James Norman "Mad Dog" Mattis (nacido el 8 de septiembre de 1950) es un general retirado del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y fue el 26º secretario de Defensa de los Estados Unidos. A lo largo de una carrera militar de más de cuatro décadas, se distinguió por su experiencia en combate, su conocimiento estratégico y su reputación como uno de los oficiales más influyentes de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
Nacido en Pullman, Washington, Mattis ingresó en la Infantería de Marina en 1969 y ascendió a través de varios destinos operativos y de mando. Participó en conflictos y campañas en distintas regiones, y ganó notoriedad por su liderazgo en la Guerra del Golfo, en Afganistán e Irak. Sus compañeros y subordinados lo conocían por su estilo directo, su disciplina y su afición a la lectura militar e histórica, rasgos que contribuyeron a consolidar su imagen de oficial intelectual y pragmático.
Antes de llegar al Pentágono, ocupó cargos de alta responsabilidad dentro de la estructura militar estadounidense. Su último puesto en servicio activo fue el de undécimo comandante del Mando Central de los Estados Unidos, desde el 11 de agosto de 2010 hasta el 22 de marzo de 2013, período en el que supervisó operaciones en una de las zonas geopolíticas más sensibles para Washington.
El 20 de enero de 2017, el Senado de Estados Unidos confirmó su nombramiento como secretario de Defensa con una votación de 98 a 1. En ese cargo, Mattis defendió el fortalecimiento de las alianzas internacionales, la modernización militar y una postura firme frente a adversarios estratégicos. También insistió en la importancia de la cooperación con socios tradicionales de Estados Unidos y en la necesidad de mantener una cadena de mando profesional y estable.
El 20 de diciembre de 2018, Mattis anunció sus planes de retirarse el 28 de febrero de 2019. Sin embargo, después de entregar una carta de renuncia en la que expresó desacuerdos con el presidente Donald Trump, especialmente por el trato dispensado a los aliados estadounidenses y por cuestiones de política exterior, Trump ordenó su salida el 31 de diciembre de 2018. Su dimisión fue interpretada como una señal de tensión entre el Departamento de Defensa y la Casa Blanca, y marcó el fin de una etapa relevante en la política de seguridad nacional de Estados Unidos.
Tras abandonar el cargo, Mattis mantuvo un perfil público más discreto, aunque siguió siendo una figura de referencia en debates sobre estrategia, liderazgo militar y relaciones internacionales. Su trayectoria sigue asociándose con la disciplina del Cuerpo de Marines, la gestión de crisis y el papel de las Fuerzas Armadas en la política exterior estadounidense.