Loud es el quinto álbum de estudio de la cantante barbadense Rihanna. Fue publicado el 12 de noviembre de 2010 por Def Jam Recordings y constituye una de las etapas más exitosas de su carrera comercial. Tras el tono oscuro y más introspectivo de Rated R (2009), este trabajo apostó por una propuesta mucho más luminosa, enérgica y bailable, con una fuerte presencia de dance-pop y R&B, además de influencias de música electrónica, pop y balada contemporánea.
El disco incluye algunos de los sencillos más populares de Rihanna, entre ellos los números uno Only Girl (In the World), What's My Name? y S&M. También se lanzaron otros temas destacados como California King Bed y Man Down, que ayudaron a mantener la presencia del álbum en las listas internacionales durante varios meses. La combinación de canciones pegadizas, estribillos fuertes y una producción orientada a las pistas de baile convirtió a Loud en uno de los lanzamientos más reconocibles de la cantante en la década de 2010.
En el aspecto musical, el álbum se caracteriza por su sonido brillante y festivo, con percusiones marcadas, sintetizadores prominentes y una interpretación vocal más directa y expansiva. En varias pistas aparecen colaboraciones de artistas de rap como Eminem, Drake y Nicki Minaj, lo que refuerza el carácter comercial y variado del proyecto. Esta mezcla de estilos permitió a Rihanna ampliar aún más su alcance entre el público pop y urbano.
Loud recibió en su mayoría críticas positivas por parte de los críticos musicales, que destacaron su solidez como álbum de entretenimiento y su eficacia en la selección de sencillos. Aunque algunos reseñistas señalaron que su enfoque estaba claramente orientado al mercado comercial, otros valoraron precisamente su capacidad para ofrecer un disco coherente, enérgico y memorable. En el Billboard 200 alcanzó el quinto puesto y superó los 3 millones de copias vendidas a nivel mundial, consolidándose como uno de los mayores éxitos discográficos de Rihanna.
Además de su rendimiento comercial, Loud tuvo una importante difusión internacional y ayudó a reforzar la imagen de Rihanna como una de las grandes estrellas del pop de su generación. La era del álbum también destacó por sus presentaciones en vivo, videoclips de alto impacto y una estética más colorida y provocadora, elementos que acompañaron la transición de la artista hacia un sonido más expansivo y orientado al gran público.