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Feto (etapa del desarrollo)

El feto es la etapa prenatal de un animal en desarrollo después del periodo embrionario, caracterizada por crecimiento rápido y maduración de órganos; en humanos va desde después de la embriogénesis hasta el nacimiento.

Visión general

El término feto se refiere a un animal en desarrollo en las fases posteriores antes del nacimiento. En el uso general se aplica a las crías de las especies vivíparas, en particular de los mamíferos. En los seres humanos, el periodo fetal sigue a la etapa embrionaria y continúa hasta el parto; es la fase en la que la forma, el tamaño y la función se van pareciendo cada vez más a los del recién nacido. Para un contexto más amplio, véase organismo y seres humanos.

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Desarrollo y anatomía

Durante la etapa fetal, el cuerpo experimenta un crecimiento y una maduración marcados. Los órganos formados durante el periodo embrionario anterior aumentan su complejidad y comienzan a desempeñar funciones especializadas. El sistema nervioso central, los pulmones, el corazón y los órganos sensoriales maduran de manera importante durante este tiempo. El término se relaciona con conceptos de desarrollo en embriología y obstetricia.

Las estructuras de apoyo clave se desarrollan y sostienen al feto:

  • Placenta — intercambia nutrientes, gases y desechos entre la madre y el feto.
  • Cordón umbilical — conducto vascular que conecta al feto con la placenta.
  • Saco y líquido amnióticos — entorno protector que amortigua y permite el movimiento.

Cronología y consideraciones clínicas

El periodo fetal se distingue convencionalmente del periodo embrionario: en clínica, la etapa embrionaria abarca la formación temprana de órganos y suele definirse en relación con hitos embrionarios, mientras que la etapa fetal comienza después de esas semanas iniciales tras la fecundación. En obstetricia, otros sistemas de datación miden la edad gestacional desde la última menstruación de la madre, lo que modifica el conteo numérico de semanas, pero no la secuencia biológica.

Entre los hitos médicos de la etapa fetal se incluyen los movimientos medibles, la detección de los latidos cardíacos por ecografía, el seguimiento del crecimiento y la evaluación de la viabilidad. Los avances en la atención neonatal hacen que los fetos nacidos muy prematuramente puedan sobrevivir con apoyo intensivo; los resultados dependen de la edad gestacional y de la madurez de los órganos.

Importancia, riesgos y datos destacados

Comprender la etapa fetal es crucial para la atención prenatal: el cribado rutinario, la ecografía y las pruebas ayudan a vigilar el crecimiento y a detectar anomalías. La exposición a ciertos fármacos, infecciones, sustancias químicas o radiación (teratógenos) puede afectar el desarrollo, especialmente en etapas más tempranas del embarazo, pero un manejo cuidadoso de la salud materna reduce muchos riesgos. La monitorización fetal y, en casos raros, las intervenciones prenatales buscan mejorar los resultados.

Las distinciones que a menudo se destacan en la ciencia y el derecho incluyen la diferencia entre embrión y feto, la terminología entre especies y las distintas definiciones de viabilidad o de estatus legal. Entre los rasgos no técnicos que suelen notar los futuros padres se encuentran el movimiento fetal (a menudo llamado «aceleración») y el latido audible durante las visitas prenatales.

Para obtener información técnica o clínica adicional, consulte recursos especializados o guías profesionales (véanse los enlaces relacionados arriba).

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Autor

AlegsaOnline.com Feto (etapa del desarrollo)

URL: https://es.alegsaonline.com/art/34123

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