Backlash (2002) fue un espectáculo de pago por visión de lucha libre profesional realizado por la World Wrestling Federation (WWF). Se celebró el 21 de abril de 2002 en el Kemper Arena de Kansas City, Missouri. Fue el cuarto evento de Backlash organizado por la WWF y formó parte de la programación anual posterior a WrestleMania, donde habitualmente se resolvían y prolongaban rivalidades importantes.

Antecedentes

Backlash, desde su inicio, se concibió como el pago por visión inmediato después de WrestleMania, con la intención de dar continuidad a las historias más relevantes. El Backlash de 2002 se celebró en un momento de transición para la compañía: pocos días antes se había implantado la división de marcas (la llamada "brand extension"), lo que empezaba a separar los planteles en marcas distintas, y pocas semanas después, en mayo de 2002, la empresa realizaría el cambio de nombre oficial de WWF a WWE por motivos legales.

El evento

El cartel del evento reunió a varias de las figuras más destacadas de la época y ofreció combates que continuaban ángulos y rivalidades desarrolladas en programas semanales y en WrestleMania. Como en otras ediciones de Backlash, la velada combinó combates por campeonatos, enfrentamientos personales y segmentos de entretenimiento propios del producto televisivo de la compañía.

Contexto en el Kemper Arena

Esta fue la primera vez que la WWF volvía a celebrar un pay-per-view en el Kemper Arena desde WWF Over The Edge 1999, evento tristemente recordado por la muerte de Owen Hart. En aquel accidente, Owen Hart —quien competía como Blue Blazer en ese momento— cayó 78 pies desde un arnés durante una entrada y sufrió una caída fatal al aterrizar en la zona del ring. La tragedia marcó a la industria y provocó revisiones en los protocolos de seguridad y en la planificación de entradas y stunt effects en los años posteriores; el regreso de la compañía al mismo recinto en 2002 estuvo inevitablemente cargado de esa memoria.

Relevancia y legado

Backlash 2002 se inscribe en una etapa de cambios internos y externos para la WWF: adaptación a la división de marcas, preparación para el cambio de identidad hacia WWE y la gestión de las secuelas del accidente de 1999 en términos de seguridad y percepción pública. Aunque el evento no sustituyó la importancia histórica del suceso de 1999, sirvió para mostrar la continuidad de la empresa en la misma plaza y para continuar con las historias que combinarían la nostalgia de la era Attitude con la nueva estructura empresarial y creativa que iba a definir los años siguientes.

En resumen, Backlash (2002) fue un PPV representativo de una compañía en transición: un espectáculo que combinó entretenimiento deportivo y storytelling con el telón de fondo de cambios corporativos y el recuerdo de una tragedia que cambió prácticas y sensibilidades dentro de la lucha libre profesional.