BMI (Broadcast Music, Inc.): Organización de derechos y licencias musicales
Descubre BMI: historia, gestión de derechos y licencias musicales, cómo protege a compositores (rock, jazz, folk, country) y reparte ingresos por las interpretaciones.
Broadcast Music Incorporated o BMI es una organización dedicada a proteger y gestionar los derechos musicales relacionados con las ejecuciones públicas de obras (licencias y cobro de regalías) en el ámbito de la radiodifusión, la televisión, la reproducción en directo y otros usos. BMI se constituyó como alternativa a las entidades existentes a fines de la década de 1930 y principios de la de 1940, creada por radiodifusoras y editores que buscaban un sistema distinto de licencias. Su surgimiento estuvo vinculado a tensiones con ASCAP: en aquel momento ASCAP boicoteaba la radio y aplicaba políticas de licencias que dejaron fuera a muchos autores y géneros, lo que impulsó a la industria a crear una entidad que representara repertorios más diversos.
Historia y papel en la industria
BMI se consolidó como una de las principales entidades de gestión colectiva de derechos de ejecución pública en Estados Unidos, junto con ASCAP y SESAC. Históricamente, BMI abrió espacios para compositores y artistas de géneros que en ese momento estaban menos representados por ASCAP: rock and roll, jazz, música folk, blues y música country, así como artistas que escribían y interpretaban su propia música. Gracias a esa apertura, BMI contribuyó a la difusión y profesionalización de muchos estilos populares del siglo XX.
Funciones principales
- Emitir licencias de ejecución pública (incluidas las llamadas “blanket licenses”) a emisoras de radio y televisión, plataformas digitales, locales en vivo, restaurantes, establecimientos comerciales y otros lugares que reproducen música.
- Monitorear y contabilizar las ejecuciones de las obras de su repertorio mediante encuestas, muestreo, tecnologías de reconocimiento de audio y reportes de usuarios.
- Recaudar y distribuir las regalías correspondientes a compositores, autores y editores según las reglas y fórmulas de reparto de la entidad.
- Ofrecer servicios de registro y administración de repertorio para sus miembros, así como programas de apoyo, catalogación y promoción.
Afiliación y quién puede registrarse
BMI agrupa a songwriters (compositores y letristas), así como a casas editoriales (publishers). El proceso de afiliación implica registrarse, entregar datos de la obra (metadatos, porcentajes de autoría, ISWC cuando exista) y, si corresponde, que la editorial se inscriba para poder percibir su parte de las regalías. Los artistas interesados deben comprobar los requisitos actuales en la web oficial de BMI para registrarse correctamente.
Cómo se calculan y distribuyen las regalías
La recaudación se realiza a partir de las licencias vendidas a usuarios (emisoras, servicios de streaming, locales, etc.). BMI utiliza metodologías que combinan informes directos de emisoras, detección automatizada y muestreos para determinar cuántas veces y dónde se ejecuta cada obra. Las cantidades recaudadas se agrupan y se distribuyen periódicamente entre los titulares registrados según las reglas internas, que contemplan porcentajes de autoría y cuotas editoriales.
Por ejemplo, en 2013 BMI reportó ingresos de 944 millones de dólares y distribuyó 814 millones a sus compositores. Estas cifras reflejan el volumen de actividad y la escala de la gestión colectiva, aunque los montos y proporciones varían año a año según la recaudación y las políticas de distribución.
Comparación con otras organizaciones
Al igual que ASCAP y SESAC, BMI es una Performing Rights Organization (PRO). Las diferencias entre ellas se encuentran en la historia, en la fórmula de distribución, en los criterios de afiliación (SESAC es selectiva y de carácter privado) y en ciertos servicios adicionales. Muchos compositores y editores optan por afiliarse a una u otra según sus necesidades, la cobertura de repertorio y las herramientas que ofrecen.
Impacto y recomendaciones para autores
BMI ha desempeñado un papel importante en la profesionalización de la industria musical y en la ampliación del acceso a la recaudación por ejecución pública de obras. Para los autores y editores es esencial:
- Registrar correctamente las obras con metadatos completos y actualizados.
- Afiliarse a una PRO que cubra sus intereses y mercado objetivo.
- Comunicar cualquier cambio de titularidad o coautoría para evitar pérdidas en la recaudación.
En resumen, BMI es una pieza clave del ecosistema de derechos musicales que facilita la obtención de ingresos por ejecuciones públicas y ayuda a que autores y editores cobren por el uso de sus composiciones.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es el IMC?
R: BMI es una organización que protege los derechos musicales en el negocio de la comunicación.
P: ¿Quién fundó BMI?
R: BMI fue fundada por ASCAP, que boicoteaba la radio en aquella época (1944).
P: ¿Qué hacen organizaciones como BMI, ASCAP y SESAC?
R: Supervisan las interpretaciones de la música cuyos derechos controlan.
P: ¿A qué tipo de compositores ha estado históricamente más abierta BMI?
R: Históricamente, BMI ha estado más abierta a los compositores de rock and roll, jazz, música folk, blues y country que cantan y tocan su propia música.
P: ¿Cuánto dinero ganó BMI en 2013?
R: En 2013, BMI ganó 944 millones de dólares.
P: ¿Cuánto dinero dio BMI a sus compositores en 2013?
R: En 2013, BMI dio 814 millones de dólares a sus compositores.
P: ¿Cuál es el propósito de BMI?
R: El propósito de BMI es proteger los derechos musicales en el negocio de la comunicación.
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