Vivien Leigh (nacida Vivian Mary Hartley; 5 de noviembre de 1913 - 7 de julio de 1967) fue una actriz inglesa reconocida tanto por su trabajo en el cine como en el teatro. Alcanzó fama mundial por interpretar a Scarlett O'Hara en Lo que el viento se llevó (1939) y a Blanche DuBois en Un tranvía llamado deseo (1951). Por estas dos interpretaciones Leigh ganó premios de la Academia a la mejor actriz, consolidando su lugar entre las intérpretes más destacadas de su época.

Carrera y trabajos destacados

Leigh comenzó su formación y temprana carrera en Inglaterra, donde adoptó el nombre artístico de Vivien Leigh. Su salto a la fama internacional llegó con Lo que el viento se llevó, papel por el que recibió el Oscar y que la convirtió en una figura emblemática del cine clásico de Hollywood. A pesar de ese gran éxito cinematográfico, su gran pasión fue el teatro: desarrolló una intensa carrera sobre las tablas, especialmente en colaboración con su segundo marido, el actor y director Laurence Olivier.

Además de las películas ya citadas, trabajó en títulos notables como Waterloo Bridge y That Hamilton Woman, y protagonizó numerosas producciones teatrales, incluidas obras de Shakespeare y dramas contemporáneos. Su interpretación de Blanche DuBois en la versión cinematográfica de Un tranvía llamado deseo (basada en la obra de Tennessee Williams) le valió su segundo Oscar, además de amplia aclamación por la intensidad y la complejidad de su actuación.

Vida personal y vínculos profesionales

Leigh nació en Darjeeling, Bengala, en la India británica, y pasó parte de su infancia entre la India y Europa. Se casó por primera vez con Herbert Leigh Holman en 1932; ese matrimonio terminó en divorcio en 1940. Ese mismo año contrajo matrimonio con Laurence Olivier, con quien formó una de las parejas artísticas más celebradas del teatro británico. Juntos protagonizaron numerosas obras de teatro y películas, y su colaboración escénica fue muy influyente en la escena teatral de la época.

Su llegada y relación con Hollywood estuvo favorecida por contactos profesionales; su agente fue Myron Selznick, hermano del productor David O. Selznick, lo que le brindó accesos y oportunidades en la industria estadounidense. Durante el rodaje de Lo que el viento se llevó, Leigh escribió extensas cartas en las que comentaba el guion y los cambios de dirección (del director George Cukor a Victor Fleming), cambios que —según informes contemporáneos— se produjeron en parte por la intervención del coprotagonista Clark Gable. En los mismos escritos también aparecen anécdotas personales de la convivencia en el rodaje, como las que refieren a los hábitos de sus compañeros.

Salud, dificultades y muerte

La salud de Vivien Leigh condicionó en gran medida su vida personal y profesional. Padeció un trastorno bipolar (entonces denominado a menudo depresión maníaca) y sufrió episodios recurrentes de tuberculosis pulmonar. Estas enfermedades afectaron su capacidad de trabajo, provocaron periodos de inactividad y, en ocasiones, hicieron que fuera considerada difícil de tratar por productores y compañeros. Tras años de problemas de salud y altibajos personales, Leigh murió de tuberculosis en Londres el 7 de julio de 1967.

Legado

Vivien Leigh es recordada como una actriz de gran intensidad emocional y presencia escénica. Aunque ella misma llegó a pensar que su atractivo físico provocó que algunos la subestimaran como intérprete, su talento quedó demostrado tanto en la pantalla como en el escenario. A pesar de las comparaciones —a veces injustas— con la técnica vocal y la presencia de su marido, Leigh dejó un legado de interpretaciones memorables que continúan siendo estudiadas y admiradas. Sus dos premios de la Academia y su amplia trayectoria teatral confirman su estatus entre las grandes actrices del siglo XX.

Reconocimientos: entre otros galardones, Leigh obtuvo dos premios Oscar a la mejor actriz por sus papeles en Lo que el viento se llevó y Un tranvía llamado deseo, además de recibir elogios y premios en el ámbito teatral durante su carrera.