En el verano de 1993, Evan Chandler acusó a Michael Jackson de abusar sexualmente de su hijo de 13 años, Jordan. Jackson negó rotundamente las acusaciones y dijo en público que se trataba de un intento de extorsión. Evan Chandler se suicidó el 5 de noviembre de 2009; su muerte se produjo cuatro meses después de la de Michael Jackson.

Jackson conoció a Jordan Chandler cuando éste tenía cinco años. Jackson se había hecho buen amigo de Jordan Chandler y su familia tras conocer a Chandler en mayo de 1992. Evan se puso celoso de Jackson porque a su hijo le gustaba más pasar tiempo con él. En julio de 1993 la relación de Jackson y Jordan terminó. Chandler, que era dentista, tuvo que admitir que le dio a su hijo un barbitúrico llamado amital sódico para sacarle una muela en agosto de 1993. Mientras estaba bajo los efectos de la droga, Jordan le dijo a su padre que Jackson había abusado sexualmente de él. Jordan Chandler contó a la policía los abusos. La Unidad de Niños Explotados Sexualmente del Departamento de Policía de Los Ángeles inició una investigación criminal sobre Jackson el 18 de agosto. La policía registró el rancho Neverland de Jackson. Encontraron libros y fotografías en su dormitorio en los que aparecían niños con poca o ninguna ropa.

Investigación, demanda civil y consecuencias

Tras la denuncia, la investigación criminal por parte de la policía no llevó a cargos penales inmediatos. En enero de 1994 la familia Chandler interpuso una demanda civil contra Jackson; el caso se resolvió mediante un acuerdo extrajudicial por un monto que se informó públicamente en diferentes cifras (habitualmente citado en alrededor de 15 millones de dólares). El acuerdo civil no incluyó una admisión de culpabilidad por parte de Jackson. Debido a la naturaleza sensible del caso y a la falta de cooperación de algunos testigos, las autoridades no presentaron cargos criminales contra Jackson en relación con estas acusaciones.

El caso tuvo un impacto notable en la carrera y la vida personal de Michael Jackson. Jackson puso fin a su gira Dangerous World Tour el 11 de noviembre de 1993 para ir a rehabilitación; en ese momento y posteriormente se informó que había desarrollado dependencia de analgésicos utilizados para sobrellevar el estrés y el insomnio derivados de las acusaciones y la presión mediática. La cobertura mediática del caso dañó su imagen pública y marcó el inicio de años de escrutinio intenso.

Declaraciones familiares y repercusiones

La Toya Jackson, hermana de Michael, dijo en una conferencia de prensa el 9 de diciembre de 1993 que "Esto ha estado sucediendo desde 1981, y no es sólo un niño". Su marido y mánager en ese momento, Jack Gordon, afirmó que Michael Jackson había amenazado a La Toya si hacía declaraciones en su contra. Años después, en 2011, La Toya declaró públicamente: "Nunca por un minuto creí que mi hermano fuera culpable de algo así".

Situación posterior y privacidad de las partes

Jordan Chandler se mantuvo fuera del ojo público desde entonces; tanto él como su familia buscaron privacidad tras el caso y el acuerdo civil. Con el tiempo, el episodio se convirtió en una de las controversias más conocidas de la vida de Michael Jackson y fue citado frecuentemente en artículos, documentales y posteriores procesos legales que involucraron al artista. El caso de 1993 sigue siendo recordado por la complejidad de las acusaciones, la respuesta legal y mediática y por las secuelas personales para todos los implicados.