Caja (mortaja) y espiga: definición, tipos y uso en carpintería
Mortaja y espiga: definición, tipos y usos en carpintería. Técnicas, variantes y consejos prácticos para crear juntas fuertes, precisas y duraderas en madera.
Una junta de mortaja (también llamada caja) y espiga es un tipo de junta que une dos piezas de madera u otro material. Los carpinteros la han utilizado durante miles de años para unir piezas de madera. Se usa habitualmente cuando las piezas contiguas se encuentran en un ángulo de 90°, por ejemplo en marcos, puertas, bastidores, patas de sillas y estructuras de entramado.
Definición y componentes
En su forma básica, la mortaja y la espiga es una solución simple y muy resistente. Tiene dos partes principales:
- Mortaja (caja): el hueco rectangular o cuadrado practicado en una pieza (generalmente llamada montante o travesaño).
- Espiga (lengüeta o tenón): la pieza saliente, normalmente en el extremo de un elemento (llamado carril o pieza de encaje), diseñada para encajar exactamente en la mortaja.
La espiga suele tener unos hombros que se apoyan en la superficie de la pieza que contiene la mortaja cuando la junta queda completamente ensamblada. La unión puede fijarse con pegamento, tarugos, clavos, cuñas o sin fijar (espiga libre) para permitir cierto movimiento por cambios de humedad.
Variantes y tipos más comunes
Existen muchas variaciones para adaptar la junta a diferentes exigencias mecánicas y estéticas. Entre las más habituales están:
- Espiga pasante: la espiga atraviesa la mortaja y puede verse por el otro lado. A menudo se cuña para asegurar la unión.
- Espiga ciega: la espiga no atraviesa la pieza; queda oculta dentro de la mortaja.
- Espiga haunchada (con clavazón): incluye una pequeña lengüeta lateral (haunch) que evita el giro y rellena un rebaje en el montante.
- Espiga doble o múltiple: se usan dos o más espigas para piezas anchas, repartiendo la carga.
- Espiga suelta (mortaja y espiga floja): la espiga es una pieza independiente que encaja en mortajas de ambas piezas; facilita desmontajes y ajustes.
- Espiga cónica o con cuñas: la espiga se cierra mediante cuñas que expanden la pieza y tensan la unión.
Cómo dimensionar y ajustar la junta
Al diseñar una mortaja y espiga conviene seguir algunas reglas prácticas:
- Grosor de la espiga: suele estar entre 1/3 y 1/2 del espesor de la pieza donde se hace la espiga (por ejemplo, del carril). Esto proporciona resistencia sin debilitar la pieza.
- Anchura y altura: la espiga debe tener hombros definidos para apoyar y transmitir las fuerzas de compresión.
- Profundidad de la mortaja: normalmente entre 2/3 y 3/4 del espesor del elemento que recibe la mortaja; en espigas pasantes la profundidad será la longitud necesaria para un buen ajuste y participación estructural.
- Juego: un ajuste preciso es deseable; pequeñas holguras debilitan la junta, pero tolerancias mínimas facilitan el ensamblaje. Para ensamblajes sin cola puede dejarse un juego muy ajustado; para encolado se requiere un buen contacto en toda la superficie de la espiga.
Herramientas y técnicas de ejecución
La mortaja y espiga puede realizarse con herramientas a mano o máquinas. Entre las más usadas están:
- Formones y buriles (mortajear a mano).
- Sierra de costilla o sierra de espiga para cortar la espiga.
- Taladro con brocas escalonadas o con tope para quitar material dentro de la mortaja.
- Mortajadora eléctrica o fresadora con guía para hacer mortajas rápidas y uniformes.
- Fresadora de inmersión con plantilla o guía.
- Espigas y plantillas (jigs) para replicar cortes con precisión.
El procedimiento básico incluye marcar con precisión, recortar la mayor parte del material (con broca, mortajadora o sierra), y rematar con formón para obtener superficies planas y ángulos rectos. Para la espiga, se marca el ancho y el espesor y se corta por los laterales y por el canto; por último se ajusta con lija o formón hasta un encaje perfecto.
Fijación, colas y acabados
Las opciones de fijación dependen del uso final:
- Encolado: cola blanca (PVA) para muebles, cola animal (colas calientes o cola de hueso) en restauración tradicional.
- Clavado o tarugado: se pueden introducir tarugos o pasadores a través de la espiga para asegurar la junta; el método de drawboring (tarugo desplazado deliberadamente) tensa la unión mecánicamente.
- Cuñas: útiles en espigas pasantes para ampliar la cabeza y bloquear la unión.
- Sin fijar: en entramados o uniones que deben permitir movimiento estacional, la espiga puede quedar libre o solo con un pasador desmontable.
Aplicaciones, ventajas y limitaciones
Ventajas:
- Muy resistente a fuerzas laterales y de separación cuando está bien ejecutada.
- Estética: la unión puede quedar oculta o rematada con detalles decorativos.
- Flexibilidad: existen variantes para permitir desmontaje o movimientos por humedad.
Limitaciones:
- Requiere tiempo y cierta pericia para cortar y ajustar correctamente.
- En maderas muy finas o blandas puede debilitar la pieza si la espiga es demasiado ancha.
- En reparaciones antiguas puede ser difícil reproducir exactamente la técnica o el material (ej. colas tradicionales).
Usos fuera de la carpintería y breve historia
Esta unión también se utiliza con otros materiales. Por ejemplo, es un método tradicional para canteros y herreros. En cantería, formas análogas (enchufes y espigas de piedra) permiten ensamblar elementos; en forja, pasadores y tenones metálicos se emplean para unir piezas estructurales.
Históricamente la mortaja y espiga aparece en construcciones antiguas de todo el mundo, desde muebles egipcios hasta entramados de edificios en Europa y madera maciza en Asia. Su persistencia se debe a la combinación de sencillez, resistencia y adaptabilidad.
Consejos prácticos y errores comunes
- Marcar con precisión y comprobar medidas antes de cortar.
- Empezar retirando material en exceso para luego ajustar con calma; evitar cortar de más en la espiga.
- Probar el ensamblaje en seco (sin cola) antes del encolado final.
- Si la pieza debe permitir movimiento por humedad, no encolar la espiga completamente; usar pasadores desmontables o espigas sueltas.
- Utilizar colas compatibles con la restauración si se trabaja en muebles antiguos (por ejemplo, cola animal en vez de PVA).
Con práctica y las herramientas adecuadas, la mortaja y espiga sigue siendo una de las juntas más fiables y versátiles en la carpintería tradicional y moderna.

Diagrama de una unión de mortaja (a la izquierda) y espiga

1) Espiga pasante y 2) mortaja como unión con hombro
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es una junta de mortaja y espiga?
R: Una junta de mortaja y espiga es un tipo de junta que une dos piezas de madera u otro material cuando las piezas contiguas conectan en un ángulo de 90°.
P: ¿Desde cuándo utilizan los carpinteros las uniones de mortaja y espiga?
R: Los carpinteros llevan miles de años utilizando juntas de mortaja y espiga.
P: ¿Cuál es la forma básica de una junta de mortaja y espiga?
R: La unión básica de mortaja y espiga tiene dos partes: el agujero de la mortaja y la lengüeta de la espiga.
P: ¿Qué es un travesaño en una unión de mortaja y espiga?
R: Un travesaño es un miembro en cuyo extremo se corta la espiga en una unión de mortaja y espiga.
P: ¿Cómo encaja una espiga en un agujero de mortaja?
R: La espiga encaja exactamente en un agujero de mortaja y suele tener hombros que se asientan cuando la junta entra completamente en el agujero de mortaja.
P: ¿Cuáles son algunas formas de fijar una junta de mortaja y espiga en su sitio?
R: La junta puede encolarse, clavarse o calzarse para bloquearla en su sitio.
P: Además de la madera, ¿con qué otros materiales se utiliza la unión de mortaja y espiga?
R: La junta de mortaja y espiga también se utiliza con otros materiales como la piedra y el metal por canteros y herreros.
Buscar dentro de la enciclopedia