Visión general
La pintura al pastel es una técnica pictórica en la que el color se aplica en forma de barras secas o blandas llamadas pasteles. Cada barra contiene pigmento puro aglutinado en mínima proporción; la apariencia final recuerda más al pigmento seco que a la pintura tradicional. Una obra realizada con este material puede llamarse pastel, dibujo al pastel o pintura al pastel. Para una definición técnica de la barra de pastel consulte fuente sobre pastel.
Materiales y tipos
Los elementos esenciales son el pigmento, el aglutinante y el soporte. El pigmento suele ser el mismo que el de otras técnicas pictóricas y determina la intensidad y la permanencia del color; para información sobre pigmentos consulte más sobre pigmentos. Según la proporción de aglutinante y la compactación, los pasteles se clasifican habitualmente en:
- Pastel blando (soft): alta carga de pigmento, tacto aterciopelado y fácil mezclado.
- Pastel duro (hard): mayor aglutinante, ideal para detalles y líneas finas.
- Pastel al óleo: contiene aceite como medio atenuante; se comporta distinto y no es soluble en agua.
- Tiza: término a veces usado para pasteles más pobres en pigmento o con cargas calcáreas.
Breve historia y desarrollo
El pastel se emplea desde hace siglos como herramienta de dibujo y color. Su uso artístico creció en el Renacimiento y se consolidó en el siglo XVIII y XIX con retratistas y paisajistas que aprovecharon su viveza cromática y rapidez de ejecución. Artistas célebres que trabajaron con pastel lo emplearon tanto para estudios preparatorios como para obras terminadas. Para un recorrido histórico y referencias artísticas vea historia del pastel.
Técnicas y soportes
La técnica admite aplicaciones directas, veladuras, raspados y difuminados. Entre las herramientas de soporte y acabado más usadas están papeles con texturas específicas (grano fino, grano grueso, papeles encolados), papeles lijados y telas preparadas. Herramientas auxiliares: difuminos, pinceles secos, gomas moldeables y cuchillas para raspar. La elección del soporte condiciona la adherencia del pigmento y la posibilidad de superfícies muy complejas.
Conservación y presentación
Las obras al pastel son sensibles al roce, la humedad y la luz. Debido a la naturaleza seca del pigmento, muchas obras requieren fijación ligera con productos diseñados para pasteles o, más común, un enmarcado bajo vidrio con separación (montaje o paspartú) para evitar contacto directo. Recomendaciones prácticas:
- Evitar frotamientos y manipular con guantes.
- Usar vidrio o acrílico UV y un paspartú para mantener distancia entre la obra y el cristal.
- Controlar la exposición a la luz directa y condiciones de humedad estables.
Distinciones y datos prácticos
Es importante diferenciar pastel seco de pastel al óleo: el primero se basa en pigmento pulverizado y se trabaja en capas y texturas, el segundo emplea un medio graso que permite mezclas distintas y un acabado más parecido a las pinturas al óleo. Además, la palabra "pastel" funciona como adjetivo en lenguaje coloquial para indicar tonalidades pálidas o suaves. Para información general y definiciones vea terminología relacionada.
En resumen, la pintura al pastel ofrece una gran riqueza cromática y una técnica directa que exige control del soporte y cuidados de conservación. Su estudio combina aspectos químicos (pigmento y fijación), técnicos (tipos de barra y herramientas) e históricos (evolución artística), lo que la convierte en un medio apreciado tanto por dibujantes como por pintores.