Guerra árabe-israelí de 1948: Independencia de Israel y la Nakba

Guerra árabe-israelí de 1948: origen, batalla por la independencia de Israel y la Nakba; análisis de causas, campañas y consecuencias humanas y territoriales.

Autor: Leandro Alegsa

La guerra árabe-israelí de 1948 (o primera) fue la segunda y última etapa de la guerra de Palestina de 1947-49. Comenzó tras el fin del Mandato Británico para Palestina, en la medianoche del 14 de mayo de 1948. Ese mismo día se había emitido la Declaración de Independencia de Israel. Una coalición militar de estados árabes entró en el territorio de la Palestina británica en la mañana del 15 de mayo.

Las primeras muertes de la guerra se produjeron el 30 de noviembre de 1947: Dos autobuses con judíos fueron emboscados. Desde la Declaración Balfour de 1917 y la creación del Mandato Británico de Palestina en 1920, existían tensiones y conflictos entre árabes y judíos. Ni a los árabes ni a los judíos les gustaban las políticas británicas. La oposición de los árabes se convirtió en la revuelta árabe de 1936-1939 en Palestina. La resistencia judía se convirtió en la insurgencia judía en Palestina (1944-1947). En 1947, estas tensiones desembocaron en una guerra civil. El 29 de noviembre de 1947 se adoptó el Plan de Partición de las Naciones Unidas para Palestina, que preveía la división de Palestina en un Estado árabe, un Estado judío y un régimen internacional especial para las ciudades de Jerusalén y Belén.

Un día después de la declaración de independencia de Israel, el 15 de mayo de 1948, la guerra civil se transformó en un conflicto entre Israel y los estados árabes. Egipto, Transjordania, Siria y fuerzas expedicionarias de Irak entraron en Palestina. Estas fuerzas tomaron el control de las zonas árabes e inmediatamente atacaron a las fuerzas israelíes y a varios asentamientos judíos. Se produjeron diez meses de combates, principalmente en el territorio del Mandato Británico y en la península del Sinaí y el sur del Líbano, interrumpidos por varios períodos de tregua.

Como resultado de la guerra, el Estado de Israel controlaba la zona que la Resolución 181 de la Asamblea General de la ONU había recomendado para el Estado judío propuesto, así como casi el 60 por ciento de la zona del Estado árabe propuesta por el Plan de Partición de 1947. Esto incluía la zona de Jaffa, Lydda y Ramle, Galilea, algunas partes del Néguev, una amplia franja a lo largo de la carretera Tel Aviv-Jerusalén, Jerusalén Occidental y algunos territorios de Cisjordania. Transjordania tomó el control del resto del antiguo mandato británico, que anexionó, y el ejército egipcio tomó el control de la Franja de Gaza. En la Conferencia de Jericó, celebrada el 1 de diciembre de 1948, 2.000 delegados palestinos pidieron la unificación de Palestina y Transjordania como paso hacia la plena unidad árabe. El conflicto provocó un importante cambio demográfico en todo Oriente Medio. Alrededor de 700.000 árabes palestinos huyeron o fueron expulsados de sus hogares en la zona que se convirtió en Israel, y se convirtieron en refugiados palestinos en lo que ellos denominan Al-Nakba ("la catástrofe"). En los tres años posteriores a la guerra, emigraron a Israel unos 700.000 judíos, muchos de los cuales habían sido expulsados de sus anteriores tierras en Oriente Medio.

Antecedentes y causas

La guerra de 1948 tuvo raíces profundas: la promesa británica de un "hogar nacional" judío (Declaración Balfour), la inmigración judía masiva alentada por el movimiento sionista, el surgimiento del nacionalismo árabe y la oposición local al mandato británico. Durante las décadas de 1920-1940 se sucedieron huelgas, revueltas y atentados que enfrentaron a comunidades árabes y judías y pusieron en evidencia la incapacidad británica de mantener el orden y resolver el conflicto político.

El voto de la ONU (resolución de partición, 29 de noviembre de 1947) y la reacción negativa de los líderes árabes intensificaron la violencia. Entre la declaración de la independencia y la intervención de ejércitos regulares árabes existió una fase inicial de guerra civil entre comunidades locales con milicias y grupos paramilitares.

Fuerzas implicadas y organización militar

  • Judíos/Israelíes: fuerzas organizadas principalmente en la Haganah, y milicias como Irgun y Lehi. Tras la independencia, la Haganah se transformó en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
  • Árabes/panárabes: además de voluntarios palestinos y la Arab Liberation Army, intervinieron ejércitos regulares de Egipto, Transjordania (Reino Hachemita), Siria, Líbano e Irak, aunque con grados distintos de coordinación y objetivos.
  • Rol británico: el Reino Unido se retiró oficialmente pero mantuvo posiciones hasta la clausura del mandato; su política de control de armamento y retirada condicionó el equilibrio militar.

Desarrollo del conflicto (fases principales)

  • Fase de guerra civil (noviembre 1947–mayo 1948): combates entre comunidades árabes y judías dentro del Mandato; tácticas incluyeron asedios a poblaciones, control de carreteras y acciones de guerrilla.
  • Intervención internacional de Estados árabes (mayo 1948–julio 1949): tras la proclamación del Estado de Israel, entraron ejércitos regulares de países árabes. El conflicto se vio marcado por ofensivas y contraofensivas, ofensivas israelíes para consolidar territorios propuestos por la partición y para asegurar líneas de comunicación.
  • Periodos de tregua y negociaciones: mediaciones de la ONU llevaron a ceses temporales del fuego; finalmente se negociaron acuerdos de armisticio en 1949.

Operaciones y episodios significativos

Entre las operaciones y hechos más relevantes se cuentan varias ofensivas israelíes (por ejemplo operaciones para abrir la carretera a Jerusalén y operaciones en el Litoral y Galilea) y combates clave en lugares como Jaffa, Lydda y Ramle, y en el Néguev. Entre los episodios más controvertidos están las matanzas y expulsiones de civiles ocurridas en algunos municipios (por ejemplo Deir Yassin, Lydda y Ramle), que tuvieron un fuerte impacto en la población civil y contribuyeron a flujos masivos de desplazados.

Bajas, refugiados y cambios demográficos

Las cifras exactas de víctimas varían según las fuentes. En términos generales, las estimaciones señalan que las bajas totales se cuentan en decenas de miles: Israel sufrió alrededor de 6.000 muertos entre combatientes y civiles; las pérdidas árabes (incluyendo combatientes y civiles palestinos y fuerzas regulares árabes) se estiman en varios miles adicionales, con rangos que varían según estudios.

Un efecto demográfico esencial fue la creación del problema de los refugiados. Se calcula que alrededor de 700.000 árabes palestinos abandonaron o fueron expulsados de sus hogares durante el conflicto y pasaron a vivir en campos de refugiados en Cisjordania, Gaza, Líbano, Siria y Jordania. Los palestinos denominan estos eventos Al-Nakba ("la catástrofe") y su memoria sigue siendo central en la narrativa palestina. Para atender a los desplazados la ONU creó la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA) en 1949.

Paralelamente, en los años posteriores a la guerra emigraron a Israel cientos de miles de judíos procedentes de Europa y de países árabes e islámicos; muchos habían sufrido persecuciones o expulsiones. Estas corrientes inmigratorias transformaron demográficamente el recién fundado Estado.

Acuerdos de armisticio y consecuencias territoriales

Entre febrero y julio de 1949 se firmaron una serie de acuerdos de armisticio entre Israel y Egipto, Líbano, Jordania y Siria. Esos acuerdos establecieron líneas de alto el fuego y fronteras temporales conocidas como la Línea Verde, que delimitó el territorio controlado por Israel hasta 1967. Tras la guerra:

  • Israel consolidó y amplió las zonas que le había asignado la partición de la ONU, y ocupó territorios adicionales.
  • Transjordania (rebautizada más tarde como Jordania) ocupó y posteriormente anexionó la mayor parte de Cisjordania, incluida Jerusalén Occidental.
  • Egipto administró la Franja de Gaza sin anexarla formalmente.

Estos cambios territoriales y políticos no resolvieron las causas del conflicto y dejaron asuntos abiertos como el estatus de Jerusalén, el derecho de los refugiados a regresar y las reclamaciones territoriales que seguirían siendo fuente de enfrentamientos posteriores.

Legado y memoria

La guerra de 1948 marcó el inicio de la árabe-israelí moderna y dejó secuelas duraderas: el conflicto palestino-israelí, olas de refugiados, cambios demográficos y reconfiguración geopolítica en Oriente Medio. Para los israelíes es la Guerra de Independencia; para los palestinos es la Nakba. El conflicto también alimentó la política regional durante décadas y condicionó posteriores guerras (1956, 1967, 1973) y procesos políticos y diplomáticos (acuerdos de paz posteriores, el papel de la ONU y la cuestión de los derechos de los refugiados).

Controversias y debates históricos

Hay debates académicos y políticos sobre responsabilidades, intencionalidad de expulsiones, el alcance de la violencia hacia civiles y la interpretación de operaciones militares (por ejemplo, el alcance y efecto del llamado Plan Dalet). Diferentes historiografías —israelí, palestina y de terceros países— proporcionan narrativas distintas sobre causas, desarrollo y consecuencias, lo que hace que la interpretación del conflicto siga siendo objeto de análisis y controversia.

Fuentes y recursos para profundizar

  • Trabajos históricos que examinan las fases militares y políticas del conflicto.
  • Estudios de demografía y de la cuestión de los refugiados.
  • Documentos de la ONU y de las partes implicadas (informes de la Comisión de la ONU, acuerdos de armisticio).

La comprensión completa de la guerra de 1948 requiere considerar múltiples perspectivas, fuentes primarias y estudios posteriores que integren aspectos militares, políticos, sociales y humanitarios.



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