Momias Chinchorro: momificación artificial más antigua del mundo (7.000 años)
Momias Chinchorro: vestigios de la momificación artificial más antigua (7.000 años) en Chile y Perú; historia, conservación y amenazas por el cambio climático.
Las momias Chinchorro son restos momificados de personas de la cultura sudamericana Chinchorro, encontradas en lo que hoy es el norte de Chile y el sur de Perú. Son los ejemplos más antiguos de restos humanos momificados artificialmente. Los más antiguos tienen 7.000 años. Las momias se siguieron fabricando hasta el año 1800 a.C. aproximadamente.
Fueron estudiadas por primera vez por el arqueólogo andino Max Uhle en 1914. Hoy se han encontrado más de 280 momias. Unas 120 se conservan en el museo de la Universidad de Tarapacá. Recientemente, los científicos vieron que algunas de las momias se están derritiendo. Esto se debe a que el aumento de la humedad debido al cambio climático ha permitido que los microbios ataquen la piel.
Los montículos de conchas y la química de los huesos sugieren que el 90% de la dieta de estas personas era de marisco.
Técnicas de momificación
Las momias Chinchorro muestran una gran variedad de técnicas que cambiaron con el tiempo. Entre los métodos más estudiados están:
- Momias "negras": las más antiguas y elaboradas. El cuerpo era desarmado parcialmente, se retiraba la piel y a veces los órganos y el cráneo se manipulaban para extraer el cerebro; luego se reforzaba el esqueleto con palos o varillas, se rellenaba el cuerpo con material vegetal o cenizas, se volvía a colocar la piel y se cubría con una capa de minerales y una pintura negra (a base de manganeso).
- Momias "rojas": técnicas posteriores menos invasivas. El relleno y la reconstrucción eran más simples y el cuerpo se pintaba con ocre rojo.
- Recubrimientos y variantes: existen momias con recubrimientos de barro o fibras, y casos en que el tratamiento fue mínimo o la preservación se debió más al ambiente desértico que a una intervención compleja.
Contexto cultural y significado
La práctica no parece estar reservada a élites: se momificaron tanto adultos como muchos niños y recién nacidos, lo que sugiere que la momificación era una práctica comunitaria y posiblemente ligada a la memoria de los antepasados, la identidad social o rituales de cuidado de los muertos. En algunos contextos arqueológicos se han encontrado mummies colocadas dentro de viviendas o espacios domésticos, lo que indica que los cuerpos pudieron haber sido mantenidos y visitados por los vivos durante largos periodos.
Qué nos dicen sobre su vida y medio
El entorno costero del desierto de Atacama, con abundantes montículos de conchas (concheros), y análisis isotópicos y químicos de los huesos muestran que la alimentación de la población se basaba en gran medida en recursos marinos —pescados, moluscos y algas—, de ahí la estimación de que hasta un 90% de la dieta provenía del mar. Los estudios osteológicos y arqueológicos también ofrecen pistas sobre salud, enfermedades, traumatismos y patrones de mortalidad.
Investigación científica y conservación
Además de los análisis físicos tradicionales, las momias Chinchorro han sido objeto de estudios con datación por radiocarbono, tomografías computarizadas (TC), análisis genéticos y estudios de microbioma. Estas técnicas permiten entender la cronología, las técnicas anatómicas, las relaciones biológicas y los riesgos de deterioro.
Hoy su conservación es urgente. Aunque el clima desértico favoreció su preservación durante milenios, el aumento de la humedad y las temperaturas relacionadas con el cambio climático están favoreciendo la proliferación microbiana y la biodegradación de tejidos y pinturas. Instituciones locales e internacionales trabajan en estrategias de conservación que incluyen control climático en museos, digitalización y escaneos 3D, investigación sobre biocidas y programas de monitoreo para evitar la pérdida irreversible de estos patrimonios.
Importancia histórica
Las momias Chinchorro son un testimonio excepcional de prácticas funerarias muy antiguas y complejas en Sudamérica. Al ser las momificaciones artificiales más antiguas conocidas, ofrecen una perspectiva única sobre cómo sociedades tempranas en la costa del Pacífico sudamericano entendían la muerte, la memoria y la relación entre los vivos y los muertos.
Técnicas
Uhle clasificó los tipos de momificación que vio en tres categorías: tratamiento simple, tratamiento complejo y momias recubiertas de barro. Desde entonces, otros arqueólogos refinaron su clasificación y ahora utilizan mayoritariamente la siguiente clasificación de la momificación Chinchorro: momias naturales, negras, rojas, recubiertas de barro y vendadas. Las dos técnicas más utilizadas en la momificación Chinchorro fueron las momias negras y las rojas.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué son las momias Chinchorro?
R: Las momias Chinchorro son restos momificados de personas de la cultura sudamericana Chinchorro.
P: ¿Dónde se encontraron las momias Chinchorro?
R: Las momias Chinchorro se encontraron en lo que hoy es el norte de Chile y el sur de Perú.
P: ¿Qué edad tienen las momias Chinchorro más antiguas?
R: Las momias Chinchorro más antiguas tienen 7.000 años.
P: ¿Cuándo dejaron de fabricarse las momias Chinchorro?
R: Las momias Chinchorro dejaron de fabricarse hacia 1800 a.C.
P: ¿Quién estudió por primera vez las momias Chinchorro?
R: El arqueólogo andino Max Uhle estudió por primera vez las momias Chinchorro en 1914.
P: ¿Cuántas momias Chinchorro se han encontrado en la actualidad?
R: En la actualidad se han encontrado más de 280 momias Chinchorro.
P: ¿Por qué se están derritiendo algunas de las momias Chinchorro?
R: Algunas de las momias Chinchorro se están derritiendo porque el aumento de la humedad debido al cambio climático ha permitido que los microbios ataquen la piel.
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