El cometa Halley es uno de los cometas más conocidos y fue el primero reconocido como periódico: aparece cerca de la Tierra aproximadamente cada 75–76 años y, cuando su brillo lo permite, puede verse a simple vista. Se espera su próximo regreso en 2061, aproximadamente a mediados de ese año.

Recibe su nombre por el astrónomo inglés Edmond Halley (1656-1742), quien, aplicando las leyes de la gravitación de Newton, demostró en 1705 que varias apariciones históricas correspondían al mismo objeto y predijo su regreso. La confirmación llegó después de su muerte, cuando el cometa reapareció en 1758–1759, lo que fue una prueba decisiva de que algunos cometas siguen órbitas periódicas.

El cometa Halley ha sido observado desde la antigüedad: hay registros en fuentes babilónicas, chinas y europeas que datan de siglos antes de Cristo. Apareció, entre otras fechas históricas, en 1066 (representado en el Tapiz de Bayeux) y más recientemente en 1910 y 1986, provocando gran interés público y científico en cada paso cercano.

Características principales:

  • Órbita: es muy excéntrica (e ≈ 0,967) y retrógrada (se mueve en sentido contrario a los planetas), con una inclinación alta (≈162°) y un semieje mayor de aproximadamente 17–18 UA. Esto da un periodo orbital promedio de 75–76 años, aunque varía por perturbaciones gravitatorias y por fuerzas no gravitacionales debidas a la expulsión de gas y polvo.
  • Núcleo: las observaciones por naves espaciales en 1986 mostraron un núcleo irregular y oscuro, de dimensiones aproximadas 15 × 8 × 8 km. Su superficie es muy pobre en reflectancia (albedo muy bajo), cubierta por polvo y material orgánico; sólo pequeñas zonas activas contienen hielo expuesto.
  • Coma y colas: al acercarse al Sol, los hielos subliman y arrastran polvo formando la coma (envoltura gaseosa) y dos tipos principales de cola: una cola de iones (dirigida por el viento solar) y una cola de polvo (curvada por la órbita).
  • Composición: contiene hielos volátiles como agua, dióxido de carbono, monóxido de carbono y otras moléculas, junto con polvo mineral y compuestos orgánicos. Estas composiciones fueron determinadas y refinadas por las sondas que lo visitaron.

Visitas espaciales y hallazgos de 1986:

En 1986, el cometa Halley fue el primero en ser observado de cerca por varias sondas: las soviéticas Vega 1 y 2, las japonesas Sakigake y Suisei, y la europea Giotto. La sonda Giotto de la Agencia Espacial Europea fue la que más se acercó y proporcionó imágenes y datos detallados del núcleo. Estas misiones ofrecieron los primeros datos directos sobre la estructura del núcleo de un cometa, la formación de la coma y de las colas, y confirmaron en términos generales el modelo de la "bola de nieve sucia" propuesto por Fred Whipple, aunque lo matizaron: el núcleo resulta ser más oscuro y cubierto por polvo del que se pensaba, con sólo zonas activas donde los hielos subliman.

Importancia científica y cultural:

  • Desde el punto de vista científico, Halley ha sido crucial para entender la naturaleza de los cometas, su estructura interna, su composición y los procesos que los erosionan y modifican durante cada paso por el Sistema Solar interior.
  • Desde el punto de vista cultural, su aparición ha sido interpretada históricamente como presagio y ha quedado registrada en arte, crónicas y documentos a lo largo de milenios.

Variaciones en su órbita y predicción de retornos:

El número de años entre apariciones puede variar debido a la atracción gravitatoria de planetas grandes (especialmente Júpiter y Saturno) y a los llamados efectos no gravitatorios (chorros de gas que actúan como micropropulsores). Por ello, aunque su período se suele dar como 75–76 años, cada retorno puede adelantarse o retrasarse varios meses o años respecto a un cálculo simple.

En resumen, el cometa Halley es un objeto fundamental para la astronomía y la historia humana: periódico, estudiado por sondas espaciales y observado por civilizaciones durante más de dos milenios. Su próximo paso cercano, previsto para 2061, volverá a ser una oportunidad para observarlo con tecnologías que hoy aún se están desarrollando.