Ernesto Federico I, duque de Sajonia-Hildburghausen (Gotha, 21 de agosto de 1681 - Hildburghausen, 9 de marzo de 1724) fue duque de Sajonia-Hildburghausen. Era el hijo mayor de Ernesto, duque de Sajonia-Hildburghausen, y de la condesa Sofía Henriette de Waldeck. Como muchos príncipes alemanes de su época, combinó una carrera militar con responsabilidades dinásticas y un marcado interés por dotar a su corte de un esplendor propio.

Biografía y carrera militar

En su juventud sirvió en el ejército holandés, donde participó en las grandes contiendas de principios del siglo XVIII. Fue herido en la Guerra de Sucesión Española durante los combates en Höchstädt (una de las acciones más notorias de esa guerra). Tras la muerte de su padre en 1715, abandonó la carrera militar y regresó al ducado para asumir formalmente el gobierno y las obligaciones dinásticas.

Gobierno, gastos de la corte y medidas financieras

Ernesto Federico aspiró a que su corte imitara el lujo y la pompa de la corte francesa de Luis XIV de Francia. Este empeño se tradujo en un aumento considerable del gasto público en palacios, jardines y celebraciones, aunque el territorio y las finanzas del ducado eran limitados. Para sostener estos proyectos recurrió a medidas que agravaron la situación económica:

  • Incremento de impuestos sobre la población y las rentas del ducado.
  • Venta de territorios y derechos señoriales para obtener liquidez inmediata.
  • Disposición de la dote de su esposa: vendió el condado de Cuylenburg, que formaba parte de la dote conyugal, operación realizada en 1720. La venta no se llevó a cabo para cancelar deudas heredadas, sino para financiar la construcción de un jardín y un canal junto a su palacio.

Conflictos y consecuencias

La constante necesidad de dinero le llevó a vender otras posesiones. En 1723 el Schalkau fue vendido al ducado de Saxe-Meiningen. En esa época Schalkau tenía privilegios de ciudad y el derecho a celebrar un mercado; lo que se transfirió fue una división administrativa —similar a un condado, aunque de menor tamaño— que incluía ese núcleo urbano. La venta, además, se realizó sin el acuerdo de su esposa y por ello fue considerada ilegal, lo que provocó un litigio y finalmente un conflicto abierto con Saxe-Meiningen. Al término de esa disputa el área quedó empobrecida y el ducado, muy debilitado.

La presión fiscal y las medidas impopulares provocaron un descontento social persistente; en 1717 estalló una revuelta abierta en el ducado contra las cargas impositivas y la mala gestión económica. El conjunto de políticas de Ernesto Federico condujo a una situación de fuerte endeudamiento y a una pérdida de recursos y prestigio para Sajonia-Hildburghausen.

Legado

El reinado de Ernesto Federico I quedó marcado por la tensión entre la ambición cortesana y las limitadas capacidades financieras del ducado. Sus proyectos ostentosos y las ventas de territorios para financiarlos dejaron al Estado regional en una posición precaria, con repercusiones que afectaron a sus sucesores. Murió en Hildburghausen el 9 de marzo de 1724, dejando un ducado endeudado y políticamente fragilizado.