Lenguas anglicanas: inglés antiguo y variantes en las Islas Británicas
Explora las lenguas anglicanas: inglés antiguo y variantes en las Islas Británicas — escocés, yola, fingallan y su evolución lingüística e histórica.
Las lenguas anglicanas son el conjunto formado por el inglés antiguo y las lenguas y variedades directamente relacionadas con él, originadas en la rama anglic de las lenguas germánicas occidentales. Se hablan y se documentaron principalmente en las Islas Británicas, aunque algunas de sus variedades dieron lugar a formas modernas muy extendidas fuera del archipiélago. Por lo general, no se incluyen en este grupo las lenguas criollas basadas en formas del inglés, ya que las criollas son sistemas lingüísticos resultantes de procesos de mezcla y simplificación posteriores fuera de la genealogía directa anglicana.
Dentro de las lenguas anglicanas se distinguen varias entidades históricas y modernas. El inglés antiguo (siglos V–XI) es la fase más temprana documentada; de él evolucionaron el Middle English (inglés medio) y, más tarde, las etapas que conducen al inglés moderno. Otra lengua que pertenece a este grupo es el escocés, hablado en gran parte de Escocia y derivado históricamente de las variedades septentrionales del inglés antiguo (la rama northumbriana). En Irlanda existieron variedades anglicanas hoy desaparecidas o fuertemente transformadas, como el yola y el fingallan, que tuvieron hablantes hasta finales del siglo XIX y representaban desarrollos locales del inglés medio introducido por poblaciones anglonormandas y anglonormandas-irlandesas.
Desde el punto de vista filogenético, las lenguas anglicanas forman parte del subgrupo anglic dentro de las lenguas anglo‑frisias —relacionado con el frisón— y comparten rasgos fonológicos, morfológicos y léxicos que las distinguen de otras ramas germánicas. Sin embargo, entre sus miembros hay grados de divergencia elevados: por ejemplo, el escocés moderno presenta diferencias fonéticas, léxicas y gramaticales suficientes para ser considerado por muchos especialistas (y por varios marcos normativos) como una lengua distinta del inglés estándar, mientras que algunas variedades dialectales del inglés son mutuamente inteligibles con facilidad.
En cuanto a la cronología y situación sociolingüística: el inglés antiguo se habló aproximadamente entre los siglos V y XI; tras la conquista normanda comenzó la etapa de Middle English, que más tarde originó las variantes regionales que dieron lugar al inglés moderno y a lenguas como el escocés. Yola y fingallan fueron variedades anglicanas de Irlanda que conservaron rasgos arcaicos y rasgos de influencia normanda; hoy se consideran extintas. Las lenguas anglicanas históricas y modernas han interactuado durante siglos con las lenguas celtas y con el latín, el normando y, recientemente, con lenguas de todo el mundo debido al expansionismo y la migración.
Es importante subrayar que El gaélico no es una lengua anglosajona ni anglicana: pertenece al grupo goidélico de las lenguas celtas (familia indoeuropea diferente), y su historia, estructura y filiación son independientes de las lenguas derivadas del inglés antiguo.
Resumen: las lenguas anglicanas incluyen al inglés antiguo y sus descendientes o parientes directos hablados en las Islas Británicas (como el escocés y variedades históricas como el yola y el fingallan en Irlanda); no abarcan las lenguas criollas basadas en el inglés, y conviene distinguirlas claramente de las lenguas celtas como el gaélico.
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