El gabro es un gran grupo de rocas ígneas oscuras de grano grueso. Son químicamente equivalentes al basalto. Son rocas plutónicas que se forman cuando el magma fundido queda atrapado bajo la superficie de la Tierra y se enfría hasta formar una masa cristalina.

La mayor parte de la superficie de la Tierra tiene gabro en la corteza oceánica, producido por el magmatismo basáltico en las dorsales oceánicas. En general, cuando el gabro se forma, se encuentra por encima del manto terrestre y por debajo del basalto.

El gabro suele ser de grano grueso, con cristales de 1 mm o más. Es una parte esencial de la corteza oceánica. Los largos cinturones de intrusiones de gabro suelen formarse en las zonas de proto-rift y alrededor de los antiguos márgenes de las zonas de rift.

Composición mineral

El gabro es una roca máfica, rica en minerales oscuros y pobres en sílice en comparación con rocas félsicas. Sus minerales más comunes son:

  • Plagioclasa cálcica (feldespato plagioclasa), que suele ser la fase dominante.
  • Piroxenos (principalmente clinopiroxeno: augita), responsables del color oscuro.
  • Olivino y, en menor grado, anfíboles (en algunas variedades).

Según la proporción de estos minerales se distinguen variedades relacionadas, como el norito (más ortopiroxeno) y el troctolito (más olivino y plagioclasa).

Textura y clasificación

El gabro presenta una textura plutónica de grano medio a grueso, lo que indica un enfriamiento lento bajo la superficie. Algunas texturas y características típicas:

  • Granos visibles a simple vista, generalmente > 1 mm.
  • Textura intercreciente de plagioclasa y piroxeno (a veces anfibol).
  • Texturas estructuradas en intrusiones tabulares o en complejos estratificados en grandes cámaras magmáticas.

Formación y distribución

El gabro se forma cuando el magma máfico se intruye y cristaliza dentro de la corteza, en contraste con el basalto, que enfría rápidamente en la superficie. En las dorsales oceánicas, el esquema típico de la corteza es:

  • Capa superior de sedimentos y basaltos (lavas y almohadillas).
  • Capa de diques y rocas afines.
  • Una zona subyacente de gabro, que constituye gran parte de la corteza oceánica y se sitúa sobre el manto terrestre.

El gabro aparece también en intrusiones continentales de gran escala (complejos estratificados) como el Bushveld o el Skaergaard, y en ofiolitas (fragmentos de corteza oceánica obducidos sobre continentes).

Propiedades físicas

  • Color: oscuro, de verde oscuro a negro.
  • Densidad: relativamente alta para una roca ígnea (≈ 2,7–3,3 g/cm³), debido a su contenido en minerales máficos.
  • Dureza: moderada a alta; los cristales individuales pueden ser duros, pero la roca es usable como material de construcción triturado.

Alteración, metamorfismo y recursos

El gabro puede sufrir alteración química y metasomatismo. Si contiene olivino o piroxeno, puede experimentar serpentinización al reaccionar con agua, transformando parte del mineral en serpentina. Bajo condiciones de metamorfismo regional puede transformarse en anfibolita.

En algunos complejos estratificados de gabro se concentran minerales metálicos importantes (por ejemplo, depósitos de níquel, cobre y elementos del grupo del platino), por lo que estas masas tienen interés económico.

Usos

El gabro se emplea en la construcción como piedra decorativa y como árido en carreteras y hormigones triturados. Su aspecto oscuro y su durabilidad lo hacen útil en pavimentos y revestimientos monumentales.

Resumen

En resumen, el gabro es una roca ígnea plutónica máfica, de grano grueso y composición equivalente al basalto, abundante en la corteza oceánica y en grandes intrusiones magmáticas. Sus características mineralógicas, texturales y geológicas lo convierten en un componente clave para entender la génesis de la corteza oceánica, la dinámica de las dorsales y algunos procesos económicos de concentración de minerales.