Ahorcado, dibujado y descuartizado: definición y origen histórico

Explora el origen y significado del castigo inglés 'ahorcado, dibujado y descuartizado': práctica brutal, cambios legales y controversias históricas.

Autor: Leandro Alegsa

Ser colgado, arrastrado y descuartizado era un castigo que se aplicaba en Inglaterra a los hombres declarados culpables de alta traición. Era una pena excepcionalmente brutal, diseñada tanto para castigar al condenado como para servir de advertencia visible al público.

Procedimiento tradicional

La pena completa se desarrollaba en varias fases, que a menudo se describen de forma rígida en los registros judiciales y crónicas de la época. Tradicionalmente incluía lo siguiente:

  1. Arrastrado, normalmente por un caballo, en una estructura de madera hasta el lugar donde iba a ser ejecutado públicamente. Este es uno de los posibles significados de "arrastrado". Un significado más probable de arrastrado es la extracción de los órganos internos.
  2. Colgado por el cuello durante un corto periodo de tiempo o hasta que esté casi muerto (ahorcado).
  3. Sacado de la horca y colocado en una mesa. Aún con vida, se abría a la víctima por el abdomen y se le extraían los intestinos y los órganos sexuales (este es otro significado de "drawn", véase la referencia al Oxford English Dictionary más abajo). Los órganos extraídos se quemaban en una llama, preparada cerca del prisionero.
  4. A la víctima se le cortaba la cabeza y el resto del cuerpo era cortado en cuatro partes o cuartos (descuartizado).

Exhibición pública y objetivo disuasorio

Normalmente, las cinco partes del cuerpo (es decir, los cuatro cuartos del cuerpo y la cabeza) se exponían públicamente en distintas partes de la ciudad, el pueblo o —en casos más famosos, como el de William Wallace— en el campo, para disuadir a posibles traidores que no hubieran visto la ejecución. Esta práctica buscaba extender el castigo simbólicamente: repartir los restos era una forma de advertencia territorial y política.

Evolución legal y abolición gradual

Con el paso de los siglos la práctica fue perdiendo apoyo entre reformadores y juristas. Tras la aprobación de la Ley de Crímenes de 1814 por el Parlamento del Reino Unido, el prisionero era ahorcado hasta su muerte, sin tener que sufrir el doloroso resto del castigo en vida. La exhibición pública de los cuerpos de los presos ejecutados (ya sea por ahorcamiento, descuartizamiento u otro método) se eliminó del derecho penal inglés en 1843; el descuartizamiento se dejó de aplicar en 1870. Estas reformas forman parte de un movimiento más amplio del siglo XIX hacia penas menos públicas y más "humanas" —al menos en apariencia— dentro del sistema penal británico.

El debate sobre el término "drawn"

Existe un debate entre los historiadores modernos sobre si "dibujar" se refería al arrastre hasta el lugar de ejecución o al destripamiento. En documentos oficiales que detallan el juicio de William Wallace se utilizan dos palabras diferentes ("detrahatur" para dibujar como método de transporte, y "devaletur" para destripar), lo que sugiere que ambas acciones eran conceptualmente distintas y que, en los casos en que se aplicaba la pena completa, los sujetos del castigo fueron destripados.

Los jueces que dictaban sentencia en Old Bailey también parecían tener cierta confusión sobre el término "dibujado", y algunas sentencias se resumen como "Drawn, Hanged and Quartered". No obstante, la sentencia se registraba a menudo de forma bastante explícita. Por ejemplo, el acta del juicio de Thomas Wallcot, John Rouse, William Hone y William Blake por delitos contra el rey, el 12 de julio de 1683, concluye así:

Entonces se dictó la siguiente sentencia, a saber, que volvieran al lugar de donde venían, y que desde allí fueran arrastrados al lugar común de ejecución sobre vallas, y que allí fueran colgados por el cuello, y que luego fueran cortados vivos, que se les cortaran los miembros privados y que se les sacaran los intestinos para quemarlos delante de sus rostros, que se les cortaran las cabezas y que sus cuerpos fueran divididos en cuatro partes, para que se dispusiera de ellos como el Rey considerara oportuno.

El Oxford English Dictionary señala ambas acepciones de drawn: "Sacar las vísceras o similares, al lugar de ejecución". Afirma que "en muchos casos de ejecuciones no se sabe con certeza [cuál de los dos sentidos de drawn] se quiere decir. La presunción es que cuando se menciona drawn después de hanged, el sentido es [el segundo significado]".

Detalles del procedimiento y prácticas corrientes

El condenado solía ser sometido a la horca de caída corta, diseñada para asfixiar sin romper el cuello. Con frecuencia el hombre era conservado con vida tras la suspensión para poder ser sometido al resto del castigo. En muchos relatos se describe cómo se le llevaba a una mesa de ejecución; si estaba inconsciente o muerto, a veces se le intentaba reanimar con agua antes de continuar con la mutilación. Se practicaba una incisión abdominal grande, se extraían los intestinos y los genitales —a menudo con instrumentos toscos— y cada pieza podía ser quemada ante la vista del condenado. Tras la extracción total de vísceras se procedía a la decapitación y, finalmente, al descuartizamiento del cuerpo en cuatro partes.

Los restos se conservaban y exponían: la cabeza solía enviarse a la Torre de Londres y los cuartos del cuerpo a diferentes puntos del país. Para alargar la conservación y aumentar el efecto disuasorio, la cabeza se podía hervir en salmuera y los trozos del cuerpo embadurnarse con brea o alquitrán.

Propósito simbólico y social

Más allá de la retribución, esta pena tenía una función simbólica: humillar al traidor, mostrar la suprema autoridad del soberano y restringir la memoria pública del delito mediante la dispersión de los restos. En un contexto en el que la soberanía y la lealtad eran valores políticos clave, la exhibición pública de cuerpos servía para consolidar el orden.

Casos notables y excepciones

Casos célebres como el de William Wallace (Guillermo Wallace) y otros traidores de la historia británica han contribuido a la fama de este castigo. Es importante señalar que la pena era, en la práctica, aplicada a hombres por delitos de alta traición; las mujeres condenadas por delitos equivalentes solían sufrir penas distintas, como la quema en la hoguera, según las costumbres legales y sociales de cada época.

Reflexión final

El castigo de ser colgado, arrastrado y descuartizado es un ejemplo extremo de cómo la justicia penal puede operar como espectáculo público y herramienta política. Su eliminación gradual refleja cambios culturales y jurídicos: una tendencia hacia penas menos virulentas públicamente y a una concepción diferente de la dignidad humana y la penología.

Para una comprensión más detallada de los términos y de la terminología inglesa histórica, conviene consultar obras de referencia como el Oxford English Dictionary y los registros judiciales de la época.

Grabado del siglo XVII sobre la ejecución en la horca, el sorteo y el descuartizamiento de los miembros del complot de la pólvoraZoom
Grabado del siglo XVII sobre la ejecución en la horca, el sorteo y el descuartizamiento de los miembros del complot de la pólvora



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