La temporada 1987-88 de la NHL fue la 71ª temporada de la Liga Nacional de Hockey y se disputó con un calendario de 80 partidos por equipo. En esta campaña, los cuatro primeros clasificados de cada división avanzaban a las eliminatorias de la Copa Stanley, un formato que mantenía la intensidad de la fase regular y premiaba la regularidad a lo largo de toda la temporada.

Además de la lucha por el título, la NHL incorporó un reconocimiento nuevo: el King Clancy Memorial Trophy, creado para premiar al jugador que mejor representara el liderazgo dentro y fuera del hielo y que también hubiera realizado una importante contribución humanitaria en su comunidad. Este trofeo subrayó el valor del compromiso social de los jugadores, más allá de su rendimiento deportivo.

La temporada culminó con los Oilers de Edmonton como campeones de la Copa Stanley, consolidando una de las etapas más exitosas de la franquicia. Con figuras destacadas y un estilo de juego muy ofensivo, Edmonton volvió a confirmar su dominio en la NHL de finales de los años 80.