Rana (ranas verdaderas)
Rana es el nombre tradicional de género para muchas ranas verdaderas (familia Ranidae). Resume su aspecto, ciclo de vida, taxonomía, distribución, ecología y conservación, con las reclasificaciones modernas.
Resumen
Rana es el nombre clásico de género que durante mucho tiempo se ha usado para muchas especies de ranas verdaderas de la familia Ranidae. Sus miembros suelen ser de tamaño medio a grande, a menudo acuáticos o semiacuáticos, y son conocidos por habitar estanques, arroyos y humedales de gran parte del hemisferio norte. El nombre refleja la taxonomía histórica; los estudios modernos basados en datos moleculares han revisado la ubicación de muchas especies, por lo que el texto siguiente trata a Rana en un sentido amplio y tradicional, a la vez que señala los cambios actuales.
Características
Las ranas verdaderas comparten un conjunto de rasgos morfológicos: piel lisa y húmeda; patas traseras alargadas y musculosas, adaptadas para saltar y nadar; membranas interdigitales en los pies posteriores; un tímpano visible (oído externo) en la mayoría de las especies; y pliegues o crestas dorsolaterales en el dorso de muchos taxones. Existe dimorfismo sexual en el tamaño, la coloración y las almohadillas nupciales de los pulgares de los machos, que se usan durante el amplexo. Muchas especies son nadadoras fuertes, aunque también pueden desplazarse por tierra.
Taxonomía e historia
El género Rana fue establecido por los primeros zoólogos como una agrupación amplia de ránidos. En las últimas décadas, la filogenia molecular ha mostrado que el Rana tradicional e inclusivo contenía varios linajes evolutivos distintos. Como resultado, algunos autores dividieron el grupo en varios géneros; por ejemplo, ciertos clados norteamericanos y eurasiáticos han sido ubicados por diferentes autoridades en géneros como Lithobates o Pelophylax. Otros investigadores prefieren una organización más conservadora y mantienen un concepto más amplio de Rana. Por ello, los tratamientos taxonómicos varían según la región y los criterios empleados.
Distribución y hábitat
Las especies tradicionalmente ubicadas en Rana habitan regiones templadas a subtropicales de Eurasia, América del Norte y partes del norte de África. Se asocian con frecuencia a hábitats de agua dulce: estanques, marismas, charcas de llanura aluvial, arroyos de curso lento y la vegetación ribereña adyacente. Algunas toleran paisajes alterados por el ser humano, como zanjas agrícolas y estanques urbanos, mientras que otras dependen de humedales intactos y de corredores de arroyos forestados.
Comportamiento, dieta y ciclo de vida
Las ranas verdaderas son predominantemente carnívoras y se alimentan de insectos, otros invertebrados y, en ocasiones, pequeños vertebrados. La reproducción suele implicar la puesta de huevos en el agua y la fecundación externa. Los huevos se depositan en grupos o masas que dan lugar a renacuajos nadadores. El desarrollo larvario y el tiempo hasta la metamorfosis varían según la especie y las condiciones ambientales. Durante la temporada de cría, los machos suelen llamar desde el agua para atraer a las hembras, utilizando sacos vocales que amplifican llamadas específicas de cada especie.
Función ecológica y conservación
Las ranas ránidas son importantes tanto como depredadoras de invertebrados como presas de aves, mamíferos y peces, por lo que forman parte esencial de las redes tróficas de agua dulce. Varias especies han sido explotadas como alimento y utilizadas en la investigación científica. A escala mundial, los ránidos afrontan amenazas como la pérdida y degradación del hábitat, la contaminación, las especies invasoras (por ejemplo, las ranas toro introducidas en algunas regiones), el cambio climático y enfermedades infecciosas emergentes como la quitridiomicosis. Las respuestas de conservación incluyen la protección y restauración del hábitat, programas de seguimiento, investigación sobre la mitigación de enfermedades y, cuando procede, cría en cautividad y reintroducciones.
Notas prácticas
- La identificación suele depender de una combinación de la forma corporal, la textura de la piel, los pliegues dorsolaterales, el tipo de canto y la ubicación geográfica.
- Como los tratamientos taxonómicos difieren, conviene consultar guías de campo regionales recientes o estudios revisados por pares para determinar los nombres actuales de género y especie de las poblaciones locales.
- La protección de los hábitats de agua dulce beneficia a las ranas ranidas y a muchas otras especies acuáticas.
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Autor
AlegsaOnline.com Rana (ranas verdaderas) Leandro Alegsa
URL: https://es.alegsaonline.com/art/81071