Zine El-Abidine Ben Ali (3 de septiembre de 1936 - 19 de septiembre de 2019) fue el segundo presidente de Túnez entre 1987 y 2011.
El 14 de enero de 2011 se vio obligado a abandonar Túnez y marcharse a Arabia Saudí con su esposa Leïla Ben Ali y sus tres hijos tras un mes de protestas contra su gobierno. La Primavera Árabe comenzó en Túnez.
Primeros años y carrera
Nacido en Hammam Sousse (gobernación de Monastir), Ben Ali cursó estudios militares y desarrolló gran parte de su carrera en las fuerzas armadas y en los servicios de seguridad del Estado. Ascendió en la jerarquía militar y ocupó puestos de responsabilidad en materia de orden público y seguridad interna, lo que le permitió consolidar una red de apoyo dentro del aparato del Estado.
Acceso a la presidencia
En noviembre de 1987 Ben Ali depuso al primer presidente de la independencia, Habib Bourguiba, alegando incapacidad médica para gobernar y asumiendo la jefatura del Estado. Su llegada al poder fue inicialmente recibida con cierto alivio por promesas de modernización y estabilidad, y se presentó como una continuidad de las políticas laicas de Bourguiba.
Políticas y estilo de gobierno
Durante sus más de dos décadas en el poder, Ben Ali impulsó políticas de liberalización económica orientadas a atraer inversión extranjera y desarrollar el turismo y las exportaciones. Bajo su mandato se registraron mejoras en infraestructuras, alfabetización y en indicadores básicos de desarrollo. También se promovieron leyes favorables a la situación jurídica de la mujer, manteniendo el carácter laico del Estado.
No obstante, su gobierno se caracterizó por un fuerte control autoritario:
- restricciones a la libertad de prensa y de expresión;
- persecución y prohibición de partidos islamistas opositores, así como vigilancia de la disidencia política;
- mantenimiento de medidas de emergencia y uso frecuente de la seguridad para reprimir protestas;
- prácticas electorales cuestionadas y reelecciones con amplios márgenes que la oposición y observadores internacionales calificaron de poco competitivas.
Corrupción y nepotismo
Con el tiempo se consolidó una red de clientelismo alrededor de la familia presidencial, en especial a través de la influencia de Leïla Ben Ali y de su familia política (el denominado clan Trabelsi). Acusaciones de enriquecimiento ilícito, favoritismos en contratos públicos y apropiación de bienes privados generaron descontento social y alimentaron la percepción de impunidad y desigualdad.
Protestas de 2010–2011 y caída
La chispa que detonó la oleada de protestas a finales de 2010 fue la inmolación en Sidi Bouzid de Mohamed Bouazizi, un vendedor ambulante que protestaba contra el trato de las autoridades y la falta de oportunidades. Las manifestaciones se extendieron rápidamente por todo el país, alimentadas por el desempleo, la corrupción y la represión. Tras semanas de movilizaciones masivas y enfrentamientos, Ben Ali abandonó el país el 14 de enero de 2011 y se exilió en Arabia Saudí, lo que marcó el inicio de una transición política en Túnez y el desencadenamiento de la Primavera Árabe en la región, que tuvo su origen en Túnez.
Juicios, condenas y muerte
Después de su salida, en Túnez se llevaron a cabo investigaciones y procesos judiciales relacionados con corrupción, apropiación indebida de fondos públicos y otros delitos. Ben Ali y varios miembros de su familia fueron juzgados en ausencia y condenados por distintos delitos; las autoridades tunecinas procedieron asimismo a congelar y confiscar bienes vinculados a la familia presidencial. Arabia Saudí denegó la extradición y le otorgó asilo hasta su fallecimiento.
Zine El-Abidine Ben Ali murió en Arabia Saudí el 19 de septiembre de 2019, mientras permanecía en el exilio.
Legado
El legado de Ben Ali es complejo y polémico. Por un lado, su régimen fue capaz de mantener estabilidad y promover ciertos indicadores de modernización económica y social; por otro lado, la falta de libertades políticas, la represión y los altos niveles de corrupción contribuyeron directamente al estallido social que puso fin a su mandato. La revolución tunecina abrió un proceso de transición democrática que ha tenido avances y retrocesos, pero que colocó a Túnez en el centro del debate sobre cambios políticos en el mundo árabe.
Datos clave:
- Periodo en el poder: 1987–2011.
- Exilio: desde el 14 de enero de 2011 en Arabia Saudí.
- Fallecimiento: 19 de septiembre de 2019 en Arabia Saudí.