Hedonismo: qué es, tipos y ejemplos (Epicureísmo y Cirenaísmo)
Hedonismo: descubre qué es, sus tipos (epicureísmo y cirenaísmo), ejemplos y cómo distinguir placeres inmediatos y elevados para una vida más plena.
El hedonismo es un tipo de filosofía que sostiene, en términos generales, que el placer constituye el bien supremo y que las acciones correctas son las que producen placer o evitan el dolor. Como doctrina puede dividirse en varias versiones: desde la afirmación psicológica de que los seres humanos buscan naturalmente el placer hasta la postura ética que prescribe buscar el placer como regla de vida.
En el hedonismo, la gente suele pensar que lo que le hace feliz es bueno. Las cosas que evitan el dolor también se consideran valiosas. El centro de atención es el placer, entendido en sentido amplio: puede incluir disfrute físico, pero también satisfacción intelectual, estética y emocional. Hay diferencias importantes dentro del hedonismo: unas corrientes priorizan la cantidad y la inmediatez del placer; otras valoran la calidad y la duración del mismo, distinguiendo entre placeres superiores e inferiores.
Muchas personas asocian el hedonismo únicamente con lo sexual. Esto no es correcto. El sexo puede ser una experiencia muy placentera, pero cuando los filósofos discuten el hedonismo suelen pensar también en placeres menos sensoriales, como leer un buen libro, escuchar música, el gozo estético o la satisfacción de una conversación profunda. Estos ejemplos muestran que el placer puede ser intelectual o emocional, no solo corporal.
Distinciones importantes
Es útil distinguir al menos tres ideas relacionadas:
- Hedonismo psicológico: la tesis descriptiva de que las personas actúan movidas por la búsqueda del placer y la evitación del dolor.
- Hedonismo ético (o normativo): la posición prescriptiva que afirma que deberíamos buscar el placer como fin último o que el placer es lo moralmente valioso.
- Diferencia cantidad-calidad: algunas teorías miden el bien por la cantidad total de placer, otras por la calidad (placeres más “elevados” frente a placeres más “básicos”).
Tipos clásicos: cirenaísmo y epicureísmo
- Cirenaísmo: fundado tradicionalmente por Aristipo de Cirene, el cirenaísmo sostiene que el placer inmediato e intenso es el bien primario. Esta escuela es hedonista en sentido de preferir las gratificaciones presentes y sensoriales, con menos atención al futuro. En términos contemporáneos se podría asociar a actitudes impulsivas o a la búsqueda de satisfacción rápida.
- Epicureísmo: fundado por Epicuro, diferencia su versión del hedonismo al entender el placer como la ausencia de dolor (aponía) y de perturbaciones del ánimo (ataraxia). Para Epicuro, la prudencia y la moderación son vías para lograr una vida placentera a largo plazo: renunciar a ciertos placeres inmediatos evita dolores futuros. Además, el epicureísmo valora la amistad, la reflexión y una vida sencilla como fuentes duraderas de bienestar.
Ejemplos prácticos
- Una decisión cirenaica: consumir alcohol hasta sentir euforia inmediata, sin considerar las consecuencias al día siguiente.
- Una decisión epicúrea: optar por comer de forma moderada, mantener relaciones estables y dedicar tiempo a la lectura y la amistad para asegurar tranquilidad a largo plazo.
- En la vida cotidiana, elegir pasar la tarde leyendo una novela que enriquece intelectualmente puede ser tan hedonista como disfrutar de una comida sabrosa; la diferencia está en el tipo y la duración del placer.
Críticas y consideraciones éticas
El hedonismo ha recibido críticas: algunos lo acusan de reducir todo valor moral al placer, ignorando la justicia, la dignidad o los deberes. Otros señalan problemas prácticos, como la medición y comparación de placeres entre personas. Filósofos utilitaristas (por ejemplo, Jeremy Bentham o John Stuart Mill, aunque no forman parte del texto original) retomaron ideas hedonistas para formular teorías éticas centradas en la felicidad colectiva; Mill introdujo la distinción entre placeres de mayor y menor calidad para responder a objeciones simplicistas.
También conviene recordar que aceptar que el placer sea valioso no implica buscarlo de manera irresponsable: muchas corrientes hedonistas clásicas y modernas subrayan la importancia de la prudencia, la amistad y el autocontrol para maximizar un bienestar estable y evitar daños a uno mismo y a los demás.
Conclusión
En resumen, el hedonismo propone que el placer es central para la vida buena, pero dentro de él existen versiones que privilegian la inmediatez y otras que recomiendan la moderación y la planificación. Comprender las diferencias entre cirenaísmo y epicureísmo ayuda a apreciar cómo distintas estrategias de búsqueda del placer conducen a estilos de vida muy distintos.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es el hedonismo?
R: El hedonismo es la creencia de que el placer y el sufrimiento son el fundamento de lo que es bueno o malo.
P: ¿Cuál es el origen de la palabra "hedonismo"?
R: "Hedonismo" procede de la antigua palabra griega "Hēdonē" que significa "placer".
P: ¿Cuál es la creencia principal de las personas que se adhieren al hedonismo?
R: Las personas que creen en el hedonismo piensan que lo que les hace felices es bueno y que evitar el sufrimiento también lo es.
P: ¿Todos los que suscriben el hedonismo piensan que el dolor es lo contrario del placer?
R: No, algunas personas que suscriben el hedonismo no piensan que el dolor sea lo contrario del placer.
P: ¿Son todas las formas de hedonismo iguales?
R: No, existen diferentes creencias dentro del hedonismo. Algunas formas hacen hincapié en la cantidad de experiencias placenteras, mientras que otras dan prioridad a la calidad del placer.
P: ¿Cuáles son los dos tipos principales de hedonismo?
R: Los dos tipos principales de hedonismo son el cirenaicismo y el epicureísmo.
P: ¿Qué es el maslowismo?
R: El maslowismo es cuando se combinan los conceptos de utilitarismo y hedonismo.
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