La tormenta tropical Beryl fue un ciclón del Atlántico que se desarrolló a finales de mayo de 2012, muy al inicio de la temporada de huracanes. Aunque no llegó a huracán, llamó la atención porque apareció antes del periodo más activo y porque pasó de un origen subtropical a uno plenamente tropical.

Origen y evolución

Beryl se formó el 26 de mayo a partir de un sistema de bajas presiones situado cerca de la costa este de Estados Unidos. Al principio fue descrita como una tormenta subtropical, es decir, un ciclón con rasgos mixtos que combina características tropicales y no tropicales. Cuando se desplazó sobre aguas más cálidas y su estructura se organizó mejor, pasó a tormenta tropical el 27 de mayo.

Efectos e impactos

Después de su formación, Beryl generó lluvias intensas e inundaciones en Cuba. Las precipitaciones contribuyeron a un deslizamiento de tierra que dejó dos personas desaparecidas. En el sureste de Estados Unidos, la tormenta produjo fuerte oleaje y corrientes peligrosas en playas de Florida, Georgia y Carolina del Sur.

  • Fue un ciclón temprano en la temporada y un ejemplo de cómo mayo puede producir sistemas organizados en el Atlántico.
  • Su evolución de subtropical a tropical ilustra la transición entre dos tipos de ciclones con mecanismos de energía distintos.
  • El principal riesgo no fue solo el viento, sino también la lluvia, el oleaje y los efectos secundarios sobre la costa.

En Carolina del Sur se informó además de la desaparición de una persona, lo que subraya que incluso una tormenta tropical sin llegar a huracán puede causar impactos serios. Beryl quedó como una de las tormentas más observadas de ese inicio de temporada por su formación temprana, su trayectoria cercana a zonas pobladas y sus efectos en el Caribe y la costa atlántica estadounidense.