Batalla de Brooklyn (Long Island, 1776): derrota y evacuación de Washington
Batalla de Brooklyn (1776): derrota decisiva y dramática evacuación de Washington, inicio del dominio británico en Nueva York y capítulo clave de la Guerra de Independencia
La Batalla de Long Island —también llamada Batalla de Brooklyn o la Batalla de Brooklyn Heights— fue una de las principales acciones de la Guerra Revolucionaria Americana. Se libró el 27 de agosto de 1776 y supuso una victoria decisiva para los británicos y una importante derrota para los estadounidenses al mando del general George Washington. Fue el comienzo de una campaña británica que permitió a las fuerzas de la Corona tomar el control de la estratégicamente importante ciudad de Nueva York. Además, en términos de número de combatientes comprometidos, fue la mayor batalla de todo el conflicto y la primera batalla importante tras la Declaración de Independencia de julio de 1776.
Contexto y despliegue de fuerzas
Tras haber expulsado a los británicos del sitio de Boston el 17 de marzo de 1776, Washington desplegó el Ejército Continental para defender la ciudad portuaria de Nueva York. En ese momento la presencia americana se concentraba en el extremo sur de la isla de Manhattan, pero Washington era consciente de que el puerto de la ciudad sería una base naval ideal para las operaciones británicas y, por tanto, de la importancia estratégica de defender la entrada al puerto.
Los británicos, bajo el mando del general William Howe, desembarcaron en julio en la deshabitada Staten Island y, con refuerzos navales y terrestres durante las semanas siguientes, llegaron a controlar la entrada del puerto en The Narrows. En agosto había concentradas alrededor de 32.000 tropas británicas y aliadas, una fuerza muy superior a la de los americanos, con lo que Washington consideró que Manhattan probablemente sería el primer objetivo y desplazó allí buena parte de sus fuerzas.
Desembarco británico y maniobra envolvente
El 22 de agosto las tropas británicas desembarcaron en la bahía de Gravesend, en el suroeste del condado de Kings (Long Island), al otro lado de The Narrows desde Staten Island. Desde esa posición, a más de 12 millas (20 km) al sur de los cruces del East River hacia Manhattan, los británicos prepararon una operación para flanquear las posiciones americanas.
Tras varios días de aparente inactividad, el 27 de agosto las fuerzas británicas atacaron las defensas americanas. Sin embargo, en un movimiento sorpresa que cambió el curso de la batalla, Howe llevó la mayor parte de su ejército por vías poco vigiladas alrededor de la retaguardia americana (la maniobra envolvente por Jamaica Pass y otros pasos), atacando el flanco y la parte trasera de las fuerzas continentales. La maniobra británica incluyó el uso de guías locales y marchas nocturnas que tomaron por sorpresa a las tropas americanas.
La lucha, el sacrificio de Maryland y el pánico
La acción provocó desorden y pánico entre muchas unidades americanas. Una de las últimas y más famosas resistencias fue la de unos 400 soldados de Maryland (conocidos después como los “Maryland 400”), que emprendieron un contraataque desesperado para cubrir la retirada del resto del ejército. Su sacrificio permitió que gran parte de las fuerzas americanas no quedaran rodeadas o capturadas, aunque las pérdidas en esa unidad fueron muy elevadas.
Tras esa acción, las fuerzas que permanecían organizadas se reagruparon y se retiraron hasta las defensas principales en Brooklyn Heights. Los británicos, tras consolidar sus posiciones, se atrincheraron con la intención de sitiar a los americanos y completar su aniquilamiento o rendición.
Evacuación nocturna y retirada a Manhattan
En la noche del 29 al 30 de agosto, aprovechando la cobertura de la oscuridad, la calma del viento y la pericia de marineros y barqueros locales, Washington organizó una evacuación silenciosa y ordenada del ejército continental desde Brooklyn Heights hacia Manhattan a través del East River. Se emplearon pequeñas embarcaciones y barcos de transporte para trasladar tropas, cañones y parte del equipamiento. La retirada se completó sin que los británicos advirtieran a tiempo lo que ocurría, y según las fuentes de época la operación tuvo lugar sin pérdida de vidas durante el cruce, lo que permitió preservar al núcleo del Ejército Continental para continuar la guerra.
Consecuencias y evaluación histórica
Tras la batalla y las posteriores acciones, incluidos el asalto y caída de Fort Washington en noviembre, Washington y el Ejército Continental fueron expulsos en gran medida de Nueva York y obligados a retroceder a través de Nueva Jersey y hacia Pensilvania. Los británicos ocuparon la ciudad de Nueva York, que se convirtió en su principal base de operaciones en Norteamérica durante gran parte de la guerra.
Aunque la batalla supuso una derrota táctico-estratégica para los americanos y un triunfo para la Corona, muchos historiadores subrayan que la capacidad de Washington para organizar la evacuación fue crucial: salvó al ejército continental de una posible destrucción total y permitió que la Revolución continuara. Por su parte, la campaña británica fue a menudo criticada por desaprovechar oportunidades para destruir definitivamente al ejército enemigo tras la victoria en Long Island.
Fuerzas implicadas y bajas
- Fuerzas británicas: dirigidas por el general William Howe, con unos 20.000–30.000 soldados de línea, tropas auxiliares y marinas estacionadas en la bahía y en aprovisionamientos desde Staten Island.
- Fuerzas americanas: comandadas por George Washington, con cerca de 9.000–10.000 efectivos disponibles en el área de Nueva York en distintos momentos (las cifras varían según las fuentes y la fecha exacta).
- Bajas: las cifras difieren entre las fuentes. Estimaciones aproximadas sitúan las pérdidas totales británicas (muertos, heridos y desaparecidos) en torno a 1.000–1.100, mientras que las americanas (muertos, heridos, capturados y desaparecidos) suelen estimarse también en el entorno de los 1.000 —incluyendo varios cientos de prisioneros—. La mítica resistencia de los “Maryland 400” sufrió pérdidas muy altas en su acción retardadora.
La Batalla de Long Island es, por tanto, un acontecimiento clave de la Guerra de Independencia: demuestra la superioridad británica en números y maniobra en 1776, pero al mismo tiempo subraya la resiliencia de los americanos y la habilidad de Washington como líder operativo, cuya retirada hábil mantuvo viva la causa independentista y permitió las campañas posteriores, incluidas la sorpresa en Trenton meses después.
Preguntas y respuestas
P: ¿Cómo se conoce también a la Batalla de Long Island?
R: La Batalla de Long Island también se conoce como la Batalla de Brooklyn o la Batalla de Brooklyn Heights.
P: ¿Cuándo tuvo lugar la batalla?
R: La batalla tuvo lugar el 27 de agosto de 1776.
P: ¿Cuál fue el resultado de la batalla?
R: La batalla fue una gran victoria para los británicos y una derrota para los estadounidenses al mando del general George Washington.
P: ¿Cuántos soldados participaron en esta batalla?
R: En términos de soldados, fue la mayor batalla de todo el conflicto con 32.000 soldados participantes.
P: ¿Dónde desembarcó la fuerza del general William Howe?
R: La fuerza del general William Howe desembarcó a pocas millas de Staten Island, en la parte baja del puerto de Nueva York.
P: ¿Adónde trasladó Washington la mayoría de sus fuerzas antes de que atacaran los británicos?
R: Antes de que atacaran los británicos, Washington trasladó la mayoría de sus fuerzas al norte del condado de Kings esperando luchar sólo contra una parte de su ejército atacante.
P: ¿Cómo evacuó Washington a sus tropas durante esta batalla?
R: Durante esta batalla, Washington evacuó a sus tropas en la noche del 29 al 30 de agosto sin perder material ni vidas.
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