El Raj británico es un término de la historia. "Raj" es una palabra de las lenguas indias que significa "gobierno", por lo que "Raj británico" significa gobierno de los británicos en la India. Este dominio era anterior a 1947 y se ejercía sobre partes de lo que ahora son cuatro países, la República de la India, Pakistán, Bangladesh y Myanmar. En aquella época, estos cuatro países formaban parte del Imperio Británico de la India, conocido en su momento como el Imperio de la India y del que a veces se habla ahora como el "Raj británico".

El "Raj británico" se utiliza para hablar del dominio británico directo sobre las zonas que habían sido conquistadas por los británicos, conocidas como la Indiabritánica, y también de la influencia británica sobre cientos de "estados principescos" independientes gobernados por sus propios gobernantes indios, bajo la autoridad general de la corona británica.

La India indivisa es otro término que se utiliza para referirse a toda la zona de dominio británico, pero no incluye a Birmania, que desde 1937 fue una colonia británica por sí sola. La colonia de Adén estuvo bajo el mismo gobierno de la India desde 1858 hasta 1937, y lo mismo ocurrió con la Somalilandia británica (ahora parte de Somalia) desde 1884 hasta 1898 y con Singapur desde 1858 hasta 1867.

El dominio británico en Pakistán y la región de Bengala Oriental terminó el 14 de agosto de 1947, mientras que el dominio británico en el resto de lo que había sido la India británica terminó el 15 de agosto de 1947, sin embargo las fronteras entraron en vigor el 18 de ese mes como dos países.

Jammu y Cachemira, al igual que los demás estados principescos, no han estado bajo dominio británico directo. India y Pakistán han entrado en guerra por esta zona, que ahora está dividida entre ellos.

Periodo y administración

El dominio británico en el subcontinente no nació de forma inmediata: durante el siglo XVIII y principios del XIX la East India Company (Compañía de las Indias Orientales) fue ampliando su control tras batallas como la de Plassey (1757) y mediante tratados y alianzas con gobernantes locales. Tras la Rebelión de 1857 (conocida también como la Rebelión de los Cipayos), el Parlamento británico aprobó el Government of India Act de 1858, que transfirió la administración de la Compañía a la Corona. Desde entonces la India estuvo gobernada formalmente por la Corona británica hasta 1947, con un Virrey como representante supremo y una burocracia colonial que administraba provincias y relaciones con los estados principescos.

Economía y sociedad bajo el Raj

El gobierno británico dejó transformaciones profundas en la economía y la sociedad del subcontinente:

  • Se desarrolló la infraestructura moderna: red ferroviaria extensa, telégrafo, puertos y carreteras, pensada tanto para facilitar el comercio como para asegurar el control político y militar.
  • Hubo cambios en la agricultura y la tributación (sistemas de recaudación como el zamindari o ryotwari según la región), que en algunos casos aumentaron la vulnerabilidad ante las hambrunas.
  • La industrialización local se vio afectada por la competencia con productos manufacturados británicos; sectores tradicionales como la industria textil sufrieron desindustrialización en determinadas regiones.
  • Se introdujeron reformas educativas, legales y administrativas: el inglés se convirtió en lengua de la administración y de la educación formal superior, y se implantaron sistemas judiciales y de gobierno basados en modelos británicos.
  • También se produjeron cambios demográficos y urbanos, junto con fuerte movilidad interna y, en ocasiones, pobreza y tensiones sociales crecientes.

Movimiento por la independencia y la partición

Desde finales del siglo XIX y sobre todo en el XX surgieron movimientos políticos organizados por la independencia. El Indian National Congress (fundado en 1885) reivindicó una mayor participación india en el gobierno; más tarde surgió la Liga Musulmana, que representó las aspiraciones políticas de sectores musulmanes liderados por figuras como Muhammad Ali Jinnah. Liderazgos como Mohandas K. Gandhi y Jawaharlal Nehru promovieron acciones de desobediencia civil y campañas masivas por la independencia, mientras que la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias aceleraron el proceso de descolonización.

Las negociaciones finales con el gobierno británico, dirigidas en la etapa final por el virrey Lord Mountbatten, condujeron a la partición de la colonia en dos Estados independientes en agosto de 1947. La partición provocó violencia comunal, desplazamientos masivos y una de las mayores migraciones de la historia moderna: millones de personas cruzaron fronteras nuevas para situarse en el estado donde su comunidad religiosa era mayoritaria, y se calcula que murieron entre cientos de miles y más de un millón de personas en los episodios de violencia y represión que acompañaron la partición.

Consecuencias y legado

El legado del Raj británico es complejo y contradictorio. Entre las consecuencias más visibles están:

  • Instituciones administrativas, judiciales y educativas heredadas del periodo colonial que aún influyen en India, Pakistán y Bangladesh.
  • Infraestructura (ferrocarriles, puertos, administración postal y de comunicaciones) que facilitó la modernización pero también se orientó a intereses coloniales.
  • Transformaciones económicas que contribuyeron tanto al desarrollo de sectores como a la desestructuración de industrias tradicionales.
  • Tensiones territoriales y políticas derivadas de la partición, como el conflicto por Jammu y Cachemira, y problemas sociales y religiosos que perduraron décadas.
  • Lengua inglesa y redes institucionales que conectaron la región con el mundo anglosajón y facilitaron movilidad intelectual y profesional a escala global.

El estudio del Raj británico continúa siendo tema de debate entre historiadores y de reflexión pública en los países afectados, al conjugar aspectos de modernización con episodios de explotación, desigualdad y violencia colonial.