El Censo de los Estados Unidos de 1790 fue el primer censo de los Estados Unidos. Registró la población de los Estados Unidos a partir del 2 de agosto de 1790. En el primer censo, la población de los Estados Unidos era de 3.929.214 habitantes.

Contexto y fundamento legal

La realización del censo respondía a lo establecido en la Constitución (artículo I, sección 2): contar a los habitantes para determinar la representación en la Cámara de Representantes. El Congreso aprobó una ley para la enumeración y el Gobierno federal encargó su ejecución poco después de la formación del nuevo Estado nacional.

Ámbito geográfico

Se recogieron datos de los trece estados (Connecticut, Delaware, Georgia, Maryland, Massachusetts, Nuevo Hampshire, Nueva Jersey, Nueva York, Carolina del Norte, Pensilvania, Rhode Island, Carolina del Sur y Virginia) y de los distritos y territorios que pasarían a ser Vermont, Kentucky, Tennessee y Maine. Vermont, Kentucky, Tennessee y Maine no eran todavía estados plenamente admitidos en la Unión en 1790, por lo que aparecen referidos como distritos o territorios en las devoluciones del primer censo.

Cómo se llevó a cabo la enumeración

La recopilación la realizaron agentes designados por el gobierno federal (marshals y sus asistentes) que recabaron la información en los hogares. La fecha de referencia para la población fue el 2 de agosto de 1790. La metodología era básica en comparación con los censos modernos: el jefe de familia o persona responsable proporcionaba el número de personas del hogar según las categorías legales establecidas.

Qué datos se recogieron

El primer censo no recogió nombres y datos personales detallados de cada miembro del hogar en todos los casos; se centró en totales por categorías. Las principales categorías fueron:

  • Hombres blancos libres de 16 años o más
  • Hombres blancos libres menores de 16 años
  • Mujeres blancas libres
  • Otras personas libres (incluía a personas libres no blancas)
  • Esclavos

Además, las devoluciones solían incluir el nombre del jefe de familia, lo que hoy permite reconstruir listados locales. No se registraron datos detallados como ocupación, lugar de nacimiento o estado civil para todas las personas, limitando el uso demográfico comparado con censos posteriores.

Resultados y distribución

El total nacional de 3.929.214 habitantes mostró una nación todavía en expansión y con una fuerte proporción de población rural. Virginia fue el estado más poblado en ese primer censo. Los datos sirvieron principalmente para definir la representación política (reparto de escaños en la Cámara de Representantes) y para obtener una base estadística inicial sobre la población de la joven república.

Limitaciones y conservación de los registros

El censo de 1790 presenta varias limitaciones desde la óptica moderna: categorías reducidas, posibles subregistros en zonas remotas y la exclusión de ciertos grupos —por ejemplo, muchos pueblos indígenas no incluidos si no estaban sujetos al pago de impuestos—. En cuanto a la conservación, muchas devoluciones originales de censos tempranos han sobrevivido y son valiosas para la historia y la genealogía; sin embargo, algunos conjuntos de registros de principios del siglo XIX han sufrido pérdidas por incendios, deterioro u otros factores a lo largo del tiempo.

Importancia y legado

El censo de 1790 sentó la base del procedimiento decenal que desde entonces se mantiene en Estados Unidos. Fue el punto de partida para mejorar técnicas de recolección, ampliar categorías y sistematizar la información demográfica y económica que hoy es clave para planificación, investigación histórica y toma de decisiones públicas.