La temporada 1986-87 de la NHL fue la 70ª temporada de la Liga Nacional de Hockey. Veintiún equipos jugaron 80 partidos cada uno. Los Edmonton Oilers ganaron la Copa Stanley al vencer a los Philadelphia Flyers por cuatro partidos a tres en la final de la Copa.
Resumen de la temporada
La campaña 1986-87 mantuvo el formato de 21 equipos y 80 partidos por equipo. Fue una temporada marcada por el juego ofensivo característico de los años 80 en la NHL, con equipos y estrellas individuales alcanzando cifras de goles y asistencias altas. La conclusión de la temporada regular dio paso a unos playoffs competitivos que culminaron en una final a siete juegos entre los Oilers y los Flyers.
Los campeones: Edmonton Oilers
Los Edmonton Oilers confirmaron su gran momento y se consagraron campeones de la Copa Stanley. Este título representó uno de los logros centrales de la franquicia en la década de 1980 y consolidó a Edmonton como una dinastía del hockey sobre hielo gracias a su ataque potente y su juego de transición veloz.
Jugadores clave
- Wayne Gretzky: pieza fundamental del equipo, líder ofensivo y figura determinante tanto en temporada regular como en playoffs.
- Mark Messier: fuerza física, liderazgo y juego completo en las dos zonas.
- Jari Kurri y Glenn Anderson: complementos incisivos en la delantera que aportaron goles y experiencia.
- Paul Coffey: defensa con gran proyección ofensiva y velocidad, muy importante en la salida del puck.
- Grant Fuhr: portero clave en momentos decisivos durante la postemporada.
Playoffs y la Final de la Copa Stanley
Los playoffs fueron intensos y la final entre Edmonton y Philadelphia se decidió en el séptimo partido, mostrando la paridad y el dramatismo propios de una serie definitiva. La serie 4–3 a favor de los Oilers incluyó goles decisivos, actuaciones destacadas de las estrellas de Edmonton y duelos físicos que atrajeron la atención de los aficionados.
Premios y reconocimientos
La temporada 1986-87 destacó por la actuación sobresaliente de varias figuras individuales. Wayne Gretzky, referente del equipo y de la liga en esos años, fue una de las principales figuras premiadas y reconocidas por su influencia en el juego ofensivo de la época. Además, varios jugadores de los Oilers recibieron menciones por su rendimiento durante la temporada y la postemporada.
Legado
El campeonato de 1986-87 reforzó la reputación de los Edmonton Oilers como una de las franquicias dominantes de la década de 1980. La combinación de talento ofensivo, defensa dinámica y un estilo de juego audaz dejó una huella duradera en la historia de la NHL y en la memoria de los aficionados.