Ministerio Federal de Asuntos Interalemanos (alemán: Bundesministerium für innerdeutsche Beziehungen) fue un ministerio federal de la República Federal de Alemania (RFA) encargado específicamente de las relaciones con la Alemania del este. Su existencia se explica por la política oficial de la RFA de considerar que sólo había una Alemania legítima; por esa razón no podía remitir esos contactos al Ministerio de Asuntos Exteriores, ya que hacerlo habría implicado reconocer a la Alemania Oriental como un Estado extranjero. El ministerio gestionaba, por tanto, los contactos, acuerdos prácticos y problemas humanos que surgían entre las dos Alemanias.
Historia
El ministerio se creó en 1949 con el nombre de Ministerio Federal de Asuntos Alemanes (alemán: Bundesministerium für gesamtdeutsche Fragen). En sus primeras décadas se ocupó no sólo de las relaciones con la República Democrática Alemana (RDA), sino también de cuestiones derivadas de las poblaciones desplazadas y de las reclamaciones sobre las tierras alemanas situadas al este de la línea Oder–Neisse, que tras la Segunda Guerra Mundial pasaron a formar parte de Polonia y de la Unión Soviética.
En 1969, con el inicio de la era de la Ostpolitik del canciller Willy Brandt, el ministerio cambió su denominación y sus enfoques se adaptaron a una política de acercamiento y normalización práctica. Uno de los hitos de esa política fue el Tratado de Varsovia (1970), en el que la RFA reconoció de facto la línea Oder–Neisse como la frontera occidental de Polonia; por razones jurídicas y diplomáticas el texto aludía a "la frontera occidental de Polonia" en lugar de describirla como "la frontera entre Alemania y Polonia". Posteriormente, la firma del Tratado Fundamental (Grundlagenvertrag) entre ambas Alemanias en 1972 permitió una mayor cooperación práctica entre los gobiernos y amplió las competencias de las oficinas y organismos que trataban los contactos interalemanos.
Funciones y competencias
Entre las tareas principales del ministerio estuvieron:
- Coordinar los permisos de viaje, los acuerdos de tránsito y otras cuestiones prácticas relacionadas con el movimiento de personas y mercancías entre la RFA y la RDA.
- Gestionar ayudas humanitarias, programas de reunificación familiar y cuestiones jurídicas relativas a ciudadanos separados por la división alemana.
- Atender asuntos culturales, educativos y religiosos que implicaban contactos con instituciones en la Alemania Oriental.
- Defender la posición política de la RFA sobre la unidad alemana sin utilizar los canales diplomáticos habituales, mantener la pretensión de una sola representación alemana en el escenario internacional y evitar el reconocimiento pleno de la RDA como Estado soberano por parte de la RFA.
Disolución y legado
Tras la caída del Muro de Berlín y el proceso de reunificación, las funciones de este ministerio fueron quedando progresivamente obsoletas. El ministerio se suprimió en 1991, aproximadamente un año después de la reunificación alemana, una vez completada la integración institucional de las dos Alemanias. Sus competencias y muchas de sus tareas administrativas pasaron a depender del Ministerio del Interior de la nueva Alemania reunificada.
Como señal de que persistían diferencias estructurales entre las regiones Western y las nuevas regiones orientales (los nuevos Bundesländer), el ministro del Interior asumió también la función de comisario de los nuevos Bundesländer, responsable de coordinar políticas de desarrollo, inversiones y medidas para lograr la convergencia social y económica. El legado del antiguo ministerio incluye la canalización práctica de contactos durante la división, la gestión de problemas humanos derivados de la separación y su contribución —discreta pero real— al proceso que permitió la reunificación.

