Ambroise Vollard (3 de julio de 1866, Saint-Denis, Reunión – 21 de julio de 1939) fue uno de los marchantes más influyentes del arte moderno francés de finales del siglo XIX y principios del XX. Promotor infatigable, organizó exposiciones, encargó obras y editó ediciones impresas que ayudaron a consolidar la fama de artistas entonces poco conocidos. Hizo que se hicieran su retrato tantos artistas que Picasso llegó a decir: "La mujer más bella que ha existido nunca ha hecho pintar, dibujar o grabar su retrato más a menudo que Vollard".

Vida y trayectoria

Vollard nació en la isla de Reunión y se trasladó a Francia, donde a finales del siglo XIX estableció su actividad en París. Abrió una galería y se dedicó a comprar directamente a los artistas, organizar exposiciones individuales y vender obras a coleccionistas privados y museos. Además de marchante, fue editor de libros y de series de grabados, papel clave para difundir las imágenes y la obra de los artistas de su tiempo.

Como marchante y editor

Compró obras directamente a pintores y escultores, a menudo en momentos en que aquellos no tenían reconocimiento comercial. Fue, por ejemplo, el primer propietario de Vue sur l'Estaque et le Chateau d'If, de Cézanne. Esa obra, procedente de colecciones sucesivas, se vendió en Christie's de Londres por £13.522.500 en febrero de 2015.

Vollard encargó series de grabados y ediciones de lujo (las llamadas "Éditions Vollard") a numerosos artistas. El encargo más famoso es la conocida Suite Vollard de Pablo Picasso, un conjunto de grabados que Picasso realizó entre 1930 y 1937 y que se convirtió en una de las series gráficas más estudiadas del siglo XX.

Artistas que apoyó

Vendió y promocionó a artistas que entonces eran casi desconocidos y que más tarde se hicieron universalmente famosos. Entre ellos figuran:

Coleccionista y figura controvertida

Además de marchante y editor, Vollard fue un ávido coleccionista: reunió en su época una importante selección de obras que circularon luego hacia museos y colecciones privadas. Su influencia no estuvo exenta de polémica; algunos le criticaron por sus tácticas comerciales o por las condiciones de compra y venta, pero la mayoría de los historiadores coincide en que su labor fue decisiva para la aceptación y difusión del arte moderno.

Fallecimiento y legado

Vollard murió el 21 de julio de 1939 en un accidente de tráfico. Su figura dejó una huella duradera en el mercado del arte: ayudó a convertir a artistas entonces modestos en nombres imprescindibles de la historia del arte y profesionalizó muchas prácticas del coleccionismo y la edición de obra gráfica. Hoy se le recuerda tanto por las exposiciones que organizó y las ediciones que publicó como por el gran volumen de obras que pasaron por sus manos y llegaron, en muchos casos, a instituciones y colecciones públicas.

En resumen: Ambroise Vollard fue un promotor clave del arte moderno francés: marchante, editor y coleccionista que impulsó la carrera de artistas fundamentales y contribuyó a crear el mercado del arte tal como lo conocemos.