londres y sus alrededores. Los puritanos estaban en contra de la representación teatral; la consideraban pecaminosa e inmoral. El 2 de septiembre de 1642, los puritanos obligaron a los teatros londinenses a cerrar, y a permanecer cerrados durante la mayor parte del tiempo hasta 1660. Después, la Restauración inglesa trajo un nuevo rey, Carlos II, que permitió la reapertura de los teatros. En el intervalo de 18 años entre 1642 y 1660, la sociedad inglesa había cambiado mucho, y en la época de la Restauración surgió un nuevo estilo de teatro, que suele llamarse drama de la Restauración o teatro de la Restauración.

El legado del teatro renacentista inglés es inmenso: renovó las posibilidades del lenguaje dramático, creó obras que siguen interpretándose y estudiándose en todo el mundo, y sentó las bases de la dramaturgia y la práctica teatral modernas. Muchas de sus convenciones —el equilibrio entre lo público y lo privado en la escena, la mezcla de géneros, la potencia del verso, y la centralidad del actor— perduraron y se transformaron en períodos posteriores.

Aspectos para profundizar

  • Publicación y transmisión textual: estudiar la diferencia entre cuartos y folios, y los problemas de autoría y edición.
  • Actuación y entrenamiento: la función de los actores profesionales, el repertorio y la memoria de los versos.
  • Recepción y crítica: cómo se leeron y adaptaron estas obras en los siglos posteriores y su presencia en el canon literario.
  • Relación con la política y la religión: censura, patrocinio y el papel del teatro en debates públicos.

Algunos importantes dramaturgos del Renacimiento inglés

  • John Fletcher
  • Thomas Middleton
  • John Ford
  • Philip Massinger
  • James Shirley
  • John Webster

Preguntas y respuestas

P: ¿Cómo se llama a veces al drama renacentista inglés?


R: El drama renacentista inglés se denomina a veces drama isabelino, ya que sus desarrollos más importantes comenzaron cuando Isabel I fue reina de Inglaterra de 1558 a 1603.

P: ¿Cuándo se inauguró el primer edificio de teatro permanente en Londres?


R: El primer edificio teatral permanente se inauguró en Londres en 1576.

P: ¿Qué tipos de obras se escribieron durante este periodo?


R: Los dramaturgos trabajaban tanto en los tipos clásicos de drama, tragedia y comedia, como en su propio tipo de obra de historia sobre reyes ingleses anteriores y los acontecimientos de sus reinados.

P: ¿Cómo se escribían normalmente las obras de teatro durante este periodo?


R: Las obras se escribían a menudo en poesía; las primeras obras eran principalmente en verso rimado, aunque con el paso del tiempo los dramaturgos llegaron a preferir el verso en blanco sin rima. También se utilizaba la prosa en algunas obras, sobre todo para la comedia.

P: ¿Por qué se detuvo repentinamente el drama renacentista inglés en 1642?


R: En los primeros años de la Guerra Civil inglesa, los puritanos que luchaban contra el rey Carlos se hicieron con el control de Londres y la región que la rodeaba. Los puritanos estaban en contra de la representación teatral; pensaban que era pecaminosa e inmoral, por lo que obligaron a cerrar los teatros hasta 1660.

P: ¿Cómo se suele denominar al drama o teatro de la Restauración?


R: Se suele hacer referencia al drama o teatro de la Restauración como drama de la Restauración o teatro de la Restauración.

P: ¿Quién permitió la reapertura de los teatros después de 1642? R: Después de 1642, los teatros volvieron a abrir cuando un nuevo rey, Carlos II, se lo permitió.


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