Visión general

Los llamados peces sierra son rayas de cuerpo aplanado y morro alargado con dientes laterales que forman una "sierra". En la literatura científica el término Pristiformes se ha usado para referirse a este conjunto, aunque en clasificaciones recientes suelen agruparse en la familia Pristidae dentro del grupo de rayas emparentadas con los tiburones. Su aspecto combina rasgos típicos de las rayas —aletas pectorales amplias y cuerpo aplanado— con un rostro inconfundible en forma de rostrum dentado.

Anatomía y características distintivas

El rasgo más notable es el rostrum: un hocico alargado provisto de dientes sustitutos que recorren ambos bordes, semejando una sierra. Estos "dientes" no son dientes verdaderos de mandíbula, sino proyecciones dérmicas reforzadas y afiladas que sirven para cortar y aturdir presas. Además presentan la boca y las hendiduras branquiales en la cara ventral, como ocurre en otras rayas, y espiráculos situados justo detrás de los ojos que les permiten tomar agua mientras están sobre el fondo. Para comparar su forma corporal con otros peces se suele aludir a su parecido con un tiburón por el perfil alargado del cuerpo y la fuerza de la cola (comparación).

Comportamiento y alimentación

Los peces sierra usan el rostrum de varias formas: para remover sedimentos en busca de crustáceos y moluscos, para golpear bancos de peces y aturdir individuos y para detección sensorial. El rostrum está dotado de poros sensoriales y órganos electrorreceptores (ampollas de Lorenzini) que permiten localizar presas enterradas. Su dieta suele incluir peces pequeños, crustáceos y otros invertebrados que capturan en aguas costeras, estuarios y, en algunas especies, ríos.

Taxonomía, historia y especies

Históricamente se han reconocido varias especies de peces sierra en los géneros Pristis y Anoxypristis; algunas fuentes listan distintas unidades taxonómicas y variaciones geográficas. Algunas especies pueden alcanzar tamaños considerables —se registran ejemplares de hasta unos 7 metros en registros anecdóticos y científicos— (tamaños máximos). Sus registros fósiles y distribución sugieren una historia evolutiva relacionada con otros batoideos y con adaptaciones a ambientes costeros y fluviales.

Distribución y hábitat

Se encuentran principalmente en aguas tropicales y subtropicales de mares y estuarios del Atlántico, Pacífico e Indo-Pacífico, y varias poblaciones entran en sistemas fluviales. Prefieren fondos blandos de arenas y lodos donde buscan alimento; poseen adaptaciones para alimentarse y respirar sin ingerir sedimento gracias a los espiráculos y a su boca ventral (anatómica). La relación con hábitats estuarinos los hace vulnerables a la degradación costera.

Reproducción, importancia ecológica y amenazas

Los peces sierra son vivíparos: las crías se desarrollan dentro del cuerpo materno y nacen relativamente bien formadas. Ecológicamente actúan como depredadores meso-superiores que regulan poblaciones de invertebrados y peces bentónicos. Sin embargo, sus poblaciones han declinado drásticamente por pesca incidental, pérdida de hábitat, y la captura dirigida por el valor de sus aletas y rostrums. Como consecuencia, muchas especies están protegidas por convenios internacionales y nacionales; continuas medidas de conservación buscan reducir la captura incidental y restaurar zonas costeras (relación con otras rayas) (uso del rostrum) (alimentación).

Distingos y notas relevantes

  • Rostrum funcional: arma para forrajear y defensa.
  • Sensores eléctricos: ayudan a localizar presas enterradas.
  • Conservación: varias especies están en peligro crítico por pesca y pérdida de hábitat.
  • Investigación: estudios actuales incluyen genética de poblaciones y medidas para reducir la captura incidental en redes comerciales (más información).