Los cardos son un grupo de plantas con flores que tienen espinas afiladas alrededor de la flor y pertenecen a la familia de las Asteraceae. Las espinas suelen estar por toda la planta, en el tallo y en las partes planas de las hojas. Esto protege a la planta contra los animales herbívoros, impidiendo que se coman la planta.
El término cardo se refiere a veces exactamente a las plantas del grupo Cynareae (sinónimo: Cardueae), especialmente los géneros Carduus, Cirsium y Onopordum. Sin embargo, las plantas fuera de este grupo a veces se llaman cardos, y si se hace esto los cardos formarían un grupo polifilético.
El cardo es el emblema floral de Escocia.
Definición y clasificación
En sentido amplio, "cardo" es un nombre común aplicado a varias plantas leñosas o herbáceas de la familia Asteraceae que presentan estructuras punzantes (espinas o aguijones) en tallos, capítulos florales o en los márgenes de las hojas. Botánicamente muchas de estas especies pertenecen a la tribu Cynareae (Cardueae), pero el uso popular del término puede incluir especies de tribus cercanas.
Características morfológicas
- Inflorescencia: Las flores se disponen en capítulos (pseudantocios) compuestos por numerosos flósculos tubulares; el conjunto suele protegerse por un involucro formado por brácteas espinosas (filarios o filarios).
- Espinas: Son modificacione s de hojas, pecíolos o brácteas y actúan como defensa frente a herbívoros.
- Hojas: A menudo pinnatífidas o con lóbulos y con superficie pubescente; muchas forman una roseta basal en el primer año (en bianuales).
- Fruto: Aquenio pequeño con vilano (pappus) en muchas especies, lo que facilita la dispersión por el viento.
- Hábitos de vida: Existen especies anuales, bianuales y perennes; pueden ser herbáceas o presentar tallos más rígidos.
Géneros representativos
Entre los géneros que con frecuencia se consideran cardos figuran Carduus, Cirsium y Onopordum. Otros géneros de la misma tribu o vinculados morfológicamente son Cynara (al que pertenecen el cardo comestible y la alcachofa) y Silybum (cardo mariano).
Distribución y hábitat
Los cardos se encuentran principalmente en regiones templadas y mediterráneas de Europa, Asia y el norte de África, y han sido introducidos en otras zonas del mundo. Crecen en praderas, márgenes de caminos, pastizales, suelos alterados y, en general, en terrenos bien drenados y soleados. Algunas especies toleran suelos pobres y condiciones secas.
Usos y simbolismo
- Alimentación: El cardo y la alcachofa (gén. Cynara) son cultivos alimentarios tradicionales en la cuenca mediterránea; algunas partes jóvenes son comestibles tras preparación.
- Medicina tradicional: Plantas como el cardo mariano (Silybum marianum) se han usado por sus supuestas propiedades hepáticas; contienen compuestos (p. ej. silimarina) estudiados en fitoterapia.
- Ecología: Proporcionan néctar y polen a abejas, abejorros y mariposas; sus semillas alimentan aves; las hojas y tallos sirven de refugio a insectos.
- Simbolismo: Además de ser el emblema floral de Escocia, los cardos aparecen en escudos y tradiciones populares como símbolo de defensa, resistencia y protección.
Impacto ecológico y manejo
Algunas especies de cardos son consideradas invasoras o malezas en zonas agrícolas y pastizales, ya que forman poblaciones densas y disminuyen la productividad del terreno. El manejo puede incluir laboreo, control mecánico (arranque), pastoreo selectivo y, en ocasiones, uso controlado de herbicidas. En cambio, otras especies son valiosas desde el punto de vista agrícola, culinario o paisajístico.
Cultivo y reproducción
La mayoría se reproduce por semilla; el vilano facilita la dispersión a distancia. En cultivo, prefieren pleno sol, suelos con buen drenaje y, según la especie, riegos moderados. Al tratar con especies espinosas se recomienda protección (guantes, ropa) al trabajar o cosechar.
Observaciones finales
Los cardos constituyen un grupo morfológicamente definido por sus espinas y capítulos florales; tienen importancia ecológica, cultural y económica. Aunque muchas personas los consideran malas hierbas por su capacidad de colonizar terrenos, también ofrecen servicios ecosistémicos y recursos alimentarios y medicinales importantes.


