La provincia de Forlì-Cesena (en italiano: provincia di Forlì-Cesena) es una provincia de la región de Emilia-Romaña, en el noreste de Italia, a orillas del mar Adriático. Su capital es la ciudad de Forlì.
Datos básicos
- Superficie: aproximadamente 2.378 km².
- Población: alrededor de 380.000–400.000 habitantes (datos aproximados; varían según el año).
- Comunas: la provincia agrupa varias comunas que van desde núcleos costeros hasta municipios de montaña.
- Capital administrativa: Forlì.
- Origen administrativo: la provincia actual fue constituida en su forma moderna a finales del siglo XX mediante la reorganización de las anteriores entidades administrativas de Forlì y Cesena.
Geografía y paisaje
Forlì-Cesena se extiende desde los montes Apeninos hasta la costa del mar Adriático. Esta variedad de relieve ofrece paisaje montañoso y colinas en el interior, así como llanuras y playas en la franja costera. La posición estratégica entre mar y montaña favorece una diversidad de microclimas y actividades económicas vinculadas tanto al turismo como a la agricultura.
Ciudades y puntos de interés
- Forlì: capital provincial, con patrimonio religioso y civil, plazas históricas y museos.
- Cesena: ciudad con una importante biblioteca histórica (la Biblioteca Malatestiana) y un centro medieval bien conservado.
- Cesenatico: conocida por su puerto y su paseo marítimo; destino tradicional de veraneo en la costa adriática.
- Bertinoro, Castrocaro Terme y Meldola: ejemplos de localidades con patrimonio medieval, termas o tradición enogastronómica.
Economía
La economía provincial combina agricultura (productos hortofrutícolas, viñedos), industria ligera (mecánica, manufactura y mobiliario), pesca y un sector servicios orientado al turismo en la costa. También hay actividad en el sector de las termas y el bienestar en localidades con baños termales y spas.
Cultura y gastronomía
Forlì-Cesena forma parte de la tradición cultural de la Romaña. Entre sus especialidades culinarias destacan la piadina (pan plano típico), los platos de pasta casera como los cappelletti y los passatelli, y la amplia oferta de embutidos y quesos locales. Las fiestas locales y las ferias agrícolas mantienen vivas las tradiciones populares.
Transporte
La provincia está bien conectada por carretera y ferrocarril: la autopista costera A14 recorre la franja adriática y vías regionales y nacionales comunican el interior y los pasos de los Apeninos. Los aeropuertos de la región (por ejemplo el de Bologna o el de Rimini, además de instalaciones aeroportuarias menores) sirven como acceso internacional y nacional a la zona.
Turismo y actividades
Los visitantes encuentran en Forlì-Cesena opciones de turismo de playa en verano, rutas de senderismo y ciclismo en las colinas y los Apeninos, patrimonio histórico-artístico en sus ciudades y pueblos, y experiencias gastronómicas. Cesenatico, con su canal diseñado por Leonardo da Vinci (en el cercano contexto histórico de la costa romañola), y las aguas termales de Castrocaro son algunos de los atractivos más buscados.
Consejos prácticos
- Mejor época para visitar: primavera y verano para playas y actividades al aire libre; otoño para turismo gastronómico y vendimias.
- Idioma: el italiano es el idioma oficial; el dialecto romañol se conserva en usos locales.
- Movilidad: recomendable vehículo propio para explorar el interior, aunque las principales ciudades y la costa están servidas por transporte público.
Forlì-Cesena ofrece una mezcla de litoral y territorio interior, patrimonio histórico y tradición culinaria, lo que la convierte en una provincia con opciones variadas tanto para turistas como para quienes buscan conocer la auténtica tradición de la Emilia-Romaña.

