El edificio Chrysler es un rascacielos de la ciudad de Nueva York (Estados Unidos). Tiene 319 metros de altura y 77 plantas. Fue construido en 1931 y es uno de los edificios más altos del mundo.
Corrección y precisión: la construcción del Chrysler comenzó a finales de la década de 1920 y la obra principal se completó en 1930; la fecha de 1931 hace referencia al periodo en que aún se consolidaba su estatus entre los edificios más altos. La cifra de 319 metros corresponde a la altura hasta la punta de su aguja y cuenta 77 plantas de oficinas.
Historia y récords
El edificio Chrysler fue el más alto del mundo entre 1930 y 1931. Antes de su construcción, el edificio más alto del mundo era el Bank of the Manhattan Company Building, ahora llamado The Trump Building. El Empire State Building se convirtió en el más alto un año después. El Chrysler Building sigue siendo el edificio de ladrillo más alto del mundo.
Contrariamente a versiones erróneas, el Chrysler nunca superó a la Torre Eiffel en altura; la famosa torre parisina continuó siendo más alta que el Chrysler. Lo que sí ocurrió fue una célebre “carrera” por el título de edificio más alto: el arquitecto William Van Alen y su cliente, Walter P. Chrysler, escondieron y remataron la aguja de acero en el interior del edificio y la izaron rápidamente para arrebatar el récord al Bank of the Manhattan Company Building.
Diseño y ornamentación
Obra maestra del Art Deco, el Chrysler destaca por su corona escalonada de acero inoxidable con motivos en forma de rayos solares y ventanas triangulares. La fachada combina una estructura de acero recubierta con ladrillo visto y abundante ornamentación inspirada en la industria automotriz: gárgolas y remates que evocan ornamentación de capós, tapacubos y radiadores de coches de la época.
Interior y conservación
El vestíbulo del edificio es conocido por su elegancia: se emplearon materiales como mármoles y metales, y hay obras murales que celebran el transporte y la industria. Aunque el Chrysler Building alberga principalmente oficinas y no cuenta con un mirador público permanente como algunos rascacielos, su exterior y su vestíbulo son de libre admiración para visitantes y fotógrafos.
El edificio ha sido reconocido como un hito arquitectónico y está protegido como patrimonio histórico; su valor radica tanto en su innovación estructural como en su exquisita ornamentación, símbolo del dinamismo urbano de la Nueva York de entreguerras.
Curiosidades
- La aguja de acero inoxidable se ensambló y elevó de forma secreta para arrebatar el récord al rival cercano.
- Aunque mide 319 m hasta la punta, la altura hasta la cubierta del techo es notablemente menor; por eso las comparaciones entre «altura al techo» y «altura total» a menudo confunden a quienes estudian récords.
- El Chrysler es un ejemplo clásico de cómo el estilo Art Deco incorporó motivos industriales y de transporte en la arquitectura.
Hoy sigue siendo una de las imágenes más icónicas del skyline neoyorquino y una referencia obligada para quienes estudian la arquitectura de rascacielos y el desarrollo urbano de principios del siglo XX.




