Polifemo (griego Πολύφημος, latín Polyphemus) es un cíclope de la mitología griega, hijo del dios Poseidón y de la nereida Thoosa. En la tradición literaria aparece como una criatura de fuerza descomunal, de un solo ojo en el centro de la frente y de escasa sensibilidad hacia las normas humanas: su comportamiento encarna la ruptura de la hospitalidad (xenia) —uno de los valores cardinales del mundo griego antiguo. Vive en una cueva en una isla donde pastorea ovejas y convive con otros cíclopes.
El episodio en la Odisea de Homero
Polifemo aparece de forma central en un episodio de la Odisea. Cuando Odiseo, de regreso a Ítaca tras la guerra de Troya, desembarca con sus hombres en la isla de los cíclopes, entra junto con ellos en la cueva de Polifemo buscando comida y refugio. Polifemo vuelve, cierra la entrada de la cueva con una enorme roca y retiene a los griegos, devorando a varios de ellos.
Para escapar, Odiseo idea un plan: emborrachó al cíclope dándole vino, le declara que su nombre es "Nadie" (Outís en griego), y cuando Polifemo se duerme, él y sus hombres astillan un tronco calentado en el fuego y se lo clavan en el único ojo, dejándolo ciego. En su agonía Polifemo grita pidiendo auxilio, y al decir que "Nadie" (es decir, nadie en su entendimiento) le ha hecho daño, los demás cíclopes no acuden en su ayuda. Al amanecer, Odiseo y sus hombres se esconden bajo el vientre de las ovejas para salir de la cueva sin ser detectados, porque Polifemo revisa los lomos de los animales pero no sospecha de los hombres adheridos a su pelaje.
Cuando ya en el barco Odiseo, movido por orgullo, se delata y provoca al cíclope revelándole su identidad real. Polifemo pide entonces venganza a su padre Poseidón, rogándole que impida el regreso de Odiseo a su patria o que al menos demore y cause sufrimiento en su viaje. Esa maldición explica, en la narración homérica, gran parte de los infortunios que sufre Odiseo hasta su regreso a Ítaca.
Temas e interpretaciones
- Xenia y barbarie: La figura de Polifemo contrasta con la hospitalidad griega: su comportamiento representa lo contrario de la xenia, marcando la frontera entre civilización y barbarie en la épica.
- Ingenio frente a fuerza: El episodio subraya la importancia de la mētis (astucia, inteligencia práctica) frente a la simple violencia física; Odiseo vence no por fuerza, sino por ingenio.
- Orgullo y consecuencias: La decisión de Odiseo de revelar su nombre se lee como un acto de hybris (arrogancia) que trae la cólera divina sobre él y su tripulación, un motivo moralizante recurrente en la literatura griega.
Otras versiones y legado
El episodio de Polifemo ha inspirado numerosas reinterpretaciones posteriores. En la poesía helenística y romana, y en autores como Ovidio, aparecen variantes y desarrollos (por ejemplo, relatos que asocian a Polifemo con el amor no correspondido hacia la náyade Galatea). La figura del cíclope también fue un motivo frecuente en la cerámica y la iconografía antigua, y ha llegado hasta la literatura y el arte modernos como emblema del monstruo primitivo frente al héroe civilizador.
Además, la localización de la isla de Polifemo ha sido objeto de debate: tradiciones antiguas y modernas han propuesto lugares tan distintos como áreas del Mediterráneo occidental (Sicilia, en relación al monte Etna) o puntos en el Egeo; la ambigüedad geográfica forma parte del carácter legendario del episodio.
En conjunto, Polifemo funciona en la Odisea como un antagonista que permite explorar temas centrales del poema homérico —hospitalidad, astucia, orgullo, y la intervención divina— y su impacto en la fortuna de los héroes.

